Hoy hemos dormido de maravilla. Ni frío, ni calor, ni ruido, ni viento, ni lluvia…
A las 6:15 nos despertamos, miramos el radar de lluvia y decidimos ponernos en marcha. Recogemos todo intentando hacer el menor ruido posible y empezamos a pedalear 20 km para llegar al ferry. Queríamos coger el de las 8:30h porque sino nos tocaba esperar 2 horas hasta el siguiente. Íbamos con margen, así que, como la lluvia no nos ha alcanzado, hemos llegado unos 20 minutos antes.
Subimos al ferry y aprovechamos para desayunar pan con queso, Nocilla, galletas y yogurt. También hay enchufes así que amortizamos al máximo los 25 min de trayecto.
Bajamos en Melbu y, mirando el radar, vemos que hoy será un día complicado. Nos planteamos 10km hasta el primer refugio pero a escasos 4km de llegar empieza a llover y el 1km la lluvia se intensifica. Nos resguardamos en el refugio un buen rato y aprovechamos para sacar la ropa mojada y ponernos el pantalón impermeable.

Parece que la lluvia nos da una pequeña tregua así que la aprovechamos para hacer 17 km más. Durante el camino va lloviendo pero todavía es soportable. Intentamos encontrar un refugio que al final no aparece, así que cruzamos un puente y nos resguardamos en otro refugio (esta etapa de lluvia estamos teniendo mucha suerte ya que hay un montón de sitios donde resguardarnos). Aquí, nos abrigamos y nos preparamos un te con galletas y chocolate. El tiempo va pasando y la lluvia no cesa. El frío va cogiendo forma así que nos movemos, saltamos, bailamos… Quizá pasamos casi 2 horas en ese refugio hasta que decidimos pedalear 2km hasta un pàrquing que tiene baño y… Sorpresa, también tiene calefacción dentro. Otra parada de más de una hora hasta que baja un poco la intensidad de la lluvia.
Ahora, secas y calentitas, empezamos a pedalear los últimos 27 km de la etapa de hoy. Al principio es por carretera però luego se une a un carril bici que nos lleva hasta el mismo pueblo. Ahora, aparte de mojadas y frías, el viento ha decidido soplar a nuestra contra. Tenemos ganas de llegar.
Empezamos una pequeña subida pero antes de llegar al shelter que habíamos buscado se presenta ante nosotras otro refugio. No lo pensamos dos veces. Así que nos cambiamos de ropa, por fin ropa seca y calentitas. Montamos la tienda y nos metemos dentro.
Es pronto pero decidimos cenar..sopa de fideus i franfurt y, de postre, galletas!
Llega otro ciclista francés que también se instala al lado. El también ha salido de Francia y de dirige al norte.
Mañana no debe llover, aunque tampoco aparecerá el sol. A ver qué nos espera!
