La noche ha sido demasiado calurosa y apenas he podido dormir. A las 01:30 de la madrugada aún estábamos a 30 grados. Un horror.

Al empezar el día, tengo el viento de lado y en contra. Encima, las indicaciones no están bien (algunas) y necesito retroceder en más de una ocasión.

Hay un momento que paso por una especie de desierto, sin nada, con el traqueteo de las piedras y la arenilla. El camino se hace eterno, ya que mi velocidad es lenta (entre las piedras y el viento…). Voy durante un largo rato paralela a las vías del tren y al otro lado, el mar.

Finalmente en Port de la Nouvelle paro para comerme el bocadillo que traía medio preparado. Me pongo crema y siguen los siguientes 30km hasta Narbone Plage. El camino hasta aquí se hace más llevadero. Aparte aprovecho para escuchar música ya que el trayecto es por carriles bici sin apenas gente, y buena parte del trayecto al lado del canal «de la Robine».

Una vez en Narbone Plage, toca ponerse nuevamente crema y comer una pera (conference) que compré ayer. También llevo rato buscando una fuente pero no hay manera. Antes de los últimos 30km hasta el camping, necesito agua. Así que entro en un super a comprar 1,5 litros (1,80€). Aquí los supermercados pequeños tienen unos precios muy elevados. Supongo que al ser zona de playa se aprovechan…

Después de pasar un calor tremendo, llego al camping de Villeneuve de Beziers pasadas las 14:30h. Aquí hago el check-in para mi y para Oskar (que llegará por la tarde).  El precio del camping con piscina está muy bien (18€ dos personas).


Antes de montar la tienda, decido ir a refrescarme a la piscina y estoy un ratito. Luego vuelvo para montar la tienda y organizar todas mis cosas.

Oskar ha llegado a Narbone un poco antes de las 17:00 y viene en bici pero se ha liado o no sé que le ha pasado que llega casi a las 20:30h. Durante la espera, voy al super a comprar algo para beber fresquito y vuelvo a la piscina, donde leo y me pongo al día de los correos y redes sociales.

Una vez con Oskar, vamos al restaurante de al lado del camping para comer una merecida Pizza.
A ver cómo pasamos la noche. Suerte que el se ha traído su propia tienda porqué sino sería imposible dormir (ya será difícil siendo uno solo…).


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