Si no fuera por los ronquidos del señor que dormia bajo mi litera, podría decir que la noche ha sido espectacular y que he descansado un montón. Pero la realidad ha sido que me he despertado varias veces por los sonidos ultratumba del hombre …

Como era de esperar, sin despertador, me activo a las 5:30h, intento hacer el mínimo ruido y salgo de la habitación. No recordaba que aquí es una hora más y aún es de noche! Así que me cambio tranquilamente y desayuno aún más tranquila.

6:20h, ya es de día, lo tengo todo listo, así que arranco saliendo de la ciudad de Tesalonica por una zona industrial con muchos perros que me ladran y me persiguen.

El dia está tapado, pero hace una temperatura espectacular. Avanzo los kilómetros con facilidad, cruzando pueblos y campos de cultivo. Cuando llevo aproximadamente 40km me cruzo con una señora de la India, quien me hace mil preguntas y me pide que descanse para conversar con ella.

Está muy feliz de haberse cruzado conmigo. Ella vive ahí desde hace 2 años con su marido, en su pais es doctora de ayuverica (plantas medicinales). Me graba en video y me da chocolatinas que, aunque le digo que no hace falta, insiste mucho! Me despido de ella y sigo el camino, ahora junto a una carretera cercana a la autovia y, por lo tanto, sin coches.

Los kilómetros avanzan rápido, ahora con constante subida y bajada. Finalmente, llego a una carretera paralela al mar. Se ve a gente que va y viene de la playa, el sol ha salido y el calor apreta.

Afronto el último repecho (y vaya uno) hacia el castillo de Plantamon. Me dejo el alma en ese escaso kilómetro y bajo hasta el camping, que tiene acceso directo a la playa.

Me instalo y me pego un baño en el mar. El primero en aguas Griegas. Ducha, lectura, descanso, paseo por el centro, super, recoger cosas, hacer la cena, redactar el día y dormir. Mañana más! Se acerca la recta final.


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