Las deseadas vacaciones de Semana Santa llegan con más ganas que nunca. Este año ha tocado (casi) a mediados del mes de abril por lo tanto, ya teníamos ganas de aventurarnos.

En verano ya tenemos previsto (si todo va bien) una ruta en bicicleta que cruza Europa de Sur a Norte, por lo tanto, este año toca algo diferente.

Tras observar los precios de los aviones dirección Marrakech, nos dimos cuenta que, desde Valencia, eran muchísimo más economicos (sin exagerar, en Barcelona costaba 600€ y en Valencia 258€) así que, compramos los vuelos para salir desde Valencia y aquí es donde realmente empieza la aventura.

Los padres de Aida se ofrecieron para llevarnos hasta el aeropuerto y eso suponia un madrugón para todos. 3’30 h de la mañana saliamos y antes de las 7 estabamos en el aeropuerto. Una corta y fugaz despedida con ellos, un bocadillo en la cola de facturación, un par de controles y enseguida estábamos sentadas en el avión.

Una vez aterrizadas y con el equipaje en la espalda, cogemos el bus que nos lleva hasta el centro (5€ ida y vuelta). En la plaza central, Jamma el Fna, cambiamos dinero en uno de los sitios que recomendaban (Hotel Ali) por estar el cambio bastante favorable. Recorremos las calles del zoco, repletas de gente, colores y olores y, después de casi 30 minutos, llegamos a nuestro Riad, un poco alejado del centro, pero con los básicos necesarios para pasar la noche.

Salimos del Riad, sin peso en la espalda y en busca de un lugar para comer. Obtamos por lo que vemos en todos los restaurantes y que, ya veníamos con intención de comer: un cuscús y un tajín de verduras. Un cuscús bastante sabroso, con cebolla caramelizada por encima, y un tajin bastante correcto.

Callejeamos nuevamente por el zoco para encontrar la plaza y, ahí, esperar unos minutos para comenzar el freetour con la empresa Civitatis.

Durante unas 2h15 paseamos por los alrededores, conociendo parte de la cultura e historia. Nuestro guia, Abdul, se muestra predispuesto a contestar todas nuestras dudas acerca del país y la cultura
El tour en si, está bien, aunque en numerosas ocasiones el guía nos volvia a explicar lo mismo y entraba en bucle. Lo que no nos ha gustado es que hemos estado 45 minutos en una herbolisteria. Ahí nos han contado las propiedades de varias plantas y aceites. Ésta parte ha estado bien, pero también se ha alargado demasiado, intentando que compremos productos que, de primeras, no queremos o necesitamos. Una estrategia comercial que se aleja de los valores y del objetivo principal de un freetour.


Regresamos a la Plaza para acabar el tour y, en un abrir y cerrar de ojos, empieza a llover muchisimo. Estamos debajo de un tendal hasta que deja de llover y despues, buscamos un lugar donde cenar. Esta vez no acertamos demasiado, pues los platos no tienen demasiado buen sabor.

Volvemos al Riad y, para nuestra sorpresa, ha entrado mucha agua en la habitación y el wifi no funciona … Nos secan un poco el suelo, nos duchamos y nos vamos a dormir. El wifi no ha vuelto pero tampoco tenemos energía para entretenernos con el móvil. Mañana sera un nuevo dia. 


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