Cabo Norte. Habeis oído hablar de este lugar?Es el punto más septentrional de Europa y se encuentra en Noruega, en Nordkapp. Su principal atractivo es que, durante los meses de verano, el sol nunca se pone.

Y porqué describo éste lugar?
Pues porqué este año me he propuesto llegar hasta allí pedaleando alrededor de 6000km desde mi casa.

Un reto deportivo y personal que hacen que, ésta aventura sea una más de las muchas que ya voy acumulando con los años.
En este caso, al pasar por climas diferentes (verano con ola de calor para empezar) y un invierno (para nosotros) para acabar en Noruega, he tenido que incorporar alforjas delanteras y así poder combinar mejor la ropa de verano con la de invierno y los sacos de dormir adecuados para cada caso.

Después de meses de preparación (del recorrido, es decir, mentalmente porque físicamente no me he preparado) y de intentar encontrar los caminos que me ayudaran a conseguir mi reto, ha llegado el día y hoy ,30 de junio de 2025, empieza esta nueva aventura sobre ruedas.

A las 7 de la mañana salgo junto a Aida. Pedaleamos los primeros 12km juntas hasta la altura de Sant Adrià donde nos despedimos hasta dentro de 28 días que nos encontramos (si todo va bien) cerca del aeropuerto de Oslo. Ella decide combinar sus vacaciones con otros retos y planes deportivos, como escalar y hacer alpinismo en los Alpes.

En la estación de tren de Sant Adrià, me espera Helena, quien me ha compañado al ritmo de nuestras conversaciones durante 50km hasta Malgrat de Mar. Por el camino hemos parado a saludar a mi madre que, bien madrugadora ella, a las 10:00 ya estaba en la playa.

Los primeros 63km hasta Malgrat han sido bastante llevaderos. No había mucho tráfico por la NII y el sol todavía no apretaba fuerte.
Después de despedirme de Helena en Malgrat, la cosa ha empezado a cambiar. En Tordera he vuelto a ponerme crema. Eran las 12 del medio día, un sol imponente y una subida por una vía de servicio sin apenas nada era lo que esperaba durante  los siguientes km.


Descansando cuando podía en zonas de sombra y recargando bidones de agua para no morir deshidratada. Finalmente en Vidreres me he parado para buscar donde dormir. Camping no hay por la zona y los hostales están demasiado caros pero, por arte de magia (o del destino) por el camino se me ha aparecido una vivienda que ofrecía «cobijo» para campers.(Camp4night). Yo no soy una Camper pero he llamado para preguntar y por 15€ he plantado la tienda en un lugar con sombra, me he podido duchar y descansar de la etapa tórrida de hoy.

A eso de las 18:00 he bajado al pueblo (Caldas de Malavella) para comprar la cena, desayuno de mañana y algo de merienda. De vuelta al «campamento» para volverme a duchar un par de veces antes de irme a dormir y cenar temprano.

El calor es muy fuerte aunque corre un poco el aire pero a eso de las 20:00 salen los mosquitos y toca refugiarse, pasando calor dentro de la tienda. A ver si afloja la temperatura esta noche y puedo descansar bien!


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