Hoy ha sido un día duro. Mucho.

Nos hemos levantado tranquilamente, hemos desayunado y recogido todo. A las 9:20 estábamos listas para empezar.

Empezamos los primeros kilómetros por la misma carretera por la que llegamos ayer y, a los 7 km, la dejamos para dirigirnos hacia Vallermosa. Ahí llevábamos 22 km y, a partir de ese momento, todo ha cambiado. Bueno… más bien lo que ha cambiado es que el viento ha decidido acompañarnos —de cara o de lado— durante los siguientes 110 km. Un detallito sin importancia…

Por suerte, las carreteras no eran transitadas y, aunque en algún momento nos ha tocado ir por gravilla (para darle un poco más de emoción), en general todo estaba bastante bien. También hemos ido muchos kilómetros por una carretera paralela a la autovía, lo que nos ha facilitado bastante el camino: hoy el mapa ha tenido descanso… nosotras no tanto.

Para finalizar, nos ha tocado subir parte de un puerto de montaña hasta Santo Lussurzu… con viento en contra también (porque ya que estamos, que sea completo).

Cuando hemos llegado al apartamento, por fin, ducha merecidísima y salida rápida al supermercado a por el desayuno de mañana. Después, hemos ido a cenar unas pizzas enormes y buenísimas!!

Hemos vuelto temprano al apartamento para descansar y ponernos al día de redes sociales, que también forma parte del ritual.

Mañana, última etapa!!


Deja un comentario