Durante la noche no ha llovido demasiado pero si que ha hecho mucho viento. Nos hemos despertado en diversas ocasiones y, para colmo, mi esterilla pierde aire y no encontramos de donde. Así que cada 3 horas hay que inflarla. Mejor eso que nada…

A las 8:15h empezamos a pedalear, cruzando un puente de 1 km de largo. El viento viene de lado y en el puente se hace notar.

La etapa de hoy no contempla lluvia y el viento nos viene en gran parte, por atrás, así que nos facilita las cosas cuando sopla a nuestro favor.

La primera parada la hacemos en Steinkjer, a los 35km, donde paramos en un supermercado (Kiwi) a por pan y galletas. Dentro del mismo súper hay un par de sillas y una mesa así que aprovechamos y comemos ahí.

Nos cruzamos en varias ocasiones con una chica que también va a Cabo Norte. Salió de Francia haciendo un rodeo antes por España y ahora lleva 6 meses de viaje.

Pedaleamos 26km más, hasta Vellamelen, donde ahí nos paramos para comer plátano y cacahuetes. El camino hasta ahora es por carretera y algunos tramos de carril bici. La carretera no lleva casi coches aúnque no nos extraña. En todo Noruega (que es ENORME) solo está habitada por 5,5 millones de personas (Cataluña ronda casi los 8,5 millones) por lo tanto, es normal no encontrar tráfico… Mejor para nosotras.

Todo el día ha sido un constante sube baja pero muy llevadero. Sin darnos apenas cuenta hemos subido (y bajado) 1000m.

Antes de llegar a nuestro objetivo hemos vuelto a parar, está vez en una parada de autobús para afrontar los últimos 14km. Una vez completos, nos acercamos a la gasolinera para llenar bidones y ahi mismo había un supermercado pequeño donde hemos aprovechado para comprar yogurt, leche y cereales.


Es temprano pero, antes de salir cae un chaparrón así que nos quedamos dentro en unas mesas cargando baterías. Luego ya salimos y buscamos el Shelter de esta noche. Está en un entorno privilegiado, rodeado de verde y lo que parece un lago pero que en realidad forma parte del mar.

Nos damos un baño rápido y nos aclaramos con agua dulce. Lavamos culotes, merendamos leche con cereales, organizamos las cosas y así vamos pasando la tarde hasta que nos entra el hambre y cocinamos macarrones al pesto.

Llega otro ciclista de Alemania, hablamos un rato con el y cuando empieza a refrescar nos metemos dentro de la tienda de campaña para leer y dormir.

Mañana tiene que llover pero somos optimistas… Quizá los radares no están bien o sopla tanto el viento que se lleva la lluvia hacia otro lugar. Veremos que pasa…


Deja un comentario