Ha estado lloviendo por la noche pero justo al levantarnos ha habido una tregua así que hemos aprovechado para recoger la tienda de campaña.

Nos hemos dirigido a la parada de autobús, ,donde desayunamos pan con todo lo que nos quedaba y, a a las 8:10, puntual, ha aparecido el bus que llevaría a Aida con la bicicleta hasta Tromso. El conductor no ha puesto ninguna pega, así que por 48 NOK (unos 4,2€) Aida ha llegado al destino para poder reparar la rueda de atrás en la tienda «Base Camp».

Yo he seguido pedaleando bajo la lluvia hasta en centro comercial de Tromso, por una carretera sin tráfico donde ha tocado subir un pequeño puerto. Durante el trayecto he podido ver los primeros renos! Tan tranquilos cerquita de la carretera o en la misma carretera.

A 20km de llegar a Tromso aparece un carril bici, que sigo hasta el centro comercial donde me encuentro con Aida. Ahí me cambio de ropa y soluciono unos temas del móvil. Aida regresa al centro en bus y yo sigo en bicicleta los últimos 6km. Llegamos al hotel donde nos alojamos. Un verdadero acierto ya que encontramos una oferta y por 68€ tenemos una maravillosa habitación y una sala donde guardar las bicis.

Hoy toca ir a la lavandería, cenar buffet de pizza en «Pepe’s Pizza» (179 NOK) y hacer apuesta en el «to good to go» donde nos llevamos los mejores croissants que hemos probado nunca.

Llenas a explotar y casi sin poder movernos, regresamos al hotel para organizar alforjas y descansar. 


Deja un comentario