Ayer me dormí antes de las 22:00, tenía bastante sueño y poco más que hacer.

Antes de las 6 a.m ya me había despertado. Durante la noche ha ido lloviendo a ratos. Al salir de la tienda de campaña, el cielo estaba nublado y mientras recogía han caído algunas gotas más. Sabía que en cualquier momento iba a llover, lo decía la predicción del tiempo, el radar de lluvia y el cielo. Así que dejo a mano el chubasquero, hoy va a tocar usarlo.

Empiezo pedaleando por una carretera secundaria para así acercarme al primer supermercado. Pone que abre a las 6:00 y son pasadas las 7:00. Me desvío dentro del pueblo para buscarlo y me encuentro en que está cerrado. Qué mala suerte (pienso).

Como hoy tocan muchos km pedaleando al lado del canal del Rhon, decido hacer otros 6km por carretera para ir al Super U, un supermercado mucho más grande. Llego pasadas las 8:30 y también lo encuentro cerrado. Algo extraño pasa, ya que las panaderías también están cerradas. Reviso el día, estamos a lunes. No hay gente en la calle, ni niños, ni casi coches. Pero bueno, hace muy mal día y es temprano, yo tampoco estaría en la calle… Busco en internet y resulta que hoy es un día festivo en Francia, así que no tengo más remedio que avanzar por el canal hasta el km 50, donde decido parar y sacar unas fajitas para untarlas con paté. No es el mejor desayuno, pero es lo único que tengo. También empieza justo a llover, así que aprovecho para ponerme el chubasquero.

El camino es monótono, llano y recto. El canal lo tengo a la derecha aunque en ocasiones el camino me hace ponerme al otro lado. No hay casi nadie, ni ciclistas, ni pecadores, ni Runners…

Sigo pedaleando hasta Strasbourg, atravieso la ciudad y encuentro un pequeño supermercado de comida oriental abierto. Compro algo dulce para saciar el hambre y sigo pedaleando por un bonito bosque.

Los km posteriores atraviesan diferentes pueblos con poco encanto. La lluvia persiste, pero es de poca intensidad y no dificulta el pedaleo.

Ayer recogí un montón de moras negras, así que hoy he acabado con los suministros que me quedaban. Por suerte, también he comprado plátanos en el supermercado y ahora tengo provisiones.


Llego a un bonito camping, alejado del pueblo. Éste tiene un pequeño lago, zonas verdes en abundancia y un porche con enchufes y mesas.

Después de organizar todas mis cosas y ducharme, me pongo a leer y buscar información acerca de las próximas etapas. No tengo muy claro qué camino coger para llegar hasta Hamburgo, deberé improvisar sobre la marcha (más o menos).

Ceno temprano un arroz que llevaba en las alforjas. También me acabo el paté y las fajitas y de postre, unas galletas de chocolate buenísimas.

Mañana tocará hacer parada en el supermercado. Espero tener más suerte que hoy!


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