Bajamos a desayunar. Aida pide una crepe de chocolate con plátano y yo un porridge de plátano. A las 9.00 estamos en el hostel preparadas para la aventura.

Primero pasamos a buscar, junto con el guía, a otras tres personas. No se conocen entre sí. Dos son Austriaca y otra de USA. Aparte del guia, nos acompaña otra persona que cierra el grupo y una tercera que pensamos que es el cocinero

Empezamos la ruta por unas escaleras. Enseguida vemos que la señora de USA tendrá problemas para seguir al grupo pero vamos haciendo pequeñas paradas. Hay mucha humedad y enseguida sudamos.

Por el camino pasamos por una gran variedad de flora y fauna. Hemos visto una serpiente, diferentes monos y finalmente orangutanes. Estaban encima de los árboles y hemos podido ver como saltaban de un lado hacia el otro y todos nosotros observando desde abajo. Éramos unos cuantos viendo este espectáculo natural.

Al cabo de poco hemos parado para comer un montón de fruta cortada y buenísima (papaya, sandía, fruta de la pasión, mandarina, lichis…)… Y hemos seguido viendo diferentes monos, macacos y una especie autóctona de aquí.

Hemos parado para comer. Tenian preparado arroz con verduras, pollo frito y huevo frito. Todo estaba riquísimo.

Seguimos la aventura, esta vez sin la señora de USA ya que ha podido coger un atajo. Hemos cruzado un pequeño rio, hemos visto un Tucan, nos hemos resbalado varias veces y, finalmente, hemos llegado al campamento, donde hemos aprovechado para bañarnos en un río limpisimo.

La tarde ha pasado mientras hablamos con el grupo sobre diferentes aventuras y cosas de la vida. Hemos tomado té con galletas y finalmente hemos cenado un montón. Arroz, pollo, tofu, curry, unas bolitas de patata, una especie de patatas fritas… Y piña!

Pronto vamos a dormir. Tenemos unas esterillas, una mantita y una mosquitera y, junto a nosotras, nuestros compañeros que tiene pinta de que reconcaran.


Deja un comentario