Entre una cosa y otra ayer me fui a dormir «tarde». El shelter tenía una especie de rejilla para que no entraran los mosquitos y, a su vez, también hacía que fuera un espacio un poco más oscuro.
La noche ha sido calurosa, he tenido que salir del saco de invierno y quedarme sólo con la sábana. A eso de las 6:10h me activo. Recojo todo, desayuno y empiezo a pedalear.
Hoy se hace todo muy fácil ya que los primeros 50 km son por una vía verde (la misma de ayer), en perfecto estado y sin pérdida alguna.
En el km 30, paro en un supermercado a por pan y plátanos y en el km 38 me paro en una mesa de picnic para comer el bocadillo.
Sigo avanzando cruzando pequeñas poblaciones. En una de esas, me paro para recoger cerezas de un árbol que hay en el camino y sigo pedaleando mientras, de vez en cuando, me voy comiendo alguna.
Me paso un desvío y más adelante, dando un pequeño rodeo, vuelvo a unirme al camino correcto.
Los últimos km son por un carril bici paralelo a la carretera. Hay poco tráfico y toca alguna pequeña subida y bajada. El viento sopla fuerte en diagonal opuesta a mi dirección así que cuesta más el avance.

Vuelvo a parar para picar alguna cosa y retomar los últimos 17km hasta el Shelter de hoy.
Está vez el entorno no es tan guay pero tengo agua, baños, electricidad y una mesa. Este shelter está más «cerrado» por lo tanto no entrará tanto el viento.
La tarde ha pasado rápida, entre lectura y organización de alforjas..
Finalmente ceno una crema de puerros y una fajita con paté.
Mañana llego al ferry que me cruza a Noruega pero por internet no quedan billetes para la hora que quiero. A ver si en persona puedo hacer algo. Veremos qué acaba pasando!
