A las 6 ya estaba despierta. Tengo una alarma interior. Empiezo a recoger todas las cosas y enseguida bajan Andy y Sylvia para desayunar conmigo.
Hay pan y mermelada casera, yogurt, avena y leche. Tras despedirme de ellos y prometer decirme algo si vienen a Cataluña, empiezo la mañana con energía.
Los primeros 20 km se hacen fáciles, siguiendo una vía ciclista número 7.1. me paro para rellenar el bidón y emprender una suave subida de +250m en menos de 7km par alcanzar los 750m sobre el nivel del mar, ahora siguiendo la ruta ciclista 54. La bajada es bastante más larga y podría llegar a decir que la tendencia de bajada es casi hasta Basilea.
Son las 11 cuando ya estoy en medio de esta ciudad que comparte 3 países diferentes: Alemania, Francia y Suiza.
Me despido de Suiza para volver a entrar a Francia siguiendo la Eurovelo 6 durante unos 15 km. Más tarde enlazo con la Eurovelo 15, con ella compartiré dos o tres etapas más.

Son pasadas las 12 del medio día y el sol está más fuerte. Toca loción de crema solar y decidir si paro en el km 100 o sigo hasta el 125. Como es temprano y parece que el viento va a empezar a soplar a favor, pedaleo hasta los 125km. No sabemos cómo irán los siguientes días y no está demás tener un poco de margen en cuanto km.
Llego a un bonito y sencillo camping (15€). Realmente no tiene nada, pero si tiene lo más importante: duchas, baños y algún enchufe para cargar todo.
Monto la tienda de campaña, me ducho y limpio el culote. Luego aprovecho para redactar el día de ayer que no tuve tiempo y hacer las diferentes publicaciones en Instagram.
Leo bastante el libro que traigo conmigo (El Regalo) y ceno temprano, a eso de las 19:30h. Pronto empiezo a recoger, limpiar y ordenar las alforjas. Todo está listo para mañana. Es posible que llueva. Cruzaremos los dedos para que no sea así y, en todo caso, si tiene que llover que sea por la noche. Mañana veremos.
