Hemos amanecido con el cielo nublado y algo de frío, así que hemos recogido la tienda de campaña, hemos desayunado las galletas que compramos ayer y nos hemos puesto a pedalear.

Ha sido una etapa dura, tanto por el desnivel como por el calor. Como comentabamos, a las 8 de la mañana hacia fresco pero enseguida se ha abierto y el sol ha estado presente todo el tiempo.

La etapa se dividía en dos partes. Cada parte acumulada unos 800m de desnivel. La primera, eran 67 km, entre subidas y bajadas y algún llano que parecía no acabarse. En esta parte, una pareja ha parado la furgoneta para darnos un pan recién hecho y más adelante, en una subida, una camioneta ha parado preguntando si queríamos meter las bicis detrás. Hemos dicho que no y como ha visto que no podía ayudarnos más, nos ha dado una botella de agua y un zumo.

Hemos llegado a Siran sobre las 12:30 y hemos parado en el super para comprar algo de beber y comprar un par de chocolatinas. Nos hemos comido los plátanos que llevábamos, nos hemos bebido el zumo del señor y un buen puñado de frutos secos y nos hemos puesto a la marcha.

Nos quedaban 50km, los cuales 27 eran con los +800m restantes. Hacia un sol imponente y el pedaleo ha sido constante. Al principio no subía casi pero luego la cosa se ha puesto seria. Hemos parado en un par de fuentes para mojarnos la cabeza y seguir. La carretera no tenía casi tráfico pero estaba en obras así que todo se ha complicado. Polvo por todos lados, piedras sueltas y un asfalto en mal estado que no nos permitia pedalear bien.



Cuando llevábamos 90km, nos quedaban solo 4 hasta llegar arriba. Han sido los peores 4km. En mi caso, he tenido que hacer varias paradas (Aída va sobrada de fuerza). En el km 93 Aída ha pinchado así que hemos tenido que hacer cambio de cámara, bajo el sol (aunque me ha ido bien para descansar jejejeje…).

Al final llegamos arriba y empezamos el descenso. Que mala suerte que la carretera estuviera tan mal, pues no hemos podido ni disfrutar de ella. Un camión ha parado y nos ha dado dos botellas de litro y medio a cada una. Luego nos hemos dado cuenta que Aída había vuelto a pinchar, por lo visto había alguna astilla o algo que no hemos detectado en el cambio. Hemos seguido hinchando la rueda hasta llegar al final.

Estábamos en una especie de shelter de madera, al lado de la carretera, con una fuente. Ahí hemos podido limpiarnos y mientras descansábamos iban apareciendo personas para hablar con nosotras. Al final, un señor nos ha dicho que fuéramos con el a tomar te y así lo hemos hecho. Hemos acabado en el pequeño bar del pueblo, hablando un poco con todos y hemos acabado durmiendo en una sala de la mezquita, pues nos han insistido muchísimo. Incluso querían comprarnos fruta y demás…

Hemos cenado en la pequeña sala, donde dormiremos fantásticamente, hemos descansado y visto un capítulo de la serie y nos hemos ido a dormir.

Mañana ya llegamos al Mar Muerto!


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