La noche ha sido muy calurosa pero la única habitación que encontramos a buen precio era con ventilador, así que ha tocado sudar un poco.

Nos levantamos tranquilamente y vamos al mismo restaurante de ayer a desayunar (Bingo 2.0). Había una gran combinación de platos a escoger para desayunar y nos hemos decantado por el muesli con fruta y yogurt (80 BTH).

Luego hemos cogido la moto y nos hemos dirigido a una playa muy tranquila y bonita (Ao Tanote). Ahí simplemente hemos descansado y yo he nadado mientras Aida leía un libro. Al cabo de poco hemos vuelto al hotel para ducharnos y volver al mismo bar a comer. Unos nudles y un plato con verduras con almendras y arroz muy rico, a parte de unas «croquetas» vegetales llamadas «noname» también muy ricas.

Hemos paseado por una calle comercial y vuelta al hotel para dejar pasar las horas de más calor.

Por la tarde hemos recorrido la isla con la moto. Nos hemos «colado» en un resort donde hemos podido hacer unas fotos muy chulas de las vistas. El calor era sofocante, suerte que encima de la moto podíamos sentir un poco el viento. También hemos intentado ir a un faro pero el camino se ha complicado y nos hemos dado la vuelta. Al final nos hemos dado un baño en una pequeña cala de la que hemos salido corriendo de la cantidad de mosquito tigre que había!. Y hemos paseado mirando tiendas de souvenirs.

Tras una ducha hemos ido al restaurante «Yam» para cenar. Habíamos leído buenas criticas así que nos hemos acercado. A un precio irrisorio, ofrecen unos abundantes platos de comida tailandesa y otros con cosas más occidentales. Para cambiar hemos pedido un combinado de filete de pollo arrebozado, con patatas fritas y huevo frito, acompañado de un smothy de fruta de la pasión y mango con coco. Buenísimo todo.

Vuelta al hotel para hacer la visa electrónica de Camboya y organizar un poco los próximos días.


Deja un comentario