No sabemos hasta qué hora hubo gente cenando y hablando cerca de donde dormiamos, pero estamos seguras que hasta altas horas de la noche.
La noche ha sido calurosa. Hemos dormido con la puerta del sobretoldo abierta e incluso un poco la puerta de dentro. Nos hemos tapado solamente con la sábana y nos ha costado poder dormir bien.
A las 8 empezábamos la ruta. Hoy había mucho menos tráfico que ayer y casi todo el tiempo íbamos por el arcén ancho y cogiendo las carreteras secundarias que unían los pueblos. Hemos atravesado algunos túneles, no muy largos, aunque igualmente lo hacíamos a toda velocidad.
A los 38km hemos parado y Aída se ha tomado un café. Aquí es típico que te lean el pozo del café y así te hagan una lectura (como con las cartas). Le ha pasado a una amiga suya de aquí, ya veremos que acaba diciéndole, jejejeje…
Hemos ido avanzando bastante rápido y a los 72km hemos parado para comer algo de frutos secos, platano y beber limonada.
Teníamos que decidir si cruzar o no hoy la frontera y como era temprano hemos decidido que si. Durante todo el pedaleo hasta la frontera había cientos de camiones parados en el arcén, haciendo cola para poder entrar a Georgia. Pero cuando decimos cientos, no exageramos eh! Una verdadera locura.

Hemos llegado a la frontera al mediodía y a pesar de que nos habían dicho y habíamos leído que teníamos que cruzar como los vehículos en el lado turco, la policía nos ha informado que teníamos que pasar como los peatones y entrar en el edificio para hacer los trámites. Ha sido bastante agobiante tener que hacer la cola con las bicicletas. Además, la gente se colaba porque no habían hileras y se amontonaban haciendo aún más estresante la situación. Hemos tardado una hora y media en cruzar y algún que otro empujón hemos recibido.
Al salir, nos hemos montado de nuevo en la bicicleta pedaleando en dirección a Batumi. La carretera, de un solo carril y sin apenas arcén, estaba abarrotada de coches, vacas y perros. Con mucho cuidado, hemos podido avanzar bastante ágiles y hacer los 20km que nos quedaban para llegar a la ciudad.
Antes de llegar al centro, nos hemos parado para valorar que opciones teníamos para dormir y hemos reservado un hotel con desayuno incluido. Nos hemos dirigido al hotel, finalizando la etapa con 120km.
En el hotel, hemos tenido bastantes dificultades para que nos atendieran correctamente pero hemos conseguido solucionarlo después de subir y bajar un par de veces a la recepción.
Una vez aseadas, hemos salido en busca de una lavandería para limpiar nuestra ropa. Ha sido un paseo, extenso y sin éxito, pues hemos ido a cuatro localizaciones que ya no existían… Menos una, que si, pero justo se ha ido la luz a toda la ciudad y entonces, no nos han cogido la ropa.
Después de andar varios kilómetros sin encontrar ninguna lavandería, hemos buscando un sitio para comer porque en todo el día habíamos comido muy muy poco (plátano, frutos secos y barritas)… Pero la ciudad estaba a oscuras y los establecimientos sin electricidad. Aún así, hemos encontrado uno que tenía un generador y hemos comido una pide y un durum de carne. Así pues, nuestra primera comida en Georgia ha sido comida turca, hahaha.
Esperemos que mañana vaya todo un poquito mejor!
