Dia 9. Llegada a Hat Yai (Tailandia)
A las 7 de la mañana estamos en pié, listas para desayunar un roti de huevo y otro de platano con chocolate y dirigirnos a la estación de bus.
Subimos al autocar a las 8:30 y llegamos a Ipoh a las 10:45. Una vez ahí, compramos los billetes que nos llevaran a Hat Yai, ciudad de Tailandia.
A las 11:50 subimos al autocar, miramos una peli que nos habiamos descargado y al poco rato nos dormimos. El bus hace una parada de 30 minutos antes de la frontera para comer (aunque nosotras nos hemos gastado todo el dinero en efectivo y no podemos comprar nada 😅) y luego otra para hacer el control de salida de Malasia y pasar por el escaner las mochilas/maletas.
Subimos nuevamente al autocar y volvemos a bajar para hacer el control de entrada a Tailandia. Una hora más tarde (17:30) llegamos a Hat Yai, aunque aquí es una hora menos que en Malasia, por lo tanto 16:30.
Callejeamos por el centro en busca de una casa de cambio. Conseguimos cambiar 100 dolares en una de ellas a un cambio más malo porqué son billetes antiguos. Pasa lo mismo que en Malasia.
Vemos un montón de puestos de comida y de masajes. Buscamos un hostel donde dormir. En el primero que teniamos apuntado no tenemos suerte asi que nos dirigimos al segundo y ahí sí. Por 6€ x persona tenemos una habitación muy bonita con baño y aire acondicionado. Perfecta.
Salimos hacia la estación de bus para comprar los billetes de mañana pero ya está cerrada. Seguimos caminando hasta el «green Night Market» y ahí nos damos una vuelta para ver qué podemos cenar (teniendo en cuenta que no habíamos comido).
El lugar es muy moderno. Hay unas oficinas donde pones una cantidad de dinero y te dan una tarjeta son el saldo que has puesto y con esa tarjeta puedes pagar todo lo que hay en las paradas. Luego te devuelven el dinero que no hayas utilizado.

Compramos una sopa tipica «Tom Yum» con nuddels Pat Thai que llevaba huevo y diferentes bolas de carne o pescado. No nos ha flipado mucho. También hemos cogido unas bolas fritas de boniato muy ricas, un zumo natural de naranja y un batido de oreo.
Hemos caminado hasta otra parte cèntrica donde había una feria de comida (vaya suerte la nuestra) y ahí hemos comprado unos frutos secos y dos zumos y nuevamente paseo hasta el hotel a ducharnos y descansar.