Nos levantamos tranquilas y salimos con la moto a algún lugar donde desayunar. Madre mía que difícil es encontrar algo que sea mínimamente económico. Sin duda, Camboya es el país más caro en el que hemos estado y eso que también es el más «pobre». Creemos que es debido al uso del dolar. Tienen un jaleo con su moneda y el dólar bastante grande…
Finalmente hemos encontrado donde desayunar un sándwich bien bueno y hemos empezado con nuestro propio tour en moto, visitando algunos de los lugares que teniamos marcados. Debemos tener cuidado con la carretera ya que no está del todo bien asfaltada y hay muchos baches.
El calor es insoportable, ni encima de la moto se está bien. Suerte que hay mil puestos donde venden agua y refrescos, nos salvan en más de una ocasión.
De parada a un templo donde hemos visto a un buda reclinado (uno de los muchos que ya hemos visto) nos damos cuenta que la rueda delantera se ha pinchado asi que a través de lenguaje visual conseguimos comunicarnos para acercarnos a una especie de mecánico donde nos ponen un parche por menos de un dólar.
El lugar era bastante peculiar. Habia varias personas bebiendo y cantando, nos han ofrecido añadirnos así que, microfono en mano para deleitarles con una canción y seguir nuestra aventura.
Como los puntos que visitábamos estaban bastante separados entre si, hemos aprovechado para hacer parada en el hostal y ducharnos y seguir hacia la otra dirección.
La ruta de la tarde ha sido más entretenida ya que hemos montado en un tren de bambú. Antiguamente se utilizaba para transportar los kilos de arroz de los arrozales y bananas, ya que las vias del tren que habian constuido los Kmher Rojos (los del genocidio en Camboya) estaban en deshuso y era una buena manera de reutilizar y ayudar en los desplazamientos de material. Ahora es puramente turistico y cobran 5 dólares por trayecto…

Luego hemos conducido hasta una montaña (Phnom Sampov) donde subiendo unas 400 escaleras podemos ver un templo y varias cuevas (1 dolar para acceder a todo el recinto) y lo más curioso del lugar es que cada dia sobre las 18:00 salen volando de la cueva ( Bat Cave) miles y miles de murciélagos. Nos hemos quedado para ver el espectáculo. Increíble como salían todos los murciélagos, miles de ellos durante más de 15 minutos!!!
Hemos aprovechado antes de que oscureciera para irnos ya que no hay alumbrado en las aceras y así poder ir más tranquilas.
Hemos devuelto la moto y hemos vuelto al hostal cerca del río, viendo a un montón de personas haciendo deporte conjuntamente.
Hoy decidimos cenar en el hostel, unos nuddles con verduras y huevo y de postre muesli con fruta y yogurt.
Ducha para sacarnos el calor, preparamos maletas, vemos un capítulo y a dormir!