Ha estado lloviendo gran parte de la noche. Pasadas las 3:30 de la mañana ha empezado a aflojar hasta parar definitivamente.

Al estar dentro del shelter, la tienda de campaña no se ha mojado y ha sido más fácil recogerlo todo. Aún teníamos ropa húmeda así que la hemos llevado colgando encima de las alforjas.

Antes de salir hemos comido algo pero hasta el km 40, en Moelv, no hemos parado a comprar pan y hacernos unos bocatas de queso y fuet.

Seguíamos nuevamente la ruta número 7, por carriles bici y carreteras secundarias sin tráfico. Subiendo y bajando pero a un ritmo bastante llevadero.

En una parte de la ruta, la carretera estaba en obras y había mucha arena así que ha costado un poco más pero al cabo de poco, ya volvía a estar asfaltado.

En Littehammer hemos parado a comprar una bombona de gas para el hornillo y, al poco de salir, ha empezado a caer una fina lluvia. Eran las 14:00 así que hemos aprovechado a comer algo de pan con queso y alguna rebanada con Nocilla, plátano y frutos secos. Un mix de todo junto. Hemos estado alrededor de 1 hora hasta que he parado de llover.

Luego hemos seguido hasta Oyer pero nuevamente ha empezado a llover. Hemos ido parando un par de veces más hasta que finalmente ha salido el sol.

En Tretten hemos comprado yogurt. Nos quedaban 10km con 300 de desnivel hasta el final. Hemos empezado a subir y subir y de golpe la pista se ha acabado. Estábamos donde cristo perdió la zapatilla. Después de internar meternos por un camino impracticable y ver qué no podíamos cruzar el río, hemos dado marcha atrás y bajado buena parte de lo subido hasta alcanzar la carretera principal y hacer 3,5km hasta el lugar donde dormimos.


Así que hemos llegado a una zona de autocaravanas con baño con calefacción, agua caliente y electricidad. Hemos puesto todo a cargar y hemos montando un chiringuito dentro del baño de minusválidos. También nos hemos «duchado» con el agua caliente.

Hemos cenado pasta en unas mesas picnic al lado del río y sobre las 21:30 hemos plantado la tienda de campaña en una zona un poco más apartada.

De pronto, nos viene una chica de Polonia, con la que habíamos hablado antes y nos dice que ayer pescaron mucho y que nos daba pescado a la brasa.  Nos ha traído un montón. Ya estábamos más que servidas con nuestra cena pero el pescado estaba calentito y bueno. Así que nos lo hemos comido todo y luego hemos estado hablando un rato con ella y su pareja.

Al final, se ha hecho tarde y nos metiamos en el saco de dormir (aún de día) a las 22:45.

El tiempo para los próximos días no pinta muy bien. Pero ya sabíamos que Noruega sería un poco así. Toca ir haciendo paradas y tomarnoslo con más calma.


Deja un comentario