La verdad es que estábamos cansadas y en la tienda hemos dormido de maravilla. No era demasiado difícil después de la noche anterior… Aparte, como estamos a más de 1000 m de altura, no ha hecho nada de calor.

Cuando ha sonado el despertador a las 7:00 h hemos notado que empezaba a llover. Era una lluvia muy fina que enseguida ha parado. Lo justo para poder recoger, comer unas galletas que teníamos de emergencia y poner rumbo hacia Mestia.

La etapa era corta, solo 38 km, pero gran parte del pedaleo ha tocado hacerlos cuesta arriba. También hay que decir que no nos hemos encontrado fuertes pendientes y lo hemos podido hacer bastante fácil. Aparte, el día estaba nublado y era de agradecer, pues aunque estemos en altura, si sale el sol nos achicharramos. Así que, en algún momento, el jersey fino no nos ha sobrado.

A los 11 km ya llevábamos la mitad del desnivel. Hemos encontrado un supermercado y hemos aprovechado para comer yogur y unos mini-croissants. Después, vuelta a la bici.

Los siguientes 8 km eran fáciles: un poco de subida y 4 km de bajada. Y luego ya venían 18 km con tendencia a subida, pero con pequeños toboganes y algún llano que nos alegraban por momentos. Aparte, las curvas suavizaban la pendiente y hacían que la subida fuese bastante más llevadera.

Por fin, llegamos a Mestia sobre las 12:00 y nos dejan entrar en la guest house/hotel de hoy. Nos duchamos y buscamos dónde comer. Hay bastantes sitios, ya que el pueblo es muy turístico, pero a veces nos cuesta decidir a cuál ir.



Mestia es uno de los lugares más conocidos de Svaneti, una región montañosa del noroeste de Georgia, muy cerca de las fronteras con Rusia. La zona tiene una cultura propia muy marcada y durante siglos ha estado bastante aislada por las montañas. De hecho, los svanos tienen su propia lengua, aunque actualmente el georgiano es la lengua oficial y la que más se utiliza.

Acabamos en uno restaurante chiquitito que tiene buenas reseñas y comemos las khinkali, unas grandes piezas de masa rellenas que se comen con las manos y que guardan dentro un caldo que hay que beber con cuidado para no ponerlo todo perdido. También hemos pedido una especie de pan con queso frito, un plato con patatas y carne al horno y unos boletus con queso. Todo eso y dos bebidas por 19 €. No es lo más barato de Georgia, pero al ser un sitio tan turístico los precios son mucho más elevados de lo normal. No obstante, sigue siendo económico jejejeje.

Hemos dado una vuelta por el pueblo y hemos ido a ver las torres de Svaneti, muy famosas de la zona. Estas torres medievales son probablemente uno de los símbolos más reconocibles de Svaneti. Servían como defensa y como refugio para las familias durante los conflictos. Muchas de ellas están pegadas a las casas y tienen varios pisos, con muros muy gruesos y prácticamente sin ventanas en la parte inferior. Lo curioso es que, a pesar de tener varios siglos, todavía quedan muchísimas en pie.

Luego hemos ido al hotel para acabar la serie. De golpe, el cielo ha oscurecido, ha aparecido un fuerte viento y ha caído una tormenta. En menos de 1 hora volvía a salir el sol, así que hemos vuelto a salir para acercarnos a una iglesia que, a su vez, nos servía de mirador.

Finalmente, hemos ido al supermercado, hemos comprado huevos y, como la guest house tenía cocina, hemos aprovechado para cenar tortilla francesa.

Mañana también haremos una etapa corta pero con bastante desnivel. Llegaremos al pueblo más alto habitado de Europa, Ushguli. Aunque aquí viene la duda existencial del día: no sé muy bien por qué dicen que es de Europa si realmente estamos en Asia… 😅 Aunque leyendo información parece ser que Georgia está justo en esa zona del mundo donde la frontera entre Europa y Asia no está del todo clara. Dependiendo del criterio geográfico que se utilice, el Cáucaso puede considerarse parte de Europa, de Asia o una zona fronteriza entre ambos continentes. Así que, técnicamente, ¡mañana podemos decir que vamos al pueblo más alto habitado de Europa… o de Asia! Ya veremos qué versión nos convence más después de subir hasta allí.


Deja un comentario