Esta vez toca una mini escapada a Fez ( Marruecos) con mi sobrina Ariadna, de 18 años. Le regalé ésta pequeña escapada por su cumpleaños y, tras un intento fallido en las fechas (ibamos a ir en mayo pero me tocó trabajar corrigiendo opciones…) por fin conseguimos unas fechas para emprender el viaje.
Decidimos que fuera para el festivo de Sant Joan, así teniamos un poco más de margen. Volamos por la noche y llegamos a Fez a las 2:00 de la mañana (tuvimos la gran suerte que el vuelo se retrasó más de 2h30 min…).
Pero bueno, lo importante es que llegamos!
Nos vino a buscar un taxista que habíamos contratado previamente desde el Riad que teniamos reservado 20€). Así que nos esperaba con un cartel con nuestros nombres en el mismo aeropuerto y nos llevó hasta la gran puerta azul que da acceso a la medina y de ahí nos llevó caminando hasta la puerta del Riad.
Nuestro Riad estaba en pleno centro (Riad Dar Fez) a menos de 5 minutos de la puerta principal. La primera impresión de Fez y de noche, no fue del todo positiva ya que había mucha basura y un montón de perros y gatos, pero por la mañana cambió todo! Los gatos seguían (muchos, muchísimos) y la basura estaba recogida, las calles llenas de color, personas y ambiente, nada que ver!
A las 9:00 desayunamos en el mismo riad, pan, dulces y una especie de creep. También un huevo frito y diferentes condimentos (y olivas negras).
A las 10:00 teniamos un tour organizado de 4h con la empresa de Civitatis. Abdul era nuestro guía y junto con otras 12 personas nos enseñó y explicó las cosas más interesantes de la medina y el Zoco así como un poco de su historia.
Callejeamos mucho y entramos a algunos edificios importantes, como la Universidad más antigua, una Madrasa (escuela del coran), la curtiduría (donde limpian y tiñen pieles de animales y huele bastante mal), un hammam (baños donde se asean porqué muchos no tienen duchas en la zona antigua y siguen usando hammams), diferentes fuentes y mezquitas (aunque no podemos entrar porqué tienen la entrada prohibida a los no musulmanes), plazas, calles interesantes para la compra de diferentes productos…
También contó que hay mas de 9000 calles y que unas 2000 no tienen salida y que antes había 27 puertas de acceso pero ahora sólo se conservan 12.
Tras 4 horas finalizamos el tour. Aunque era «free tour» en la página ya decían que cómo minimo debíamos pagar 8€ por persona. Nosotras acabamos pagando 10€ por cada una y vimos que era la media que también pagaba el resto. (Hace unos años, cuando empezó lo de los free tours, se daba la voluntad o 5€, como todo, esto va cambiando y también los precios!).

Como ya estábamos un poco cansadas, buscamos un lugar un poco fresco y tranquilo para comer. Comimos un menú por unos 8 euros cada una. Tajín de pollo y cuscús de verduras como plato principal, ensalada marroquí de entrante y naranja con canela de postre (sin olvidarnos del té de menta).
Al salir, fuimos a visitar un parque que nos habian recomendado y que está saliendo de la gran puerta azul. Hacia mucho calor y el sol apretaba así que pasadas las 16:00 regresamos al Riad a descansar y pasarnos un agua.
Por la tarde, seguimos callejeando y acabamos por la zona del cementerio para ver el atardecer desde arriba de una colina.

La mañana siguiente la dedicamos a ir un poco más lejos, así que visitamos la fachada del Palacio real (y sus 7 puertas), así como el barrio judío y una de sus mezquitas (2,5€). También nos acercamos a un centro comercial (igual o más caro que en Barcelona) y regresamos nuevamente a la medina para comer. Esta vez tocaba, ensalada y sopa marroquí de entrante, un tajín de carne y pincho moruno con arroz y verduras. Para rematar, sandía fresca de postre.

Descansamos hasta que bajara un poco el sol y nos atrevimos con un Hammam. Para Ari, su primera vez. Así que fuimos a uno que era tradicional y tenía buenas valoraciones. Por 25€ (precio medio de todos los Hammam turísticos de la zona) nos limpian la piel y nos las friegan hasta sacarnos el último poro existente. Todo esto a una temperatura exagerada. Luego nos ponen un mejunje marron y finalmente nos enjabonan en el pelo.
Ahora somos unas personas nuevas, con la piel suave y un recuerdo difícil de olvidar.
Mas tarde, seguimos callejeando y comprando diferentes souvenirs. Y como para cenar no teniamos mucha hambre, acabamos tomando una crepe de nutela y frutas!
Pronto hemos ido de vuelta al Riad para preparar las cosas y descansar. Mañana nos vamos muyyyy temprano!
Dos días han pasado volando pero han valido mucho la pena. Ari ya está pensando el siguiente viaje. Alguna propuesta interesante?