Hoy he salido pasadas las 8 de la mañana ya que me tenian que devolver una fianza por tener el adaptador para poder cargar el móvil y GPS.

Salir de grandes pueblos o ciudades es toda una hazaña. Lo más importante es coger el carril bici correcto y en la dirección indicada. Más de una vuelta innecesaria he dado hoy, ya sea porqué no me he fijado bien o porqué las indicaciones no eran del todo claras

Los carriles bici que hoy he cogido daban rodeos pero pasaban por caminos de grava o tierra compacta muy bonitos. En general, ha sido fácil seguir la ruta, aunque en cada poste informativo me paraba para cercionarme que estaba en el cruce y dirección deseada.

Cerca de Harpstedt

Hoy hacia viento y en numerosas ocasiones lo tenia de frente o de lado, aunque no ha sido del todo molesto. Es más, había momentos que se agradecía pues, a partir de las 10 el sol ya apuntaba maneras.

El ritmo de hoy no ha sido muy rápido, me lo he tomado con calma, corroborando indicaciones, hidratándome y comiendo algo de fruta a lo largo del camino y, a medio dia he parado para comprar un te helado y dos melocotones. Eran necesarios para poder seguir.

Al final he llegado a Harpstedt y he encontrado un lugar de caravanas maravilloso, con una pareja de Holanda entrañable con quien he compartido la cena y sobremesa. Aunque antes, he ido a la piscina municipal, me he hecho unos largos, duchado e ido a comprar. Eso nunca falta!

Ahora toca descansar. Mañana, si todo va bien, me encuentro a 3/4 del camino con Aida, quien se junta unos días a vivir esta aventura conmigo.


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