La mañana ha sido fresca. Como el resto de días. Me propongo a organizar y recoger todo, mientras desayuno unos yogures de frutas y galletas.
Salgo en busca del eurovelo 1 que ayer dejé atrás para desviarme hasta el camping. Rápidamente encuentro el camino y, siguiendo las indicaciones, pedaleo sin pensar demasiado.
Voy por carriles bici inacabables y en muy buen estado. Cerca está el mar aunque todavia no lo veo. Un falso llano me acompaña a lo largo de los km. Hay pocas personas por aquí, quizá esto lo hace todavia más mágico. A parte, el pedaleo se hace fácil ya que todo está perfectamente asfaltado.

Por fin llego a la zona de mar, largas playas con mucha zona de arena rodean el lugar hasta llegar a Royan. Allí, me subo a un ferry (5€) que, durante 30 minutos de trayecto atraviesa la entrada del mar para dejarme en el otro puerto.
Nuevamente, sigo por carriles bici. Ahora junto a una antigua via del tren que, actualmente sólo se usa para turistas. Los km pasan rapidos. El sol aprieta aunque no hace especialmente calor.
Llegan largos y largos y más largos km en linea recta, sin ninguna motivación aparente. Cuervas y alguna pequeña subida hacen los ultimos 40 km muy monótonos.
Finalmente llego a Carcans Plage y me instalo en su camping de arena de playa. Hay una duna aquí al lado y supongo que por eso hay tanta arena por todos lados. Después de plantar la tienda y ducharme, llega Óskar, quien ha decidido acompañarme las últimas etapas. El ha salido de Burdeos, ha hecho 80 km hasta aquí.
Nos ponemos al dia y vamos al super a por comida. Visitamos la playa y regresamos al camping para cargar baterias y cenar.
Mañana toca la 1a etapa acompañada. A ver qué tal!