Dia 23. Llegada a Mui Ne y visita a las Dunas

Los colchones de anoche dejaban bastante que desear. Al menos, en el que dormimos cris y yo, que era estrecho y a cada movimiento hacia un ruido exagerado. Así que nos hemos pasado la noche despertandonos mutuamente.

A las 6:30h ya estábamos en pié y a las 6:50h salíamos por la puerta, con la mochila cargada y el impermeable puesto pues, evidentemente, estaba lloviendo.

A eso de las 7:10h ya estábamos en la calle donde cogíamos el autobús hacia Mui Ne. Estábamos «tumbados» al fondo del todo. Si nos sentábamos nuestras cabezas tocaban el techo de la litera. Al fondo, habían 5 sitios, pero justo en medio nuestro, había una señora vietnamita, con la medida exacta para esos asientos estirados. No como nosotros que lelvananls las piernas un poco encogidas, aunque no tanto cómo Óscar.

El trayecto hasta Mui Ne dura aproximadamente 5 horas, haciendo una parada en medio. El recorrido es de 160km… Así que os podéis hacer a la idea del ritmo al que íbamos.

El bus nos ha dejado justo en frente del hotel. La recepción de éste, era una òptica. Nos ha dado las llaves, hemos subido, nos hemos cambiado de ropa y hemos alquilado un par de motos para ir a ver las famosas dunas.

Habíamos oido hablar sobre ellas. Incluso una española con la que nos encontramos ayer nos dijo que le habían parecido preciosas. Bien, vamos a ser sinceros porque es importante que la gente sepa la verdad. Las Dunas rojas, que son las que se encuentran en la misma ciudad, dejan mucho que desear. A parte, están llenas de suciedad y para nada sería un lugar al que recomendaría ir.

Dunas Blancas

Las Dunas blancas, en cambio, están a unos 25 km del centro de la ciudad y no es que sean espectaculares pero al menos da a conocer qué son unas Dunas. La entrada cuesta 15 VPN por persona. Y nos querían hacer pagar 10 por la moto pero hemos dicho que no, las hemos aparcado y nos hemos ido caminando… Intentan estafarnos siempre que pueden… Pero ya hemos aprendido. Si nos dicen que hay que pagar, o bien nos movemos a otro lado o si sabemos que no es así, decimos que no.

Entre Duna roja y Duna blanca hemos comido. Ahí hemos coincidido con una familia también de Barcelona con quién hemos estado hablando e intercambiando opiniones sobre Vietnam. Nos han dado la dirección de su hotel pues ahí les han ayudado con los tickets de tren. Nosotros estábamos teniendo problemas ya que, desde la página, no nos dejaba comprar ninguno y no encontrábamos ninguna tienda, agencia o similar que nos pudiera ayudar. Así que, después de las dunas nos hemos acercado al hotel (Minhon hotel Mui Ne) para que nos dijeran cómo lo podíamos hacer y una chica suuuper maja nos ha ayudado con todo. Nos ha enseñado los horarios, los precios, las mejores opciones, nos ha acabado comprando los billetes, e incluso nos los ha impreso… A veces te encuentras gente buena en el mundo… Y que suerte!

Mientras nos sacaba los billetes, hemos ido al cajero a sacar dinero, para poderlos pagar, pagar el hotel y el taxi que nos tenía que llevar hasta la estación de tren, que estaba a unos 25 km en dirección contraria a las Dunas Blancas.

Durante este impás de comprar tickets de tren y sacar dinero, ha diluviado. Una vez con los tickets impresos y tras agradecir mil veces a la chica su ayuda desinteresada, nos acercamos al hotel, donde devolvemos las motos y les explicamos que no nos vamos a quedar a dormir. Así que nos duchamos, les pagamos la habitación y les pedimos que nos llamen a un taxi para que nos lleve a la estación.

El motivo por el cual no nos quedamos es simple. Hemos valorado la opciones de transporte que teníamos. El trayecto es muy largo hasta el pueblo/ciudad al que queremos llegar y hacer parada en medio es una pedida de tiempo y no queremos perderlo. Así que nos aventuramos con un tren de 14 horas que sale a las 22:35h y llega a las 12:30h del día siguiente. El precio es de unos 39 euros por persona. La verdad, es que el precio es elevado para los Vietnamitas… Así que tenemos intriga por saber cómo será.

Tras una buena ducha y dejar toda la arena de las dunas en la bañera, descargamos películas paraa ver en el tren y nos montamos en el taxi.

Nuestra intención era llegar con tiempo para poder cenar con tranquilidad pero nos hemos encontrado con que no había casi opción para cenar y de los dos sitios que había, en uno nos han negado la cena y en el otro no nos han dado a escoger más que unos fideos con soja y pollo, bastante picante pero aceptable. No sabemos que es lo que nos vamos a encontrar en el tren, si habrá en algún momento alguna parada para comprar comida, si pasará alguien vendiendo algo o que… Así que vamos un poco a ciegas.

Lo único que sabemos es que estamos en unas literas y que estamos separados. Cris duerme con Sara y yo con Óscar. Mañana contaremos que tal ésta aventura.

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