Octava etapa y primera con Oskar.
Nos levantamos temprano, Oskar lleva otro ritmo mañanero así que decidimos levantarnos antes para salir a la misma hora pero hacerlo todo con más calma. Me promete que mañana irá más rápido. Ya veremos, jeje…
El caso es que, a las 7:40 ya estábamos montados en la bici y preparados para hacer la kilometrada del día.
Los primeros km transcurren rápido por un precioso camino entre pinos, curvas y algun que otro tobogán que nos hace sacar la lengua.
A los 35km hacemos parada para ponernos el impermeable. Parece que empieza una lluvia fina que nos acompañará los próximos 30km aproximadamente. Al ser una lluvia tan fina, no es molesta pero hace que la temperatura baje y, en ocasiones, tengamos frío. El paseo sigue siendo el mismo, bonito y tranquilo.
Empezamos a atravesar poblaciones, en algunos casos el carril bici va paralelo a la carretera y está todo en perfectas condiciones.

A los 88km paramos en un super a por provisiones para comer y comemos en el banco de la entrada del super. Estamos en «La Teste de Buch».
Luego, seguimos otros 25 km, pasando junto a la gran duna «Du Pilat». Vemos a gente que camina por encima de ella. Hay unas escaleras que han colocado para que la gente pueda subir y tirarse o, simplemente, contemplar las vistas al Mar.
Seguimos hasta Biscarrosse Plage, pues sabemos que ahí hay otro mini super donde acabamos comprando lo que cenaremos (básicamente para no cargarlo antes en las alforjas).
Ahora nos esperan 13km con una pequeña subida pero que se hace fácil (más sabiendo que estamos a punto de llegar). Pedaleamos junto al lago de Biscarrosse y nos adentramos en unas carreteras que nos conducen hasta el camping de hoy (21€ los dos). Un lugar estupendo, verde, alejado de las aglomeraciones, tranquilo y bonito. Qué más podemos pedir?
Montamos la tienda, nos duchamos, leemos y preparamos la cena. Luego un par de partidas a ping pong y pronto a dormir que estamos cansados y fuera hace fresco.