Después de una reparadora noche, nos levantamos a las 8:00 de la mañana y bajamos a desayunar. Nos sirven un croissant y algo para beber. Suficiente para coger energía y empezar el día.
Nos preparamos y organizamos las mini alforjas y, pasadas las 9:15 de la mañana empezamos a pedalear. La etapa de hoy la describiríamos como fría, por el viento gélido que soplaba, sobre todo las primeras horas de la mañana. No obstante, con algo de abrigo y un pedaleo ligero se ha hecho todo bastante ameno, aparte hemos pedaleado por zonas preciosas, sin apenas tráfico y con una constante subida hasta media mañana.

Luego, el camino ha seguido igual, por carreteras secundarias, cruzando pequeños pueblos sin demasiado encanto y con un tobogán de subidas y bajadas que, en algún momento, se han hecho pesadas. Las paradas nos han servido para hidratarnos y comer algo de fruta y barritas.
La bajada final hasta San Teodoro se ha hecho rápida. Dormimos en una acogedora habitación que nos va fabulosa para descansar después de los 110km y más de 1800m de desnivel que nos han salido hoy.
Después de ducharnos y ponernos al día de las redes sociales, hemos salido hacia el supermercado que estaba a algo más de un kilómetro y medio y hemos comprado las provisiones para esta noche y el desayuno de mañana.
El resto de la tarde (que poca quedaba ya) ha servido para leer y revisar la etapa de mañana, así como cenar y dormir, que bien cansadas estamos y mañana parece que la ruta también será cuesta arriba!