En la terminal de ferry somos 4 gatos. Supongo que es evidente ya que no son ni las 5 de la mañana. Aún así, el tiempo avanza rápido, las personas que viajan hacia Tioman van llegando y nos vamos enterando de las cosas que debemos hacer previamente.

Primero de todo, tenemos que ir a la oficina que hay una calle más arriba para que nos valide los tickets que habíamos comprado por internet (60RM por persona, sólo ida) y luego ir a otra ventanilla a comprar la entrada nacional a la isla, ya que por lo visto su fondo marino está muy bien conservado y por eso esa tasa turística de 30RM por persona.

A las 7:30 h llega el ferry donde embarcamos y a las 8:00 puntual zarpa dirección a la isla. Tarda 90 minutos en llegar al primer puerto. Nosotras nos hemos pasado el rato durmiendo plácidamente (y eso que no había silencio en el ferry …) des de la primera parada hasta la nuestra (ABC) han pasado 30 minutos más.

Al bajar del ferry recuperamos nuestras mochilas y un señor con un cartel y una moto con carro enganchado nos espera para darle las mochilas y acercarnoslas al hostel.

Caminamos 10 minutos por un caminito asfaltado, pasando por pequeños restaurantes y hostales, llegamos a nuestro «chalet» donde nos alojaremos dos noches. Es una pequeña cabañita con baño y ventilador. Parece ser que en la isla no hay aire acondiconado y seguro que vamos a notar su ausencia más tarde.

Son las 11 de la mañana, así que bajamos a remojarnos en la playa que tenemos justo en frente. Sólo hay dos parejas de chicas, así que estamos casi solas. La temperatura del agua es estupenda, aunque está un poco movida. Las toallas las ponemos en la sombra y estamos un rato en el agua y fuera de ella pero rápido nos cansamos de tanto relax, así que nos pasamos un agua y vamos en busca de donde comer.

Después de un poco de indecisión, acabamos en uno de los muchos mini-restaurantes que tienen terraza junto al mar y nos pedimos unos nuddles con verduras un pelín picantes, pero muy tolerable.

Paseo marítimo de Tioman

Aun sentimos el cansancio y sueño que llevamos arrastrado así que después de comer nos tumbamos en la habitación con el ventilador al máximo. Hace tanto calor que no nos podemos mover. Nos quedamos dormidas en cuestión de minutos, bien separas la una de la otra para no tpasarnos el calor, jeje…

Finalmente, sudadas, nos levantamos y nos volvemos a duchar, (esperemos que por la noche refresque) y caminamos por buena parte del paseo hasta que nos cansamos y nos volvemos a bañar. Salimos y regresamos. Otra ducha y bajamos al restaurante de nuestro hostal para tomar unos zumos (de multifruta natural y sandía). Aprovechamos para leer y buscar información acerca de qué hacer los próximos días. Más tarde, pedimos la cena. Ésta vez toca arroz con curry y verduras y arroz con verduras.

Sin darnos apenas cuenta, el sol se ha puesto por el horizonte y nosotras nos vamos temprano a dormir. Estamos cansadas y con sueño. Esperemos que no haga calor y podamos dormir bien.


Deja un comentario