Empezamos la mañana en busca de una moto de alquiler (150.000 Rp con gasolina) y desayunamos un bol de frutas con yogurt.

De ahí seguimos los puntos que teniamos marcados para visitar en la isla. Primero vamos a una cascada que se ve de lejos pero el camino se hace casi impracticable y con muchos mosquitos, así que nos damos media vuelta, volvemos a la moto y nos direccionamos hacia la parte norte de la isla donde visitamos unas casas de madera tradicionales que tienen unos 200 años. En la isla hay varias. Unas están todavia en uso y otras, como en éste caso, las muestran a los turistas a un módico precio (20.000 Rp).

La carretera está en muy buen estado, sin apenas tráfico. Rodeamos la isla, ahora dirección sur aunque debemos ir haciendo paradas porqué caen pequeños chaparrones. Luego subimos por la mitad de la isla, pasando cerca del lago Sidihoni y bajamos por la otra vertiente para regresar al pueblo de Tuk-Tuk bajo una lluvia incesante.

Son pasadas las 17:00 cuando llegamos, nos duchamos para entrar en calor y más tarde salimos a comer/merendar/cenar.

Acabamos en el restaurante «Horas» tomando dos curry. Uno de verduras y tofu y el otro de calabaza. Todo acompañado de arroz blanco y un poco de hummus con chapati.

Regresamos para preparar la maleta y descansar. Mañana toca un viaje largo.


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