Disponia de 4 días para hacer una pequeña aventura en solitario.
¿Qué mejor manera que coger la bici de carretera, ponerle la alforja de bikepacking y empezar a subir hacia el norte?
La idea era sencilla, carreteras secundarias con poco tráfico (casi siempre lo conseguí menos en algunos tramos), salir temprano, ya que el calor a inicios de julio era fuerte y dormir en albergues públicos del Camino de Santiago (del camino catalán que se desvía por la zona de Huesca).
Y así fueron, 3 días de pedaleo, muchísimo calor, pero un reto más conseguido!
Deja un comentario