A las 5:45 se encienden las luces. Ya estamos en Koh Tao. La noche la hemos pasado bastante bien (dentro de lo que cabe). A partir de las 4 el barco se movía más pero eso no nos ha impedido dormir. Aunque Aida lleva unos dias con dolor de oído y le ha costado más conciliar el sueño.

Como debía tomarse el medicamento hemos entrado en el 7/11 a las 6:00 para comprar algo de desayunar y hemos esperado en el puerto, ya que había wifi para contactar con el seguro médico (HeyMondo) para ver si podrían atenderle aqui (pues tras 48h con amoxicilina no había mejorado).

Tras una llamada via wifi nos han dicho que en 1h o 1h30» nos enviarían un correo para hacer una vídeo llamada con una doctora.

Hemos aprovechado para buscar el hostel que está a unos 20 minutos, hemos dejado las mochilas, hemos alquilado una moto (200 BHT) y hemos vuelto al puerto, pero el correo no llegaba nunca.

Casi 3 horas más tarde de la primera llamada conseguimos el enlace para la videollamada. La conexión es, de golpe, muy débil pero conseguimos comunicarnos. La doctora le dice que le ha de ver un médico, que seguramente hay que cambiar el topo de amoxicilina por una más potente. Entonces llamamos nuevamente para que hagan el trámite y nos digan a que centro ir.

Como nos han dicho que tardarian unas 2 horas como máximo, hemos aprovechado para acercarnos a una pequeña cala de agua cristalina para darnos un chapuzón. Hemos estado poco rato porqué no queriamos quemarnos ya que la crema la habíamos dejado en la maleta del hotel y, tras la experiencia en Tioman de quemarnos el culo haciendo snorkel, hemos decidido ser precavidas, jejeje…

Al regresar al hotel nos hemos duchado y hemos recibido el correo con la información del centro hospitalario al que debíamos ir. Así que hemos comido un Pat Thai muy bueno y nos hemos dirigido a la clínica.

Después de rellenar unos cuantos papeles, enseguida le ha atendido un medico y, efectivamente, infección de oído y bastante inflamada. La receta aumentine de 1g, Ibuprofeno, otra pastilla antiinflamatoria y unas gotas. Todo esto, se lo da, sin necesidad de ir a la farmacia y, tampoco hemos tenido que pagar nada.

Hemos vuelto al hotel para dejar los medicamentos y tumbarnos 30 minutos y ya luego hemos salido en busca de una playa. Al ser la tarde hay poca gente, el sol no aprieta y está muy bien, pero Aida no puede sumergirse así que es un poco rollo ya que no puede ver el fondo marino que aquí vale bastante la pena.

Mientras ella leía yo he aprovechado para nadar, viendo peces y alguna tortuga. Luego hemos ido a ver varios miradores que salen recomendados y que eran gratuitos.

Al ponerse el sol, vuelta al hotel para ducharnos y coger la ropa sucia que queremos limpiar. La llevamos a una lavanderia (40 BTH el kilo) y vamos a cenar a un sitio que tienen de todo y a muy buen precio. Optamos por una sopa y una tortilla de queso y vuelta al hotel a descansar.


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