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Día 7. Fin del tour y viaje hacia Monte Bromo

Amanece temprano. Son las 5.30 y tenemos los ojos como platos. Desde la cama observamos el amanecer entre los arboles y el rio.

Desayunamos y acabamos de recoger las cosas. El tour está apunto de acabar.

Mientras planteábamos que hacer al llegar a tierra Ie nos dice toda ilusionada que nos invita a su casa! Nos habla de su casa, de su madre y claro no le podiamos decir que no, es encantadora. Al llegar a tierra nos dirigimos al hotel desde donde salimos el otro día y esperamos a que Ie cobre.

Al estar en el hotel disponemos de WiFi y nos entretenernos como podemos a pesar de la mala señal que hay.. Ie nos iba informando, “esperar un poco más..” Pero cuando ya había pasado 1h30′ le decimos que se está haciendo tarde y que hemos pensado en hacernos un masaje por la zona para hacer tiempo hasta coger el vuelo de regreso a Surabaya. Ella lo comprendre y le proponemos que se haga un masaje con nosotras y se lo pagamos.
Así que vamos caminando hasta el salón de masaje y estaba cerrado! Entonces ella coge su moto y va a preguntar al mercado local mientras nosotras esperamos en el hotel. Nos envía un whatsapp con los precios, acabamos aceptando y entre 2 motos nos vamos las 3 hasta otro salón de masaje.
Al llegar nos dicen que no hay 2 personas y que mientras que le hacen el masaje a una la otra debe esperar esa hora de masaje …

Como el tiempo no es factible nos rendimos y Ie nos propone ir a Pangkalan Bun a hacernos el masaje y de paso ya estamos ahí donde está el aeropuerto. Aceptamos y junto con su mejor amigo vamos en moto.

Vamos por la carretera cuando llegamos a un control militar que con cara apenada nos dicen que no podemos seguir adelante sin casco… Así que debemos retroceder y a pocos metros Ie se mete por un atajo en una carretera que estaban asfaltando y desde ahí cogemos la calle principal que nos lleva hasta la gran ciudad.
Llegamos al salón de masaje donde nos dicen que no hay tantos masajistas y debíamos esperar a que llegarán, así que como dice Ie “el destino no quería que hoy nos hiciéramos un masaje”. Ya es casi la hora de comer, nos llevan a un restaurante local cercano y los invitamos a comer.

Después de hincarnos a comer improvisamos un plan alternativo, ir de compras!!

En una tienda vimos muchas csmisetas con slogans feministas así que Cris se compra una camiseta y un reposa cabezas para el avión y de ahí nos llevan al aeropuerto!
Llegó el momento más duro, la Despedida!

Aunque nos habian dicho que era una aeropuerto con muchos retrasos, el nuestro llegó bastante puntual. Dentro, nos obsequiaron con merienda y en un santiamén llegabamos a Surabaya, lugar donde nos esperaban para empezar con el tour de los volcanes.

Con el aire condicionado a tope nos dirigimos hacia Semoro Lawang, el pueblo que está a las faldas del monte bromo. Nos estabamos mueriendo de frio y por mucho que lo deciamos, apagaban el aire unos minutos para luego volverlo a encender. Aun no acabamos de entender el porqué.

Por el camino paramos a cenar y a sacar dinero. En unas 5 horas aproximadamente (con las paradas incluidas) llegamos al pueblo donde sin pensarlo, nos metemos en la cama. El despertador está apunto de sonar…

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Día 6. Tour orangutanes

5.40 de la mañana. Hace rato que el sol ha salido y ya empieza ha haber movimiento por el barco. El dia está despejadisimo y parece que va ha hacer calor.

A las 7 desayunamos. Huevos revueltos, un pancake de platano, pan bimbo con mucha mantequilla y zumo de naranja. Enseguida se encienden los motores y vamos hacia el segundo campamento de orangutanes.

Caminamos escasos 15 minutos y contemplamos como vienen y comen algunos orangutanes. Todos los klotok hacemos el mismo recorrido así que nos vamos encontrando con todos en cada parada que hacemos. Hay bastantes españoles (más que otra nacionalidades).

Nuestra guia Ie, nos explica curiosidades del lugar, de los orangutanes y de la vida en indonesia. Nos cuenta, también, que el presidente de Indonesia dirigió un plan para acabar con toda la Malaria del Pais, esparciendo un pesticida y dando la medicina gratuitamente a todos los locales. Nos asegura que no hay Malaria, que si que existe el mosquito pero que muy difícilmente alguien contrae la malaria.

Regresamos al klotok y nos movemos hacia otro campamento de orangutanes. Antes, descansamos un poco y comemos como reyes. Pescado, arroz, verduras con tofu, noddles… Estamos que reventamos.

Nos ponemos un kilo de antimosquitos y salimos a ver más orangutanes . Esta vez mucho más de cerca.

De regreso al klotok nos duchamos, vemos el atardecer mientras leemos o cantamos al ritmo de Cris, que anima a todo el barco a bailar y cambiar el humor.

También podemos contemplar, al caer la noche, cientos de luciernagas en la copa de los arboles, de golpe el paisaje parece que se convierta en una estampa navideña con tantas lucecitas en los arboles.

La cena está servida pasadas las 19, un gran manjar nos espera. Sopa, arroz (que raro, no?) noddles de arroz, verduritas y gambas rebozadas. Ah! Y piña fresca cortadita super cuqui.

Acabamos la noche hablando con todo el equipo y nos vamos a dormir. Mañana por la mañana acabamos el tour y nos toca coger un vuelo hacia Surabaya para luego coger un coche que nos lleve hacia las faldas del monte Bromo.

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Día 5. Llegada a Kumai y inicio tour orangutanes

No hemos dormido ni 3 horas que ya suena el despertador y en menos de 15 minutos estamos montadas en el taxi que nos lleva al aeropuerto de Surabaya.

Pasamos varios controles, facturamos la maleta y nos encontramos con Rubén, el chico con el que compartiremos el tour de los oranguranes. Nos ponemos al día sobre cosas que tenemos que ver y nos montamos en el avión donde intentamos dormir pero fracasamos.

A la salida del mismo y, esperando las maletas vemos un cartel con nuestro nombre, nos esperan para llevarnos a la ciudad y allí ir al klotok (barco).

Primero nos llevan a un hotel donde hacemos tiempo, pagamos (130€ dos noches, las entradas, la comida y todo) y paseamos por las calles, el mercado tradicional e incluso nos metemos en una boda donde nos ofrecen comida y nos fotagrafiamos con la familia.

Volvemos al hotel donde tenemos las cosas y las cogemos para dirigirnos al klotok. Tenemos uno para los 3 solos y nos sorprende gratamente. Hay un par de colchones, una mesa con sillas. Una pica, un baño y una alcarchofa para la ducha. Nuestra guia IE es muy simpatica y nos habla acerca de curiosidades.

Enseguida nos traen la comida. Buena y abundante. Comemos por primera vez pescado y la verdad es que estaba muy bien cocinado y sabroso.

Descansamos un poco después de comer y vamos a ver unos cuantos orangutanes por la selva. Sólo tenemos que caminar 1km y enseguida vemos a unos cuantos colgados de los árboles. Los organizadores traen platanos y cañas de azucar para que se acerquen más. En un momento somos 40 guiris contemplano como comen estos animales.

Regresamos al klotok, nos dan de merendar platano frito y cocacola y nos llevan a ver unos monitos en los árboles. Nos hacemos fotos en el bote y volvemos a la zona de los orangutanes.

Ahi hablamos un poco con los guias y nos ponemos pantalon largo y camiseta de manga larga. Son las 18, ya es oscuro y toca hacer un pequeño trekking nocturno donde vemos arañas, escorpiones y otros bichos. Nuestro ranger (el hombre que nos guiaba por la selva) alumbraba con la linterna y encontraba todos los animales. Por un momento hemos pensado que habia venido el minutos antes a ponerlos o que eran de plástico… Aun no entendemos como los podia ver con tanta facilidad .

1 hora después estamos de vuelta y ya nos han preparado las camas con las mosquiteras y la cena está apunto. Arroz, verduras, pollo en salsa, tortilla y soja rebozada. De postre mandarina de color verde, aunque ellos dijeran que era naranja. Todo buenisimo.

Acabamos de cenar y nos duchamos. Hay un calentador con agua caliente. Lo tienen muy bien montado. Ducha y a la cama, que aquí estamos protegidas de los mosquitos.

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Día 4. Prambanan y tren hacia Surabaya

Último día en Yogyakarta. Por suerte Cristina me deja dormir más de lo habitual y el despertador suena a las 6.45. Nos levantamos y dejamos la habitación recogida, toca abandonar la ciudad pero antes tenemos que ir a ver los templos de Prambanan.

Dejamos las mochilas en recepción, casco atado y encendemos motores. A escasos 15 km llegamos al complejo. Como ayer, con la entrada nos dan 2 botellas de agua.

No son ni las 8.30 que ya estamos paseando por esos enormes templos considerados patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1991.

Como ayer, nos sentimos famosas al ver que los indonesios quieren fotos con nosotras. Intentamos poner la mejor sonrisa posible. Nos preguntamos si apareceremos en los cuadros familiares del comedor de alguna de estas personas… 🤔

Nos hacemos diferentes fotos en los templos. Muchos de ellos han quedado destrazos a causa del terremoto que hubo en 2006 pero estan intentando recolocar todas las piezas tan bien como pueden.

Un enorme grupo de chicas de entre 16/18 años entra al recinto. Son estudiantes de inglés y deben practicar el idioma con los turistas. Lo que no saben es que nuestro nivel de inglés es igual o peor que el suyo. Amablemente les respondemos a todas las preguntas que nos hacen (cual es nuestro nombre, pq estamos en indonesia, que es lo que hemos visto, que es lo que comemos, donde iremos después…) pasamos un largo rato hablando con 4 de ellas (30 minutos sin exagerar) cuando nos despedimos y nos dirigimos a otro complejo llegan más pero ahora intentamos ser más rápidas. Bailamos incluso “la macarena” con un grupo de ellas…

Finalmente les decimos a dos que vengan con nosotras a ver el recinto, pues se nos estaba escapando el tiempo. Así que vamos hablando con ellas acerca de su dia a dia. Se levantan a las 4, comen a las 12 y cenan a las 18. Hacen los rezos 5 veces al día, tienen un mes de vacaciones en junio por el ramadan y les encantaría viajar. También nos recomiendan comida, como una sopa tipica… Lo único que con este calor… Como para tomarse una sopa ahora!

Son casi las 12 cuando nos despedimos de ellas. Acabamos de ver los templos solas y nos volvemos a la moto para ir hacia el centro y encontrar un banco donde poder sacar dinero (estabamos teniendo un poco de problemas con la cantidad que podiamos sacar).

Finalmente comemos arroz y pollo, el menú de cada dia. Igual luego iremos estreñidas, pero nos está costando bastante comer. Para empezar en muy pocos sitios hay carta. Y si la hay es en su idioma. A veces cogemos un plato para probar pero es muy dificil que no lleve picante y que, por lo tanto, debamos pedir una jarra de agua entera 🤣.

Volvemos al hostel a devolver la moto y hacer un poco de tiempo en la recepción mientras esperamos la hora para marchar dirección a la estación de tren.

Hace dos dias compramos los tickets para ir hacia Surabaya (5,15h de trayecto) podíamos coger primera clase (18€) o 3a (9,5€). Obtamos por esta última, sin saber muy bien como sería el tren y esperando lo peor (después de ver como eran los de la India…).

Para nuestra grata sorpresa, el tren es mejor que la renfe de españa. Limpio, aire condicionado, tele, cargadores… Luego hablamos sin saber…

Llegamos 5 horas i 30 minutos más tarde y ahí nos esperaba un chico con un cartel con nuestro nombre pars llevarnos al hostel.
Por primera vez en 4 dias, tenemos agua caliente, estamos super felices.
Hoy no cenamos porqué ya es muy tarde (las 23h) y tenemos que madrugar mucho pars coger el avión que nos llevará mañana a la isla de Borneo.

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Día 3. Borobodur

Cristina estaba empeñada en ver el amanecer de Borobodur. En todos lados habíamos leído que era precioso, así que tocaba madrugar.

La noche anterior decidimos hacer la excursión por nuestra propia cuenta, sin tour y con la moto alquilada. El trayecto de 1 hora y 15 minutos no debia presentar gran dificicultad.

Sin más preámbulos empieza la mañana a las 4 de la madrugada. Nos vestimos, cogemos lo necesario y nos montamos en la moto.

No hay ruido en la calle, muy poco tráfico y pocas personas. Vamos a un ATM a sacar dinero pero para nuestra sorpresa nos deja sacar muy poca cantidad de golpe. Tocará ir a un banco.

La carretera está en muy buen estado pero hace un frío que pela. Vamos abrigadas pero no lo suficiente así que la excursión hasta Borobodur se hace larga por el frío que pasamos y casi hipotermicas, jajajaja…

Finalmente llegamos al destino, está apunto de amanecer pero esta todo nublado. Vaya fiasco. Congeladas subimos más arriba con la motillo, a ver si vemos algo, pero nada, demasiadas nubes.

Bajamos de nuevo a la zona de la entrada. Son las 6 de la mañana y estamos tomando un té hirviendo para entrar en calor.

A las 6.30 entramos para comprar las entradas. Son bastante caras (ya lo sabíamos) y decidimos comprar el pack con entrada también al Prambanan, otro templo que visitaremos en otra zona alejada de yogyakarta, nos salen las dos entradas por unos 34 euros en total por persona.

Tenemos que cubrirnos las piernas con pareos y nos regalan un agua con las entradas (que detalle oye). El recinto está muy bien conservado y a estas horas de la mañana no hay excesivamente gente.

Cris hace fotos como si no hubiera mañana y arriba del todo nos tomamos nuestro tiempo haciendo fotos a las estupas e intentado captar la mejor fotografia posible.

Saliendo del recinto nos obligan a pasar por un mercadillo, pero la verdad es que lo que venden no nos llama la atención.

Cogemos la moto de nuevo, visitamos un poco los alrrededores y vuelta a Yogyakarta a visitar el mercado de los pájaros. Que vamos, es un mercado con pajaros enjaulados y algun que otro pez, conejo o gato.

Buscamos donde comer (y nos cuesta porque tampoco entienden el ingles, no tienen cartas, ni fotos ni nada) y vamos a descansar al hostel.

Por la tarde, a eso de las 16 vuelta a la moto dirección al Prambanan que, cuando llegamos nos cierran la puerta. Lonly Planet ponia que era hasta las 18 pero la realidad es que a las 17 ya no dejaban entrar a nadie. Así que hemos intentando ir a ver el atardecer en el templo Ratu Boko pero nada, hoy había nuves asi que nos hemos limitado ha hacer algunas pocos fotos en la terraza del restaurante y nos hemos tomado un té mientras hablábamos de los planes para los siguientes días.

De vuelta a Yogyakarta hemos parado en la plaza Alun Alun Kidul donde nos hemos encontrado con un espectáculo de coches bicicleta con luces de colores. A mi parecer bastante horrible pero a la gente de ahí les gustaba mucho y pagaban por dar la vuelta en el cochecito luminoso.

Hemos cenado muy cerca de la plaza en Alun Alun Cafe, un lugar donde nos han servido unos buenos platos a un precio muy bueno.

Ya para acabar, moto de nuevo y al hostel a descansar. Mañana Prambanan y tren hacia Surabaya.

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Día 2. Yogyakarta

5 de la mañana y suena el despertador. No hemos dormido ni 4 horas cuando salimos hacia el aeropuerto. Hoy hemos podido llegar caminando sin problema, cruzando carreteras de todo tipo. Una vez dentro, tocaba seguir caminando para ir a la zona de domestic flights. Unos pasillos enormes y pintados nos acompañan durante el recorrido.

No hemos tenido que facturar y con solo 20 min de retraso hemos salido.

Una vez en el aeropuerto hemos regateado para encontrar un precio justo hacia nuestro hostel y asi ha sido.
Hemos dejado las mochilas y hemos empezado a caminar en busca de la estación de tren donde hemos comprado los tickets hacia Surabaya para el viernes por la tarde. Podíamos escoger entre 1a o 3a clase pero nos ha parecido más aventurera provar esta última opción.

Luego, hemos recorrido toda la concurrida calle de Maliboro hasta llegar a ver el Palacio del Sultán (Kraton) donde se paga entrada y realmente no vale nada.

Seguidamente hemos ido al Castillo del agua (Taman Sari) también se paga entrada y tiene un parque interior con un piscinita y poco más.

Hemos comido por la zona y como estábamos muy cansadas (prácticamente llevábamos dos dias sin dormir) hemos ido a tumbarnos un rato al hostel. Hemos ido en lo que nosotras llamamos “carri-moto”. Osea, una moto que delante tiene una cestita donde caben dos personas apretadas.

Por la tarde hemos alquilado una moto y hemos conducido durante 45 minutos para llegar al Pinus Pengger, un mirador a lo alto de una colina donde han construido diferentes figuras con madera hilada.

Como anécdota decir que hay tan pocos turistas occidentales que los propios turistas indonesios nos piden de hacernos fotos con ellos.

De vuelta, hemos parado a cenar algo y ya al hostel a descansar. Una ducha de agua fría (pq no tenemos caliente) y mañana a madrugar mucho que toca ir al templo de Borobudur para ver el amanecer.

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Día 1. Llegada a Indonesia

Lunes 9 de julio, tenemos todo preparado. Este año nos toca ir a Indonesia y tenemos más ganas que nunca de coger el avión.

Llegamos al aeropuerto y nos toca facturar, hay demasiado peso en las mochilas. Una vez pasados todos los controles esperamos a poder embarcar.

Volamos con Emirates, en un avión de dos plantas enormes. Tenemos suerte de estar en una parte del avión donde podemos estirar mucho las piernas. Al lado de Cris, un Australiano se sienta y la mantiende entretenida las más de 6 horas de este primer vuelo.

Bajamos en Dubai y nos quedan 7 horas de escala para poder enlazar con el siguiente vuelo. Nos paseamos por el aeropuerto en busca de nuestra puerta de embarque, cogemos un bus para llegar, recorriendo túneles subterráneos, fuera estamos a 40 grados pero dentro hace un frío horrible.

Desde Emirates nos invitan a un helado y parecemos las más felices del aeropuerto hasta que las horas van avanzando y vemos que cada vez hace más frío.

El aeropuerto está lleno de gente, casi no hay para sentarse… Despues de un rato en unas sillas incomodisimas nos tumbamos en una zona con moqueta. Ahí, en el suelo intentamos dormir pero hace tanto frio que se hace imposible descansar. Más tarde aparece más gente durmiendo por nuestro lado, todos acurrucados de frío.

A las 6 de la mañana de Dubai embarcamos. Nos esperan 9 horas de vuelo y no nos toca sentarnos juntas aunque finalmente conseguimos cambiar el asiento a una chica. En el avion desayunamos, dormimos y comemos y sin darnos cuenta, ya toca aterrizar.

20.20 horas en bali. 28 grados de temperatura. Pasamos todos los controles y esperamos las mochilas que se han hecho de rogar para salir.

Salimos del aeropuerto y 50000 taxistas nos invaden diciendo que nos quieren llevar. Nosotras, que somos más chulas q nadie, sacamos un mapa con la intención de encontrar el homestay. Fracasamos y unas mototaxi nos llevan por 1 euro…

El homestay Chilling Kuts está bastsnte bien. Al lado del aeropuerto. Con airecondicionado y baño privsdot(aunque no tiene pica)

Dejamos las cosas y salimos a cenar algo. Noodles, arroz y bebida todo poen,2.40€!!.Mañana toca otro vuelo hasta la isla de Java.