A pesar de todo lo que pasó ayer, hemos podido dormir bien. Al despertar el wifi ya funcionaba, así que hemos hecho tiempo antes de bajar a desayunar. 

El desayuno empezaba a las 9:00, bastante tarde para lo que estamos acostumbradas, así que antes de ir decidimos ir a una casa de cambio para tener GEL georgiano.  A las 9:05 estamos listas para tomar el desayuno pero no había nada más que té. Así que toca esperar hasta las 9:25 para desayunar algo. Había una especie de rollitos de queso, huevo duro, pan, algo con huevo y mortadela, Frankfurt… Una vez desayunado, recogemos todo y empezamos a pedalear.

Hoy ha sido el día que más tarde hemos salido, serían las 10:30 aproximadamente. El cielo estaba nublado pero se notaba un montón de humedad. La etapa de hoy era corta, así que nos lo tomamos con calma. Los primeros km tenemos el poco desnivel día día, unos 300m.  Las subidas no son muy largas pero hace tantísima humedad que no paramos de sudar. 

Hacemos parada en un supermercado para comprar agua y una limonada que a su vez, tiene sabor a vainilla y lleva gas (grave error). 

Seguimos pedaleando y pasamos por pueblos muy turísticos. Hemos cruzado uno de ellos que debería ser de 10 km de largo y durante estos 10 km solo había tiendas de flotadores, pelotas de playa, restaurantes y hoteles. Se nota que la zona costera de Turquía es muy turística. Nos dijeron que aquí venían mucho los Armenios y Iraníes pues era la zona de mar más cercana a su país. 

Finalmente llegamos a Poti, solo hacemos 66km y tenemos reservada una «guest House». El sitio es una maravilla. Tenemos toda una planta superior para nosotras, aire acondicionado, wifi, cocina, baño… Y tenemos la gran suerte que nos dejan poner una lavadora! Estamos muy contentas. 

Mientras la lavadora acaba, no se nos ocurre mejor idea que ir en busca de un supermercado. Hora punta de calor, humedad, sol… El centro está a unos 25 minutos… Conseguimos superar la prueba, compramos algo para cenar y desayunar y volvemos para tender la ropa y nuevamente, a la ducha.

Aprovechamos para hacer publicaciones en redes sociales que teníamos atrasadas, vemos un capítulo de una serie, cenamos la pasta con tomate y se nos alarga la noche intentando comprar los billetes de vuelta a casa. Cada compañía nos ponía trabas con la facturación de la bicicleta, a cual peor y a cual más cara. Finalmente parece que lo conseguimos. Verá si será igual de fácil cuando lleguemos al aeropuerto. 

Nos vamos tarde a dormir, así que mañana no madrugaremos.


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