Seguimos en Ao Nang. Nos levantamos pronto para desayunar nuestros sandwiches y dirigirnos hacia las «piscinas naturales Esmeralda». Está a unos 70km y 1h20 min en moto. El recorrido es fácil y se llega bien.
A las 9’40 dejábamos en el pàrquing de las piscinas la moto (15 BTH) y de ahí vamos a la entrada principal donde pagamos 400 BTH por persona. La verdad es que es bastante caro y más viendo que cada año que pasa los precios suben mucho. Una persona de Tailandia paga 30 BTH. La diferencia es abismal y, aunque el sitio es bonito, para mi parecer no vale tanto como lo que pagamos los extranjeros). Comprendo que hay una diferencia entre el precio turista y el local, pero no creo que sea necesario pagar tanto. Aparte hace unos años habia muchos sitios gratuitos o que valía menos y ahora de golpe estan haciendo pagar entrada a todo y suben los precios de una manera desorbitada.
Para acceder a la piscina debemos caminar 800 metros y una vez ahí encontramos baños donde cambiarnos. Llegamos casi de las primeras, la piscina es casi para nosotras y la verdad es que es increíble. No es demasiado grande pero es super transparente, de un color precioso y una temperatura espectacular. Aprovechamos para nadar, bucear y hacernos unas cuantas fotos.
De ahí caminamos otros 800 metros hasta el «blue lagoon». Éste es mucho más pequeño pero con un calor azul muy intenso y bonito. No está permitido el baño pero estar ahí ya merece la pena. Nos hacemos las fotos de rigor y rehacemos el camino. De golpe empieza a llover, primero 4 gotas y luego el diluvio universal durante unos pocos minutos.

Llegamos a la moto, aun chispea, y decidimos montarnos e ir avanzando hasta Ao Nang. El camino no se hace mucho más largo que a la ida, lo único que ahora no ha parado de llover y en una ocasión hemos parado porque ha vuelto a apretar fuerte.
Hemos puesto gasolina. Llenar el depósito son unos 100 BTH (2,5€) y, una vez en el hotel, ducha para entrar en calor. Luego paseíto hasta encontrar donde comer. Nuevamente Pat Thai, pero esta vez de vegetales. Muy bueno también.
Como no paraba de llover, hemos decidido ir al hostal a descansar, leer y buscar información de más actividades para mañana. Luego hemos ido a hacernos un masaje tailandès de 1h por 200 BTH (básicamente consiste en varios apretones por todo el cuerpo y una persona encima de tu espalda en algunos puntos específicos. A Aida le ha gustado pero a mi me han reventado los gemelos, que tengo agujetas de las escaleras de ayer y el hombre se pensaba que apretando más se me iban a ir así que he visto las estrellas durante un rato) y, para acabar, hoy hemos decidido tomar una pizza por 150 BTH en el restaurante de debajo del hostel. La verdad es que estaba bastante buena y ha sido una buena elección.
Finalizamos la noche un dulce del supermercado, lavadora y secadora para tener ropa limpia y hacer tiempo mientras acaba para poder ir a dormir.