Son las 8.00h cuando nos levantamos y bajamos a desayunar dos roti de queso buenisimos con un vaso de chocolate calentito. Aprovechamos para alquilar la moto en el mismo sitio por 50RM. Vemos que la moto no tiene gasolina así que vamos hasta el pueblo de al lado para llenar el depósito. 5RM (1€ aprox) nos ha costado llenarlo. Increíble.
Conducimos en dirección al Mossy Forest. Es un bosque de musgo muy característico de la zona (o eso dicen) que está habilitado para el turismo (con pasarela que te permiten un buen acceso caminando).
Hacemos la subida por una carretera estrecha y serpenteante. Vemos muchos 4×4 que bajan llenos de turistas. Éstos han cogido el tour ya organizado. Nos paran un par de ellos diciendo que no podemos acceder al parque sin guia. Aun así, subimos.
Habíamos leído que la entrada costaba 30RM. Al llegar al punto más alto (casi 2000m) vemos que el parque está cerrado por mantenimiento durante dos meses. La gente que ha subido con guía sí que pueden acceder (antes de las 10:00h). Pero bueno, hemos podido ver las vistas y nos hemos dado la vuelta, parando en algunas zonas donde había vistas panorámicas a campos de te muy bonitas.
Seguidamente hemos visitado Sam Poh temple. Es el 4° templo budista más grande de toda Malasia. De ahí sale un pequeño trail (el número 2) que lleva hasta un pequeño bosque de musgo pero en este caso sin pasarelas ni nada. Nos hemos adentrado a la aventura, por un camino estrecho, humedo, resbaladizo, cruzando un par de riachuelos, cogiéndonos de raíces de árboles y alguna que otra cuerda que nos ayudaba a avanzar. El barro estaba presente y, debido a que no llevábamos el calzado adecuado, en mi caso, lo he hecho descalza. El suelo es blandito y húmedo y se puede hacer sin demasiado problema. Eso sí, como subíamos y bajabamos constantemente, pasando por encima y por debajo de varios árboles, el recorrido se ha hecho bastante lento. Hemos tardado en hacer 1km con 170m positivos en 40 minutos y luego tocaba regresar… Pero todo bien! Aparte, en el templo nos hemos podido limpiar los pies, jejeje…
Vuelta a Tanah Rata para comer. Nuevamente en un indio. Hemos cogido un pack que contenia una variedad de vegetales y otro que podíamos escoger nosotras qué ponernos (tipo self service). Todo muy rico y algo un poco picante.
Después de comer nos hemos cambiado el calzado y hemos cogido la moto para ir a una de las plantaciones de te de la zona. Hemos decidido ir a la más cercana y que también tenía muy buena valoración, las «Cameron Valley Tea». La entrada cuesta 4 RM pero puedes acceder al recinto y caminar cerca de las plantaciones así como hacerte fotos muy bonitas. Hemos acabado el recorrido tomando un te típico (Te Tarik) que es te negro con leche y azúcar.

Sobre las 18:30 estábamos nuevamente en el pueblo, hemos devuelto la moto y hemos paseado en busca de merienda. Hemos encontrado un lugar donde hacían Gofres de chocolate por 5RM y hemos aprovechado a comprar las fresas de la zona (ya que hay muchas plantaciones de ellas). Hemos comprado una bandeja por 5RM y las hemos acompañado con chocolate.
De vuelta al hostel a ducharnos, descansar y bajar a cenar una estupenda sopa de champiñones con un roti Canai.
Mañana toca bus de vuelta a Ipoh y, si todo va bien, bus hacia Tailandia.