Nos despertamos con los primeros trenes que pasan justo al lado del camping. Desde las 5 que ya estan circulando, aun así, seguimos durmiendo y a las 6:30 nos activamos. Anoche llovió así que tenemos el sobretoldo de la tienda mojado. Dejamos que se seque mientras desayunamos y nos percatamos que la rueda trasera de Aida está pinchada. Toca hacer un apaño, poner parche e iniciar la ruta.

Los primeros km, el terreno es un poco irregular pero luego el carril bici junto al río mejora y el pedaleo se hace muy rápido.
Vamos pasando por pueblos grandes que estan a unos 25km de distancia entre ellos y nos sirven para descansar. También cruzamos pequeños pueblecitos, siguiendo siempre las indicaciones de los cartelitos (muy bien señalizado todo el tiempo).
A 30km de Praga, paramos para comer un bocadillito y retomar la ruta hasta la gran ciudad. Nos toca hacer alguna que otra cuesta, desviándonos del río. Ahora bien, lo más duro se nos hace al llegar a Praga, pues nuestro alojamiento (una residencia de estudiantes) está en lo alto de una colina. Los últimos 3km se nos hacen eternos, la subida constante se hace larga y dura.
Finalmente llegamos y nos instalamos. Sin duda, el lugar más cutre de toda la ciudad. Ahora entendemos el precio… Aunque por las fotos parecía otra cosa (parece más bien una prisión a una residencia y nadie sabe inglés!)
Tras ducharnos, vamos hacia el centro, callejeamos para situarnos un poco, comemos el dulce típico y cenamos la típica sopa de patata dentro de un pan. Ya hemos hecho el guiri por hoy, aunque mañana lo haremos un poco más ya que descansaremos (el culo) y visitaremos la ciudad, haciendo un free tour por el centro!