Estos últimos días del viaje son de completo relax por la isla.
Nos movemos por la moto de un lado a otro, visitando cada rincon y cada pequeña cala.
Hay muy poco turismo y también poca cosa para hacer (aparte de submarinismo).
Nadamos en aguas cristalinas, comemos y cenamos tranquilamente en los acogedores restaurantes de los diferentes puntos de la isla y descansamos después de este ajetreado viaje.
Quizá esperábamos más de Pulau Weh, pero nos ha ido bastante bien para bajar pulsaciones y volver a la realidad.
El último día, cogemos el ferry que nos regresa a Banda Aceh y aprovechamos para informarnos acerca del Tsunami que arrasó toda esta zona en 2004, hasta nos acercamos a un enorme barco que está anclado a 4km hacia dentro de la ciudad.
Más tarde cogemos el vuelo que nos lleva hacia Kuala Lumpur, donde pasamos el último día antes de regresar a Barcelona, no sin antes hacer una escala en Doha (ya que se retrasa el vuelo y debemos quedarnos 24 horas), así que con el calor sofocante de Doha, acabamos nuestro fantástico y lleno de anécdotas, viaje de verano.

