Empezamos el día a las 8:00 de la mañana. Antes, pasamos por una cafetería a por un chocolate caliente. Nos ha salido un poco mal la cosa, ya que era agua con chocolate en polvo y, además, demasiado caro, pero qué le vamos a hacer…

Empezamos los 7,5 km de subida hasta el **Zagaro Pass**, a 2626 m de altitud. La subida se hace bastante fácil: son unos 500 m de desnivel desde Ushguli. Creo que lo más complicado ha sido esquivar a los seis perros que nos han acompañado hasta arriba y que nos hacían parar cada dos por tres porque se ponían delante de las ruedas.


Una vez arriba, y con los perros de compañeros, decidimos abrigarnos para empezar el descenso. Por suerte, conseguimos separarnos de ellos y gozar de las espectaculares vistas, con montañas de más de 4500 metros. Increíble, la verdad. Cuesta pedalear y no quedarse mirando semejante paisaje.

Los siguientes kilómetros no son todo bajada. Tenemos unos 200 metros más de desnivel positivo, con algunas subidas que se dejan notar después del largo descenso.



En Lentekhi paramos en el supermercado a por plátanos, yogur y algo de chocolate. Y hacemos 21 km más, muy fáciles, hasta Tsageri. Una vez en el pueblo, nos dirigimos a un bonito hotel; de hecho, es uno de los más bonitos en los que hemos estado en todo el viaje, aunque el exterior no lo parezca.

Nos duchamos y salimos a comer kubdari y khachapuri de carne. Realmente, estaba todo espectacular y, además, muy económico: unos 10 € con bebida incluida.

Comemos a las 17:30, así que acaba siendo una comida-merienda-cena perfecta.

Regresamos al hotel para ver nuestro capítulo diario, ponernos al día en redes y, finalmente, volvemos a salir —ahora con lluvia— al supermercado para comprar cereales, galletas, leche y yogur. Nuestra cena y desayuno de mañana.


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