Hoy nos hemos puesto el despertador a las 7:15 y, en silencio, hemos recogido las cosas y hemos bajado a la planta de abajo para desayunar.
El desayuno era algo «pobre». Un par de tostadas y jamón y queso + un vaso de leche o café. Pero bueno, para coger fuerzas antes de la aventura de hoy, ya estaba bien.
A las 8:05 salíamos por la puerta, dirección Sóller. A los 6,5km llegábamos y hacíamos parada en el super a por provisiones para la comida de hoy y de mañana. Después de Sóller vienen 4 km medianamente llanos y, finalmente 5 km con 850m de desnivel por un barranco super bien acondicionado ya que todo el camino está empedrado y en perfectas condiciones.
La subida se hace amena y sencilla, avanzamos rápidamente hasta el punto más alto, antes del lago de Cúber. Ahí arriba, el viento gélido sopla más y debemos abrigarnos. Hacemos una rápida parada para añadir capas y comer alguna barrita y frutos secos. Seguimos avanzando paralelas al lago y decidimos coger el camino que va por el» Pas llis». Subimos otros 150m y durante el trayecto empiezan a caer los primeros copos de nieve. Será así hasta el final de la etapa.
Éste último tramo se hace más largo pues al estar el suelo mojado, debemos ir con cuidado ya que hay mucha piedra suelta y algunas rocas más resbaladizas.

Finalmente llegamos al refugio de «Tossals Verds» a las 15:00. Nos damos una ducha y entramos en calor al lado de la chimenea mientras comemos las fajitas con queso y fuet.
Pasamos la tarde leyendo, viendo foto y hablando con una madre y su hijo de 10 años.
Para colmo, la calefacción del refugio no funciona y las habitaciones estan bien frías.
Cenamos a las 20:00 pollo con patatas, ensalada y una pera y nos acostamos para estar más calentitas.
Mañana, penúltima etapa. Está vez corta, de unos 15km pero con 800 de desnivel. No hay previsión d lluvias así que seguro que tenemos una etapa tranquila.
