El primer día en Kuala Lumpur se nos ha hecho eterno, el más largo de nuestras vidas!
Nos hemos levantado más o menos temprano, sin madrugar ya que, después de todo el viaje en avión, necesitábamos descansar un poco. Aparte de que a lo largo de la noche nos hemos despertado unas cuantas veces, ya sea por calor o por la hora de los rezos musulmanes que son sobre las 5:50 de la mañana…
A las 9.00h salíamos del hostel, dejando las mochilas en consigna y, tras pasar por el super «7 eleven» para comprar algo de desayuno, nos hemos dirigido al metro para comprar los billetes hasta las Batu Caves, el lugar de peregrinación hinduista más grande de Malasia. El billete de ida y vuelta cuesta 5RM (1€ aprox x persona).
En el metro ponen el aire muy frío, el contraste de temperatura es increíble. Suerte que somos previsoras y llevamos un jersey… El trayecto en metro no supone más de 40 minutos y una vez allí, simplemente debemos seguir a toda la gente…
Nada más entrar, ya vemos unos cuantos monos alborotando por los alrededores. La gente compra comida para dársela. Hay varios templos con cientos de colores diferentes. Para acceder es necesario descalzarse y no hay código de vestimenta.
Al final del todo, encontramos una gran escultura dorada, acompañada de unas largas escaleras de colores que conducen hasta el interior de la cueva, lugar donde se encuentra otro pequeño templo. En este caso, para acceder a las escaleras es obligatorio que las mujeres lleven las rodillas tapadas, así que hay dos opciones. O traes unos pantalones o un pañuelo enorme o puedes alquilar ahí mismo uno. Nosotras llevábamos los pantalones así que nos los hemos puesto encima de los cortos y hemos empezado a subir.

En las escaleras ha tocado foto de rigor con algun mono que posaba para la foto mientras se comía un helado, un trozo de coco o un plátano.
Arriba, hemos contemplado la gran formación rocosa, el templo que lo integra y hemos dado media vuelta, dirección al metro.
Una vez en el centro, nuevamente, hemos caminado hasta el «Central Market» y hemos aprovechado para comer en uno de sus «coorners». Lo tienen muy bien montado ya que hay varias paradas de comida, escoges la que más te guste, pides el plato y te vas hasta una zona central donde pagas y pides la bebida. Con ese ticket, regresas al lugar para pedir la comida y te sientas en una mesa a degustar el plato. Nosotras hemos pedido dos platos de noodles (unos finos y otros mas anchos) con pollo y una salsa oscura gelatinosa que lo cubria todo acompañada de un par de champiñones + dos zumos. En total 32 RM, unos 6,5€ por comer las dos.
Al salir hemos paseado por «China Town» y hasta KL central para poder cambiar dinero (parece ser que es de las zonas donde hay mejor cambio). Nosotras llevábamos dolares estadounidense «antiguo» y hemos tenido un poco de lio para poder cambiarlo…
En KL central hemos aprovechado a descansar del calor, pues al ser también un centro comercial hemos podido pasear un poco y hasta, incluso, entrar en un Decathlon.
De ahí nos hemos desplazado hasta el barrio de «Little India» y hemos cogido el metro hasta la parada de KLCC, que es donde estan las torres Petronas.
Unas cuantas fotos de rigor, un paseo por el parque que hay justo detrás y, como estábamos cansadas, acaloradas y con hambre, hemos decidido caminar hasta el night market más grande que hay por la zona, el de Jalon Alor. Para llegar hemos tenido que cruzar varios edificios por su interior (y con su estupendo aire condicionado).

Una vez en el night market, hemos comido algo de fruta y unas gyozas. Luego hemos acabado en un restaurante comiendo Nasi Lemak, que es el plato nacional, típico y más tradicional de Malasia. Este lleva arroz con leche de coco, salsa picante, cacahuetes, huevo, pollo, pepino y anchoas fritas cortaditas muy pequeñas… Una combinación un tanto extraña pero que realmente no estaba mal.
En el mismo lugar nos han dicho que si haciamos una reseña en google nos daban postre gratis… Así que, como somos fáciles de comprar, hemos hecho una reseña y hemos comido el postre que hemos pedido: pan tostado con nutella, crema de cacahuete y plátano.
Ya eran las 21:00 h, hacía 12 horas que habíamos salido del hostel pero ahora regresábamos a por nuestras mochilas. De ahí, camino al metro para llegar a la estación de buses BTS (una odisea llegar hasta aquí porqué hemos tenido que hacer combinaciones de lineas y las direcciones que debíamos tomar no estaban muy bien señalizadas y las personas que trabajan ahí no dan demasiada información… Suerte de un señor que nos ha acompañado…!!).
Una vez en la termimal de bus, hemos esperado un poco (con Wifi, que siempre es de agradecer ) y a las 23:30 salíamos dirección Mersing, en un bus nocturno a toda pastilla que nos deja en nuestro punto final a las 4’45h de la mañana, 1h15» antes de lo previsto.