Hoy hemos dormido de maravilla y el desayuno, igual que la última vez, estaba riquísimo.
Hemos tenido un contratiempo y es que ayer, me dejé el sacó de dormir en la mochila de Hicham, así que hoy debíamos encontrarnos a las 9:00 h para que me lo devolviera. Al final, el saco ha acabado apareciendo a las 10:00h de la mano de una persona que no conocíamos.

Hemos ido en busca del taxi compartido para volver a Marrakech. Por el mismo precio con el que llegamos a Imlil (35 Dh), regresamos a Marrakech. Con nosotras va un italiano que está viajando solo y compartimos anécdotas y opiniones sobre otros viajes.

Una vez en Marrakech, nos proponemos encontrar el Riad de esta noche. Caminamos unos 25 minutos hasta llegar, hacer el check -in e instalarnos. Enseguida salimos en busca de un lugar donde comer y acabamos en un acogedor comedor de un señor que, muy amablemente nos explica que la comida la hace su mujer en casa (en el piso de arriba). Comemos de maravilla un cuscús de pollo, acompañado de un té de menta como ya es costumbre.


Con las barrigas llenas, callejeamos hasta la «Madrassa Ben Youssef» (universidad) donde por 5€ entramos para poder contemplar la edificación construida en tan sólo un año a mediados del 1500 y que acogía más de 100 estudiantes. Paredes y suelos de azulejos y grabados en madera con estilos florares muy detallados son lo que hacen que éste lugar sea una de las reliquias más bien conservadas de Marrakech.

Llegamos a la Plaza para tomar un zumo de frutas (por 1€) y seguimos callejeando por el Zoco y alrededores, observando tiendas de dulces y preguntando acerca de los Hammam de la zona.  A las 19:00 volvemos al Riad para descansar un poco y salimos a cenar por la zona. Acabamos en un restaurante donde sirven falafel  y una especie de empanadillas fritas de verduras y queso buenísimas.

Volvemos al Riad para ducharnos y descansar. Mañana nos levantamos temprano para hacer la excursión de 3 dias y 2 noches en dirección al desierto del Sáhara.


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