La noche ha sido eterna. Nos costó muchísimo dormir. El calor era sofocante. A las 3’30h han empezado a sonar despertadores. Mucha gente sale a las 4’30 para ver el amanecer pero se nota que no es gente que hace montaña. Eso, o son personas maleducadas por naturaleza. Durante más de una hora, 6 personas han estado haciendo muchísimo ruido, en vez de coger las cosas y prepararse fuera o dejarse las cosas preparadas la noche anterior. Entraban y salían de la habitación, enfocando con los frontales, hablando, dejando la puerta abierta… Ha sido imposible dormir. Denota poca cultura de refugio.
A las 7:30 h empezamos a desayunar. Un desayuno muy completo a base de yogurt, pan, mermeladas, Nocilla, quesito, una pasta, huevo duro, te, leche, café y zumo. Empezamos la mañana rodando.
Pasadas las 8:00 h nos ponemos los crampones y empezamos la ascensión. Vemos que la gente que ha subido a primera hora de la mañana empiezan a bajar. El camino no tiene ninguna dificultad, siempre cuesta arriba, constante pero tranquilo. Los guias nos «obligan» a ir despacio. El refugio está a 3200 metros y debemos subir hasta los 4167m.
Los primeros 400m de desnivel se hacen bien. No hace frío aunque, en algunas ocasiones sopla el viento. Encontramos rápido el sol pero entonces el viento se intensifica y nos acompaña a lo largo de todo el recorrido.
Llegamos a la cima sin ninguna dificultad técnica. Ahora bien, el viento es fuerte y la sensación térmica se hace notar. Debemos estar a -10 grados. Sacar la mano del bolsillo supone un suplicio.
En la cima estamos solas, es una maravilla pero las condiciones no son buenas, aunque el día es soleado y el cielo azul. Después de alguna foto de rigor, empezamos la bajada. No se puede estar más tiempo aquí arriba.

Empezamos a descender muy rápido, en ocasiones incluso corremos. El frío desaparece y, a medida que vamos descendiendo, el viento reduce su fuerza. A las 11:45h estamos nuevamente en el refugio, tomando el sol con un té calentito y galletas mientras esperamos a que lleguen Laia y Juan.
Comemos alrededor a las 13:00h. Pasta, verduras y un pollo en salsa muy rico. Aprovechamos para leer un poco al sol y luego subimos a la habitación a descansar mientras vemos una película demasiado mala para recomendar.
A las 16:45 estamos nuevamente en la sala común, leyendo y a las 17:30 nos sirven la merienda. Palomitas, galletas, un bollito de crema y chocolate y te. Pasamos la tarde hablando con Juan y Laia e ideando la estrategia para mañana. A ver si el tiempo es mejor y podemos subir a la cima del Timesguida y del Ras, unas cimas que quedan relativamente cerca del refugio, a otros 4000m s.n.m. Parece ser que las lluvias de los últimos días han hecho que sea difícil poder acceder a una de las zonas pero aun así subiremos hasta el collado para ver en que condiciones se encuentran y poder decidir si seguimos o nos damos media vuelta.
Pasadas las 20:00 cenamos. Nos sirven sopa, una ensalada de pasta y un tajine de cordero. La cantidad de comida es demasiado abundante y como ritual, acabamos compartiéndola con nuestros guías, que desconocemos qué y cuándo comen. Pasamos un rato agradable todos juntos hasta que decidimos ir a dormir a las 21:15. Dejamos las cosas preparadas para mañana y esperamos poder dormir mejor que la noche anterior. A ver que pasa.
