Hoy hacemos un día completo en Bangkok.
Después de desayunar en el mismo hostel (un par de tostadas y cereales con leche), salimos en dirección al «mission hospital».

Como Aida no acaba de estar bien de la oreja, ya le dijeron en Koh Tao que si aun estaba mal aquí que fuera para que le volvieran a visitar. Así que tras 30 minutos de camino, llegamos, explicamos lo sucedido y enseguida la atienden. Le dicen que sigue con mucha agua en la oreja media y como sigue inflamado, ésta no sale. Pero ahora le pueden ver mejor ya que la inflamación sí que ha bajado un poco. Le recetan otras pastillas diferentes y debe seguir con la medicación. No obstante, ahora parece que ya está mejor y también con la explicación del doctor, ya está más tranquila.

Han tardado más de una hora en darle el informe y la medicación. Suerte que en el hospital estábamos frescas y con wifi.

Al salir, hemos seguido caminando, con un calor sofocante, hasta la estación de tren para preguntar horarios hacia la frontera con Camboya. Como ya sabiamos el precio es súper económico aunque el tren es un poco incómodo y sin aire acondicionado. Ir en tren no supone: levantarnos a las 5, caminar 45 min hasta la estación , 7 horas de tren hasta la frontera, caminar hasta el punto exacto de la frontera para hacer la salida y entrada del pais, seguir caminando hasta encontrar un bus que nos lleve a Poi Pet y de ahí otro de 4 horas que nos lleve hasta Siem Reap.  Después de todo esto, hemos decidido ir con la compañia de bus, que sí, es mucho más cara, pero mucho más cómoda y fácil.

Seguimos la mañana hasta el gran buda de oro. Un buda que se construyó hace 700 años y que está hecho completamente de oro. La entrada vale 100 BTH y se debe ir con rodillas y hombros cubiertos. Hacia muchísimo calor y lo cierto es que nos esperábamos un buda mucho más grande.


De ahí hemos caminado hasta el barrio chino y hemos caminado por las calles de su mercado, repleto de gente y tiendas de todo tipo! Suerte que estábamos a cubierto de sol.

Al acabarse la calle, hemos entrado a comer en un restaurante indio, nuestro plato por excelencia (Palak Panner) y hemos seguido por el mercado de las flores y la zona de los palacios y templos.

Finalmente, hemos vuelto al hostel para ducharnos y descansar un poco antes de ir a cenar.

Hemos ido por Khaosan Road, famosa calle de los mochileros, donde hay paraditas de comida, restaurantes, souvenirs, sitios donde hacen masajes y fiesta, mucha fiesta. Hay cantidad de gente en ésta zona.

Hemos comido un Pad Thai y hemos ido a por un postre cuando de pronto se ha puesto a llover. Hemos esperado y nos hemos encontrado con la familia catalana del otro dia. Hemos estado hablando casi una hora, mientras aminoraba la lluvia y finalmente, hemos acabado con un roti de plátano y Nutela y un helado de vainilla.

Vuelta al hostel a descansar, mañana llegaremos a Camboya.


Deja un comentario