Hoy me he despertado más temprano ya que ayer me fui antes de las 22:00 a dormir. La noche ha sido tranquila, sin ruidos, así que me he despertado con energía para empezar el día.

Recojo todo (o eso creo) y son las 6:40 cuando empiezo a pedalear. Hoy hace un poco más de frío que el resto de días, ha bajado un poco la temperatura y estamos a 16 grados a primera hora de la mañana. No obstante, con culotte corto y camiseta de manga larga tengo suficiente.

La etapa de hoy es larga y entretenida. Tengo bastante desnivel, así que podríamos clasificarla como una etapa rompe-piernas.

A los 30 km tengo intención de parar a comprar pan para desayunar pero el camino no entra en el pueblo así que sigo pedaleando hasta pasados los 55 km, donde paro en un Lidl y me hago el bocadillo para desayunar. Son las 11:00h.

A todo esto, me he dado cuenta que me he dejado el casco de la bici en el lugar donde he dormido. Ayer cuando me instalé hacia muchísimo viento y lo dejé encima de un tronco, supongo que el viento lo volcaría y al no verlo, se me ha pasado completamente. Ahora tengo que buscar algún sitio para comprar un casco de bici baratito. En el Lidl no había (he probado suerte, jejeje…).

He hecho pocas paradas, las justas para mirar el mapa. Las indicaciones eran fáciles de seguir y solo tenía que memorizar el nombre de los pueblos por los que pasaba.

Nuevamente, todo ha sido caminos de cultivos, vías verdes donde se atravesaban bosques, caminos de grava cerquita del tren… Una maravilla realmente.

A 10 km antes de acabar la ruta, me he parado en el  supermercado para comprar yogures y comprar una lata de lentejas. Llevo dos o tres días de pasta y me apetecía otra cosa.

Finalmente llego al camping. Un camping que no salía en Google Maps pero si en la aplicación Mapy. Un camping que no tiene número de teléfono pero si correo electrónico (aunque nunca me contestaron el correo que envié anoche).

Al entrar veo que hay esas casas de camping instaladas, pero no hay nadie. En la entrada, hay unas personas arreglando una furgoneta y les pregunto si saben donde está la recepción. Llaman por teléfono y me dicen que la señora no está. Que vendrá en una hora pero que me instale en una parcela.

Bien, me instalo y me doy una vuelta por el camping. Describiría el lugar como un sitio siniestro. Me siento como en las típicas películas de terror donde unos jóvenes llegan a un pueblo abandonado… El camping está muy deteriorado. Las malas hierbas crecen por todos los lados, hay gnomos y otros animales de piedra repartidos por todas partes. Los baños son muy, muy, muy antiguos. Pero bueno, me he podido duchar, cargar baterías y descansar. A costado 7,50€ +2€ por la ficha de la ducha y 0,50€ que se ha quedado la señora porque no tenía cambio. Así que 10€.  No me puedo quejar.

He cenado lentejas (un montón, ya que era un bote el doble de grande) y el yogurt. Luego he recogido bien las cosas y me he puesto a leer un rato antes de irme a dormir.

Mañana toca otra etapa con desnivel, espero tener las piernas recuperadas!


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