Hemos dormido bastante bien y el no poner despertador ayuda. No obstante a las 9’20 salimos por la puerta con la ropa limpia guardada y las mochilas hechas.
Nos disponemos a volver a la zona de ayer donde intentaban estafarnos con el bus. Despues de hablar con varias personas, parece que conseguimos el precio justo y nos montamos en un minibus de color azul super antiguo y atrotinado. Dentro hace un calor exagerado. Sudamos sólo por estar sentadas. El bus parece que no arranca así que bajamos para esperar fuera. Aprovechamos para comprar un batido de chocolate y unas galletas.
Finalmente el bus se pone en marcha. Empieza la aventura. Abrimos como podemos las diminutas ventanas para que corra el aire. Dentro del bus hay otras tres señoras, abrigadísimas, que sudan igual o más que nosotras, pero parece no importarles.
A los 20 o 30 min paramos en otro lugar. Parece ser otra estación o punto de paso. Estamos aquí casi una hora hasta que volvemos a arrancar. Sudando e intentando salir del bus pero el chico que controlaba nos queria dentro.

Finalmente arrancamos. El bus va a reventar de gente. Hacemos algunas paradas donde baja y suben otras personas. Las que no caben en los asientos se suben encima del bus. El camino pasa cerca de mercados, carreteras en mal estado y nuestro conductor a la que puede, aprieta el acelerador y yo me siento un poco agobiada, no se si por el calor, los saltos que hace el bus y todas las personas ahí juntas.
A nuestro lado tenemos un señor que nos hace un video y nos pide fotos. Luego hace un montaje con música. Más tarde sube una chica que habla inglés y conversamos acerca de nuestra corta experiencia en Indonesia. Le explicamos el problema que tenemos con los buses (que nos quieren timar) y es gracias a ella que acabamos pagando el precio que toca 20.000 en vez de 25.000 (aunque en este caso la diferencia era poca).
Bajamos en pleno diluvio, igual que ayer y yo me sigo encontrando mal. Esperamos a que pare un poco para movilizarnos hasta el hostel. La calle que debemos coger se ha inundado, seguimos por otro camino saltando riachuelos por el camino. Finalmente llegamos y entramos en la habitación.
El resumen de la tarde es sencillo. Ha llovido en varias ocasiones pero ha vuelto a salir el sol. Yo he acabado vomitando un par de veces. Supongo que el desayuno combinado con el calor y el agobio del bus no han ayudado.
Hemos salido a dar una vuelta por el mercado de frutas y hemos comprado bebida isotonica para mi. También hemos ido a cenar aunque a mi no me entraba mucha cosa, así que mejor descansar y mañana seguro que estoy mejor (de hecho ya estoy mejor). Peli/serie y a dormir.
