Eran las 6:55 cuando, después de desayunar el clásico yogurt con galletas, me pongo a pedalear.
El día está muy nublado y la temperatura ha bajado. Me mantengo con la camiseta de manga larga la mayor parte del tiempo.
Pedaleo entre bosques y carriles bici laterales a la carretera. La verdad es que hoy es mejor ir por el lateral que no por los bosques ya que el suelo está mojado y la rueda resbala en el fango.
Para llegar a Rendsburg he vuelto a coger un ascensor (esta vez más pequeño y normal) para cruzar el río por abajo. Luego me he acercado al Lidl para comprar pan, embutido y algunas galletas con chocolate. Me he comido el bocadillo y he seguido.

Los siguientes km se han hecho rápidos aunque en el km 100 aproximadamente ha empezado a llover un poquito y no ha sido hasta el km 110 que he decidido ponerme el chubasquero para poder llegar al camping en condiciones.
Estoy a la entrada de Flansburg que es la última gran ciudad antes de entrar en Dinamarca. El camping (14,50€) dispone de una sala con sofás y cocina con horno y microondas. Aparte hay un supermercado justo al lado.
Tras instalarme, ducharme y organizarme todas las cosas dentro de la tienda de campaña, he ido al supermercado y he comprado una pizza. Hay que aprovechar la ocasión!
He cenado tempranísimo y he aprovechado a cargar los dispositivos mientras leía el maravilloso libro en inglés. Hoy me voy a dormir temprano.
Aunque el tiempo ha aguantado muchísimo, el pronóstico para Dinamarca no es nada bueno. Una combinació de lluvia y fuerte viento en contra y de lateral. Veremos cómo lo sobrellevamos!
