Diario de ruta Indonesia

Día 1. Llegada a Indonesia

Lunes 9 de julio, tenemos todo preparado. Este año nos toca ir a Indonesia y tenemos más ganas que nunca de coger el avión.

Llegamos al aeropuerto y nos toca facturar, hay demasiado peso en las mochilas. Una vez pasados todos los controles esperamos a poder embarcar.

Volamos con Emirates, en un avión de dos plantas enormes. Tenemos suerte de estar en una parte del avión donde podemos estirar mucho las piernas. Al lado de Cris, un Australiano se sienta y la mantiende entretenida las más de 6 horas de este primer vuelo.

Bajamos en Dubai y nos quedan 7 horas de escala para poder enlazar con el siguiente vuelo. Nos paseamos por el aeropuerto en busca de nuestra puerta de embarque, cogemos un bus para llegar, recorriendo túneles subterráneos, fuera estamos a 40 grados pero dentro hace un frío horrible.

Desde Emirates nos invitan a un helado y parecemos las más felices del aeropuerto hasta que las horas van avanzando y vemos que cada vez hace más frío.

El aeropuerto está lleno de gente, casi no hay para sentarse… Despues de un rato en unas sillas incomodisimas nos tumbamos en una zona con moqueta. Ahí, en el suelo intentamos dormir pero hace tanto frio que se hace imposible descansar. Más tarde aparece más gente durmiendo por nuestro lado, todos acurrucados de frío.

A las 6 de la mañana de Dubai embarcamos. Nos esperan 9 horas de vuelo y no nos toca sentarnos juntas aunque finalmente conseguimos cambiar el asiento a una chica. En el avion desayunamos, dormimos y comemos y sin darnos cuenta, ya toca aterrizar.

20.20 horas en bali. 28 grados de temperatura. Pasamos todos los controles y esperamos las mochilas que se han hecho de rogar para salir.

Salimos del aeropuerto y 50000 taxistas nos invaden diciendo que nos quieren llevar. Nosotras, que somos más chulas q nadie, sacamos un mapa con la intención de encontrar el homestay. Fracasamos y unas mototaxi nos llevan por 1 euro…

El homestay Chilling Kuts está bastsnte bien. Al lado del aeropuerto. Con airecondicionado y baño privsdot(aunque no tiene pica)

Dejamos las cosas y salimos a cenar algo. Noodles, arroz y bebida todo poen,2.40€!!.Mañana toca otro vuelo hasta la isla de Java.

Día 2.- Yogjakarta

5 de la mañana y suena el despertador. No hemos dormido ni 4 horas cuando salimos hacia el aeropuerto. Hoy hemos podido llegar caminando sin problema, cruzando carreteras de todo tipo. Una vez dentro, tocaba seguir caminando para ir a la zona de domestic flights. Unos pasillos enormes y pintados nos acompañan durante el recorrido.

No hemos tenido que facturar y con solo 20 min de retraso hemos salido.

Una vez en el aeropuerto hemos regateado para encontrar un precio justo hacia nuestro hostel y asi ha sido.
Hemos dejado las mochilas y hemos empezado a caminar en busca de la estación de tren donde hemos comprado los tickets hacia Surabaya para el viernes por la tarde. Podíamos escoger entre 1a o 3a clase pero nos ha parecido más aventurera provar esta última opción.

Luego, hemos recorrido toda la concurrida calle de Maliboro hasta llegar a ver el Palacio del Sultán (Kraton) donde se paga entrada y realmente no vale nada.

Seguidamente hemos ido al Castillo del agua (Taman Sari) también se paga entrada y tiene un parque interior con un piscinita y poco más.

Hemos comido por la zona y como estábamos muy cansadas (prácticamente llevábamos dos dias sin dormir) hemos ido a tumbarnos un rato al hostel. Hemos ido en lo que nosotras llamamos “carri-moto”. Osea, una moto que delante tiene una cestita donde caben dos personas apretadas.

Por la tarde hemos alquilado una moto y hemos conducido durante 45 minutos para llegar al Pinus Pengger, un mirador a lo alto de una colina donde han construido diferentes figuras con madera hilada.

Como anécdota decir que hay tan pocos turistas occidentales que los propios turistas indonesios nos piden de hacernos fotos con ellos.

De vuelta, hemos parado a cenar algo y ya al hostel a descansar. Una ducha de agua fría (pq no tenemos caliente) y mañana a madrugar mucho que toca ir al templo de Borobudur para ver el amanecer.

Día 3.- Borobudur

Cristina estaba empeñada en ver el amanecer de Borobodur. En todos lados habíamos leído que era precioso, así que tocaba madrugar.

La noche anterior decidimos hacer la excursión por nuestra propia cuenta, sin tour y con la moto alquilada. El trayecto de 1 hora y 15 minutos no debia presentar gran dificicultad.

Sin más preámbulos empieza la mañana a las 4 de la madrugada. Nos vestimos, cogemos lo necesario y nos montamos en la moto.

No hay ruido en la calle, muy poco tráfico y pocas personas. Vamos a un ATM a sacar dinero pero para nuestra sorpresa nos deja sacar muy poca cantidad de golpe. Tocará ir a un banco.

La carretera está en muy buen estado pero hace un frío que pela. Vamos abrigadas pero no lo suficiente así que la excursión hasta Borobodur se hace larga por el frío que pasamos y casi hipotermicas, jajajaja…

Finalmente llegamos al destino, está apunto de amanecer pero esta todo nublado. Vaya fiasco. Congeladas subimos más arriba con la motillo, a ver si vemos algo, pero nada, demasiadas nubes.

Bajamos de nuevo a la zona de la entrada. Son las 6 de la mañana y estamos tomando un té hirviendo para entrar en calor.

A las 6.30 entramos para comprar las entradas. Son bastante caras (ya lo sabíamos) y decidimos comprar el pack con entrada también al Prambanan, otro templo que visitaremos en otra zona alejada de yogyakarta, nos salen las dos entradas por unos 34 euros en total por persona.

Tenemos que cubrirnos las piernas con pareos y nos regalan un agua con las entradas (que detalle oye). El recinto está muy bien conservado y a estas horas de la mañana no hay excesivamente gente.

Cris hace fotos como si no hubiera mañana y arriba del todo nos tomamos nuestro tiempo haciendo fotos a las estupas e intentado captar la mejor fotografia posible.

Saliendo del recinto nos obligan a pasar por un mercadillo, pero la verdad es que lo que venden no nos llama la atención.

Cogemos la moto de nuevo, visitamos un poco los alrrededores y vuelta a Yogyakarta a visitar el mercado de los pájaros. Que vamos, es un mercado con pajaros enjaulados y algun que otro pez, conejo o gato.

Buscamos donde comer (y nos cuesta porque tampoco entienden el ingles, no tienen cartas, ni fotos ni nada) y vamos a descansar al hostel.

Por la tarde, a eso de las 16 vuelta a la moto dirección al Prambanan que, cuando llegamos nos cierran la puerta. Lonly Planet ponia que era hasta las 18 pero la realidad es que a las 17 ya no dejaban entrar a nadie. Así que hemos intentando ir a ver el atardecer en el templo Ratu Boko pero nada, hoy había nuves asi que nos hemos limitado ha hacer algunas pocos fotos en la terraza del restaurante y nos hemos tomado un té mientras hablábamos de los planes para los siguientes días.

De vuelta a Yogyakarta hemos parado en la plaza Alun Alun Kidul donde nos hemos encontrado con un espectáculo de coches bicicleta con luces de colores. A mi parecer bastante horrible pero a la gente de ahí les gustaba mucho y pagaban por dar la vuelta en el cochecito luminoso.

Hemos cenado muy cerca de la plaza en Alun Alun Cafe, un lugar donde nos han servido unos buenos platos a un precio muy bueno.

Ya para acabar, moto de nuevo y al hostel a descansar. Mañana Prambanan y tren hacia Surabaya.

Día 4.- Prambanan y viaje a Surabaya

Último día en Yogyakarta. Por suerte Cristina me deja dormir más de lo habitual y el despertador suena a las 6.45. Nos levantamos y dejamos la habitación recogida, toca abandonar la ciudad pero antes tenemos que ir a ver los templos de Prambanan.

Dejamos las mochilas en recepción, casco atado y encendemos motores. A escasos 15 km llegamos al complejo. Como ayer, con la entrada nos dan 2 botellas de agua.

No son ni las 8.30 que ya estamos paseando por esos enormes templos considerados patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1991.

Como ayer, nos sentimos famosas al ver que los indonesios quieren fotos con nosotras. Intentamos poner la mejor sonrisa posible. Nos preguntamos si apareceremos en los cuadros familiares del comedor de alguna de estas personas… 🤔

Nos hacemos diferentes fotos en los templos. Muchos de ellos han quedado destrazos a causa del terremoto que hubo en 2006 pero estan intentando recolocar todas las piezas tan bien como pueden.

Un enorme grupo de chicas de entre 16/18 años entra al recinto. Son estudiantes de inglés y deben practicar el idioma con los turistas. Lo que no saben es que nuestro nivel de inglés es igual o peor que el suyo. Amablemente les respondemos a todas las preguntas que nos hacen (cual es nuestro nombre, pq estamos en indonesia, que es lo que hemos visto, que es lo que comemos, donde iremos después…) pasamos un largo rato hablando con 4 de ellas (30 minutos sin exagerar) cuando nos despedimos y nos dirigimos a otro complejo llegan más pero ahora intentamos ser más rápidas. Bailamos incluso “la macarena” con un grupo de ellas…

Finalmente les decimos a dos que vengan con nosotras a ver el recinto, pues se nos estaba escapando el tiempo. Así que vamos hablando con ellas acerca de su dia a dia. Se levantan a las 4, comen a las 12 y cenan a las 18. Hacen los rezos 5 veces al día, tienen un mes de vacaciones en junio por el ramadan y les encantaría viajar. También nos recomiendan comida, como una sopa tipica… Lo único que con este calor… Como para tomarse una sopa ahora!

Son casi las 12 cuando nos despedimos de ellas. Acabamos de ver los templos solas y nos volvemos a la moto para ir hacia el centro y encontrar un banco donde poder sacar dinero (estabamos teniendo un poco de problemas con la cantidad que podiamos sacar).

Finalmente comemos arroz y pollo, el menú de cada dia. Igual luego iremos estreñidas, pero nos está costando bastante comer. Para empezar en muy pocos sitios hay carta. Y si la hay es en su idioma. A veces cogemos un plato para probar pero es muy dificil que no lleve picante y que, por lo tanto, debamos pedir una jarra de agua entera 🤣.

Volvemos al hostel a devolver la moto y hacer un poco de tiempo en la recepción mientras esperamos la hora para marchar dirección a la estación de tren.

Hace dos dias compramos los tickets para ir hacia Surabaya (5,15h de trayecto) podíamos coger primera clase (18€) o 3a (9,5€). Obtamos por esta última, sin saber muy bien como sería el tren y esperando lo peor (después de ver como eran los de la India…).

Para nuestra grata sorpresa, el tren es mejor que la renfe de españa. Limpio, aire condicionado, tele, cargadores… Luego hablamos sin saber…

Llegamos 5 horas i 30 minutos más tarde y ahí nos esperaba un chico con un cartel con nuestro nombre pars llevarnos al hostel.
Por primera vez en 4 dias, tenemos agua caliente, estamos super felices.
Hoy no cenamos porqué ya es muy tarde (las 23h) y tenemos que madrugar mucho pars coger el avión que nos llevará mañana a la isla de Borneo.

Día 5.- Llegada a Kumai y inicio tour orangutanes

No hemos dormido ni 3 horas que ya suena el despertador y en menos de 15 minutos estamos montadas en el taxi que nos lleva al aeropuerto de Surabaya.

Pasamos varios controles, facturamos la maleta y nos encontramos con Rubén, el chico con el que compartiremos el tour de los oranguranes. Nos ponemos al día sobre cosas que tenemos que ver y nos montamos en el avión donde intentamos dormir pero fracasamos.

A la salida del mismo y, esperando las maletas vemos un cartel con nuestro nombre, nos esperan para llevarnos a la ciudad y allí ir al klotok (barco).

Primero nos llevan a un hotel donde hacemos tiempo, pagamos (130€ dos noches, las entradas, la comida y todo) y paseamos por las calles, el mercado tradicional e incluso nos metemos en una boda donde nos ofrecen comida y nos fotagrafiamos con la familia.

Volvemos al hotel donde tenemos las cosas y las cogemos para dirigirnos al klotok. Tenemos uno para los 3 solos y nos sorprende gratamente. Hay un par de colchones, una mesa con sillas. Una pica, un baño y una alcarchofa para la ducha. Nuestra guia IE es muy simpatica y nos habla acerca de curiosidades.

Enseguida nos traen la comida. Buena y abundante. Comemos por primera vez pescado y la verdad es que estaba muy bien cocinado y sabroso.

Descansamos un poco después de comer y vamos a ver unos cuantos orangutanes por la selva. Sólo tenemos que caminar 1km y enseguida vemos a unos cuantos colgados de los árboles. Los organizadores traen platanos y cañas de azucar para que se acerquen más. En un momento somos 40 guiris contemplano como comen estos animales.

Regresamos al klotok, nos dan de merendar platano frito y cocacola y nos llevan a ver unos monitos en los árboles. Nos hacemos fotos en el bote y volvemos a la zona de los orangutanes.

Ahi hablamos un poco con los guias y nos ponemos pantalon largo y camiseta de manga larga. Son las 18, ya es oscuro y toca hacer un pequeño trekking nocturno donde vemos arañas, escorpiones y otros bichos. Nuestro ranger (el hombre que nos guiaba por la selva) alumbraba con la linterna y encontraba todos los animales. Por un momento hemos pensado que habia venido el minutos antes a ponerlos o que eran de plástico… Aun no entendemos como los podia ver con tanta facilidad .

1 hora después estamos de vuelta y ya nos han preparado las camas con las mosquiteras y la cena está apunto. Arroz, verduras, pollo en salsa, tortilla y soja rebozada. De postre mandarina de color verde, aunque ellos dijeran que era naranja. Todo buenisimo.

Acabamos de cenar y nos duchamos. Hay un calentador con agua caliente. Lo tienen muy bien montado. Ducha y a la cama, que aquí estamos protegidas de los mosquitos.

Día 6.- Tour Orangutanes

5.40 de la mañana. Hace rato que el sol ha salido y ya empieza ha haber movimiento por el barco. El dia está despejadisimo y parece que va ha hacer calor.

A las 7 desayunamos. Huevos revueltos, un pancake de platano, pan bimbo con mucha mantequilla y zumo de naranja. Enseguida se encienden los motores y vamos hacia el segundo campamento de orangutanes.

Caminamos escasos 15 minutos y contemplamos como vienen y comen algunos orangutanes. Todos los klotok hacemos el mismo recorrido así que nos vamos encontrando con todos en cada parada que hacemos. Hay bastantes españoles (más que otra nacionalidades).

Nuestra guia Ie, nos explica curiosidades del lugar, de los orangutanes y de la vida en indonesia. Nos cuenta, también, que el presidente de Indonesia dirigió un plan para acabar con toda la Malaria del Pais, esparciendo un pesticida y dando la medicina gratuitamente a todos los locales. Nos asegura que no hay Malaria, que si que existe el mosquito pero que muy difícilmente alguien contrae la malaria.

Regresamos al klotok y nos movemos hacia otro campamento de orangutanes. Antes, descansamos un poco y comemos como reyes. Pescado, arroz, verduras con tofu, noddles… Estamos que reventamos.

Nos ponemos un kilo de antimosquitos y salimos a ver más orangutanes . Esta vez mucho más de cerca.

De regreso al klotok nos duchamos, vemos el atardecer mientras leemos o cantamos al ritmo de Cris, que anima a todo el barco a bailar y cambiar el humor.

También podemos contemplar, al caer la noche, cientos de luciernagas en la copa de los arboles, de golpe el paisaje parece que se convierta en una estampa navideña con tantas lucecitas en los arboles.

La cena está servida pasadas las 19, un gran manjar nos espera. Sopa, arroz (que raro, no?) noddles de arroz, verduritas y gambas rebozadas. Ah! Y piña fresca cortadita super cuqui.

Acabamos la noche hablando con todo el equipo y nos vamos a dormir. Mañana por la mañana acabamos el tour y nos toca coger un vuelo hacia Surabaya para luego coger un coche que nos lleve hacia las faldas del monte Bromo.

Día 7.- Fin del tour y viaje al Monte Bromo

Amanece temprano. Son las 5.30 y tenemos los ojos como platos. Desde la cama observamos el amanecer entre los arboles y el rio.

Desayunamos y acabamos de recoger las cosas. El tour está apunto de acabar.

Mientras planteábamos que hacer al llegar a tierra Ie nos dice toda ilusionada que nos invita a su casa! Nos habla de su casa, de su madre y claro no le podiamos decir que no, es encantadora. Al llegar a tierra nos dirigimos al hotel desde donde salimos el otro día y esperamos a que Ie cobre.

Al estar en el hotel disponemos de WiFi y nos entretenernos como podemos a pesar de la mala señal que hay.. Ie nos iba informando, “esperar un poco más..” Pero cuando ya había pasado 1h30′ le decimos que se está haciendo tarde y que hemos pensado en hacernos un masaje por la zona para hacer tiempo hasta coger el vuelo de regreso a Surabaya. Ella lo comprendre y le proponemos que se haga un masaje con nosotras y se lo pagamos.
Así que vamos caminando hasta el salón de masaje y estaba cerrado! Entonces ella coge su moto y va a preguntar al mercado local mientras nosotras esperamos en el hotel. Nos envía un whatsapp con los precios, acabamos aceptando y entre 2 motos nos vamos las 3 hasta otro salón de masaje.
Al llegar nos dicen que no hay 2 personas y que mientras que le hacen el masaje a una la otra debe esperar esa hora de masaje …

Como el tiempo no es factible nos rendimos y Ie nos propone ir a Pangkalan Bun a hacernos el masaje y de paso ya estamos ahí donde está el aeropuerto. Aceptamos y junto con su mejor amigo vamos en moto.

Vamos por la carretera cuando llegamos a un control militar que con cara apenada nos dicen que no podemos seguir adelante sin casco… Así que debemos retroceder y a pocos metros Ie se mete por un atajo en una carretera que estaban asfaltando y desde ahí cogemos la calle principal que nos lleva hasta la gran ciudad.
Llegamos al salón de masaje donde nos dicen que no hay tantos masajistas y debíamos esperar a que llegarán, así que como dice Ie “el destino no quería que hoy nos hiciéramos un masaje”. Ya es casi la hora de comer, nos llevan a un restaurante local cercano y los invitamos a comer.

Después de hincarnos a comer improvisamos un plan alternativo, ir de compras!!

En una tienda vimos muchas csmisetas con slogans feministas así que Cris se compra una camiseta y un reposa cabezas para el avión y de ahí nos llevan al aeropuerto!
Llegó el momento más duro, la Despedida!

Aunque nos habian dicho que era una aeropuerto con muchos retrasos, el nuestro llegó bastante puntual. Dentro, nos obsequiaron con merienda y en un santiamén llegabamos a Surabaya, lugar donde nos esperaban para empezar con el tour de los volcanes.

Con el aire condicionado a tope nos dirigimos hacia Semoro Lawang, el pueblo que está a las faldas del monte bromo. Nos estabamos mueriendo de frio y por mucho que lo deciamos, apagaban el aire unos minutos para luego volverlo a encender. Aun no acabamos de entender el porqué.

Por el camino paramos a cenar y a sacar dinero. En unas 5 horas aproximadamente (con las paradas incluidas) llegamos al pueblo donde sin pensarlo, nos metemos en la cama. El despertador está apunto de sonar…

Día 8.- Monte Bromo y viaje a Banyuwangi

El despertador suena a las 2.15 a. m y en 5 minutos tenemos el Jeep en la puerta esperándonos. Nos montamos en él y e\nmpezamos a ascender lentamente, dando algún que otro brinco.

Cuando llegamos al pàrquing ya son pasadas las 3a.m y nos quedamos haciendo tiempo dentro (teníamos que llegar pronto para coger sitio para aparcar).

Fuera hace bastante frío pero a las 4a.m salimos para situarnos en algun punto estratégico con la intención de ver el amanecer. Hay tanta gente que parece imposible encontrar hueco, pero lo encontramos (de pie).

4.50 a.m el cielo empieza a cambiar hasta dejarnos ver todo el paisaje y los volcanes de su alrededor. Ya son las 5.30a.m

Nos hacemos algunas fotos con el paisaje de los volcanes de fondo y nos vamos de nuevo al jeep.

Una larga cola de jeeps se forma. Todos vamos al mismo lugar: al cráter del volcan Bromo. Antes paramos ha hacernos unas fotos con el jeep y con el volcan de fondo.

Llegamos al pàrquing y empezamos caminando por arena volcánica durante 1km. El paiseje nos recuerda a la Patagonia (y eso que nunca hemos estado).

Hay caballos que hacen el recorrido de ida y vuelta para que los turistas no tengan que caminar… Hay un pequeño tramo de subida hasta las escaleras.

En las escaleras ya se divisa el final. Hay tanta gente que tenemos que esperarnos un poco para poder subir!

Una vez arriba, vemos el crater de donde sale algo de humo y nos hacemos cientos de fotos.

A la vuelta, el jeep nos deja donde hemos dormido, nos traen el desayuno (noddles…) y recogemos.

Subimos al coche, nos esperan 7 horas hasta Banyuwangi, lugar donde descansaremos un poco antes de subir al volcan Ijen. En el coche tenemos wifi así que el viaje se nos hace relativamente rápido.

Al llegar, ducha y vamos en busca de cena. Solo son las 6p.m pero debemos irnos a dormir temprano, el despertador sonará a las 12.15…

Día 9.- Subida al volcán Ijen y viaje a Sukamade

00.15 y suena el despertador. Nos vestimos aún medio dormidas y salimos. Fuera Lutfi nos está esperando. Entramos dentro del coche y nos dirigimos hacia las faldas del volcan Ijen.

Por el camino empieza a llover, hace frío y tememos no poder ver nada. Por suerte, una vez en el pàrquing (1 hora más tarde) el cielo se despeja, dejandonos ver la infinidad de estrellas que hay en el cielo.

Lufti nos da las máscaras de gas para que, una vez arriba, no respiremos el aire toxico del volcán (ácido sulfúrico y clorhídrico). En seguida llega el guia que nos aconpañará hasta que lleguemos al cráter.

Son las 2 de la mañana cuando empezamos a caminar. Linterna en mano y empezamos la subida. Está lleno de occidentales y de turistas locales. Nuestro guía debe tener 50 años y, aunque no vamos excesivamente rápido, llevabamos un ritmo bueno y sin pausa.

Por el camino observamos una especie de carros que locales de ahí utilitzan para subir a los turistas. No nos podemos creer que la gente pague a estas pobres personas arrastrandolas hasta arriba…

En menos de 1 hora llegamos al mirador y empezamos a descender por un camino rocoso al interior del cráter. Hay tanta gente que la bajada se hace lenta y pausada. En ciertos momentos, cuando el aire cambiande dirección tenemos que ponerlos las mascaras para poder respirar bien.

Nos esperamos en una zona para poder ver el fuego azul que, si el gas no estaba muy presente se podia ver. Aunque en este momento de espera, entre el frío por estar quietas, y el gas que nos llegaba se nos hizo especialmente molesto. Tanto garganta como ojos se irritaban y nos costaba respirar hasta que nos cambiaron de zona, delante del lago y desde donde pudimos ver el amanecer y hacer muchisimas fotos. El lago era de agua caliente y durante el dia podía llegar a herbir, por eso no se puede bajar por las mañanas pues hay mucho más gas tóxico.

Más tarde, ya con la luz del día, pudimos ver como los mineros extraían el azufre que salia del volcan y lo cargaban en enormes cestas de entre 60-90 kg y que más tarde subirian hasta arriba para poder bajarlo al pueblo y venderlo. Nos contaron que hacen esto un minimo de 2 veces al día y que, en función del dinero que necesiten lo pueden llegar ha hacer hasta 4 veces. Su sueldo es muy precario y la esperanza de vida de uno de estos mineros es de 50-55 años.

Ya de vuelta, aun vimos a mucha gente subiendo y desgraciadamente a alguien montado en esos carros arrastrando a turistas sin escrúpulos.

Nos montamos al coche, nos despedimos del guía y fuimos al guesthouse para ducharnos. Todo nuestro cuerpo y ropa olía a azufre. Desayunamos y nos volvimos a ir en coche, esta vez con un nuevo guía y conductor. Sukamade nos esperaba.

Tras 3 horas de coche y una pequeña parada para comer algo, cambiamos a un Jeep. Nos adentrabamos a un parque natural (Meru Betiri).

Nos dejaron montarnos en el techo del Jeep y en la parte trasera. Fotos, videos y unas vistas increíbles del parque nos acompañaron durante 2 horas.

Cuando llegamos al homestay de sukamade habia muchos más occidentales. Todos ibamos a lo mismo. Ver la puesta de huevos y nacimiento de las tortugas verdes.

Nos dieron de cenar, nos dejaron tiempo para descansar y a las 8 p.m salíamos dirección a la playa. Una vez ahí nos estiramos a ver las estrellas mientras el ranger buscaba en que zona de la playa saldría la tortuga madre a poner sus huevos.

1 hora más tarde nos avisan de que ya había salido. Sin luces para no molestarla, caminamos 400 metros cercanos a la orilla hasta encontrarla. El ranger ilumina con su linterna el caparazon enorme de la tortuga (1 metro de ancho y largo) y observamos como va dejando caer sus huevos en el agujero que ha hecho previamente.

Finalmente saca 122 huevos que el ranger va recogiendo y sacando del agujero.

Nos hacemos una foto con la tortuga y más tarde, ésta, empieza a tirar arrena, queriendo enterrar los huevos.

Desde el parque nacional, sacan los huevos para que puedan nacer y luego los devuelven al mar. Si los dejan ahí, monos y águilas se los comerian sin tiempo ha haber nacido.

Nos volvemos por donde hemos venido y nos metemos en la cama. Hoy ha sido un día muy largo y estamos realmente cansadas.

Día 10.- Sukamade y viaje a Ubud

Habíamos quedado a las 6 de la mañana con nuestro guia. Nos esperaba para enseñarnos las tortuguitas que habían nacido anoche (después de aproximadamente dos meses) y nos dio tres para que las devolvieramos al lugar de donde venian, el mar.

Caminamos 300 metros hasta llegar a la playa, hicimos una raya para simular la salida y dejamos que las tortuguitas se marcharan. Por instinto iban directas al mar. Había muchisimo oleaje, me cuesta imaginar que pudieran atravesar todas esas olas con la fuerza que tenia el mar. No obstante, el guía ya nos dijo que sólo iba a sobrevivir un 1% debido a los depredadores marinos.

Más tarde regresamos al homestay donde nos delaitaron con un desayuno de arroz. Y, al acabar, volvimos al techo del jeep.

Nos hicimos fotos y videos. Dimos mil saltos y nos dejamos el cuerpo, pero teniamos que estar ahí montadas observandolo todo.

Nos preguntó si queriamos acercarnos a la playa y nosotras aceptamos. Bajamos 550 escalones y al llegar, como era de esperar, habia un oleaje de película. No obstante nos acercamos un poco a la orilla mientras las olas nos movian de un lado para otro y nos metiamos algun que otro leñazo.

Regresamos al jeep y, en el cambio de coche nos dejaron ducharnos para sacarnos los kilos de arena que llevabamos encima.

Tres horas de coche hasta llegar de nuevo a Banyuwangi, recogemos la ropa que habíamos dejado para limpiar, comemos y nos vamos sl ferry que, en 50 minutos nos deja en la isla de bali.

Ahí cogemos un bus local enano, antiguo e incomodo para recorrer 103 km durante 4 bonitas horas. Luego compartimos taxi hasta Ubud.

Buscamos un lugar donde dormir. Nos cuesta bastante pues todo está cerrado pero acabamos siguiendo a unos mochileros y nos ofrecen una habitación digna de sultán.

Día 11.- Ubud

Que bien sienta dormir mucho y bien. Después de una buena y larga ducha, bajamos a desayunar. Nos ponen una tortilla de queso, un té y un zumo de naranja y sandía. Todo buenisimo.

Recogemos las cosas y nos vamos en busca de Marc que se une con nosotras a recorrer Ubud estos días.

Pasamos la mañana en el Monkey forest. Un enorme parque con 749 monos. Lo tienen muy bien cuidado y es gigantesco.

A

cabamos tomando unos zumos naturales y vamos a un italinao a comer. Por fin comemos algo diferente despues de 11 días. Los espagueti más buenos de indonesia.

A media tarde nos hemos paseado por las principales calles de Ubud entrando en diferentes templos, galerias y parques.

I

Y, sin saberlo, hemos acabado en unos arrozales que estaban tocando a la gran ciudad!!.

Incluso nos hemos hecho un masaje balinés de una hora por 5 euros!

Nos ha costado encontrar donde cenar. Los restaurantes estaban abarrotados de gente pero después de callejear hemos optado por una pizzeria.

De regreso al homestay nos hemos duchado y organizado el dia de mañana que pinta movidito.

Día 12.- Ubud Norte

Hoy nos toca visitar los alrededores de ubud. Nos levantamos y desayunamos en el mismo homestay.

Salimos a alquilar un par de motos. Ponemos gasolina y nos vamos a ver las tipicas terrazas en forma de araña. Estan a tan solo 20 minutos del centro de Ubud. Dentro hay unos columpios gigantescos donde puedes disfrutar aún más de las vistas si la altura no es problema para ti.

Seguidamente conducimos por una carreterita hasta Gunung Kawi, un templo enganchado a la piedra y que necesitas bajar unas cuantas escaleras para llegar.

Muy cerca, a 2 km, está el Tirta empul, un templo donde la gente se mete en las aguas para hacer una especie de ritual.

Seguimos la aventura hasta Danau Batur, un gran lago y su respectivo volcan. El tiempo no acompañaba mucho pero pudimos ver las vistas y aprovechamos para comer ahí. También había unas fuentes de donde salían chorros de agua caliente, como en el tirta Empul.

Nuestra aventura nos llevaba ahora a Besakih temple. Una enorme edificación imprescindible de ver si te gustan los templos. Nos dio un poco de pena porque en la entrads habia niñas muy oequeñas vendiendo postales y que se sabían la frase que debian decir en todos los idiomas…
Nos encontramos con unas catalanas e intentamos entrar dentro de uno de los templos, pero no nos dejaban porqué decían que era pars pregar. Después de mucho insistir y pagando unas ofrendas, entramos y nos enseñaron el proceso que se hace para pregar. Todo se repite tres veces, cogiendo flores y tirandonos agua por encima.

La vuelta fue un poco mas larga y con algun que otro intento fallido de visitar algun punto que parecia interesante.

Devolvimos las motos y nos comimos un enorme creep. Cristins y Marc salieron a pasear (ya eran las 19h) y ho me fui ha hacerme trenzas en la cabeza porque con el pelo que tengo y la humedad que hace, esta es la mejor solución.

Cena y a la cama que hoy ha sido un dia muuuuy largo.

Día 13.- La otra parte de Ubud Norte

El dia está nublado, pero no perdemos la esperanza a que salga el sol.

Desayunamos y vamos a alquilar las motos. De pronto cae un chaparrón y nos volvemos oara resguardarnos. Al poco, parece que para así que salimos a la aventura.

GPS en mano y nos vamos hacia unas pequeñas cascadas (leke-leke) que resultan imposibles de acceder por haber un puente roto. Pero no pasa nada, seguimos!

Por el camino ya vemos muchos coches de turistas, todos vamos en la misma dirección al Pura Ulun Dani Beratau. Un enorme templo q tiene la peculiaridad de estar sobre el agua. Nos hace mal tiempo, hace frio y hay mucha niebla pero pudimos verlo sin problema.

Seguimos 3km más hasta las famosas puertas Balinesas que, realmente, no nos gustaron. Aparte que teniamos que pagar por hacer una foto y el dia no acompañaba. En principio mañana veremos otras a lo alto de un templo que, si el tiempo acompaña, impresionan más.

De regreso nos desviamos para ver la cascada, Gnungnung. Después de bajar 500 escalones encontramos en medio del bosque una impresionante cascada, increible de ver. Todo rodeado de verde y nosotros tan pequeños e insignificantes en ese majestuoso lugar.

De vuelta para Ubud hicimos el Campuhan Ridge Walk. Un paseo de unos 2 km con arrozales y vistas espectaculares. Acabamos. La jornada con unos zumos naturales y nos regresamos, ha había oscurecido.

Devolvimos las motos, reservamos mesa para las 21 en un italiano y nos fuimos ha hacer un masaje.
Mañana más y mejor!

Día 14.- Este de Bali

Siguiendo el ritual de cada mañana, nos levantamos y vamos a desayunar. Esta vez toca hacer las mochilas.

Alquilamos motos y conducimos 60 km dirección al templo Tirta gangga. Por el camino vemos el mar y paramos ha hacer unas fotos y tocar el agua para saber la temperatura. No está fría como en la costa brava ni caliente como en Vietnam.

Seguimos el recorrido y llegamos al Tirta Gangga. Un templo lleno de fuentes y peces.

Seguimos conduciendo 10 km con el objetivo de llegar a otro donde teníamos que superar 1700 escalones. Creo que el destino no nos dejó encontrarlo y el cielo empezaba a ponerse feo por esa zona.

Damos media vuelta y paramos a comee cerca de un estanque muy bonito, tocando el mar.

De vuelta a Ubud paramos a ver diferentes playas. El sol ya se estaba marchando así que no nos bañamos en ninguna. Aparte el viento tampoco acompañaba.

Al llegar a Ubud devolvemos las motos, cogemos las mochilss y nos vamos a otro guesthouse (en el que estabamos no tenian habitaciones para un dia más). Dejamos que Marc se duche y nos vamos a cenar.

Cenamos en un restaurante con musica en directo y nos despedimos de Marc, que se va hacis el aeropuerto. Y nosotras a dormir que estamos reventadas.

Día 15.- Viaje a Nusa Penida

Hoy nos toca irnos a las Nusa. Exactamente empezamos por la más grande, Nusa Penida.

Ayer contratamos desde el hotel el transporte hasta el bote y el bote exprés hasta la isla. Nos salió por 200k, es decir unos 12€ por persona aprox.

Después de desayunar llevamos las mochilas a la recepción del hostel y paseamos por el market en busca de souvenirs. Como era de esperar, Cris arrasa con unos cuantos.

A las 11 ya estábamos sentadas en el coche y tras 1 hora de conducción llegamos al Puerto donde, primero, nos meten en una especie de balsa y de ahí a la lancha rápida. En menos de 30 minutos estamos en el Puerto de Nusa Penida.

De ahí vamos a alquilar una moto por 60k (unos 3,6€) y vamos al hotel a dejar las cosas. Esta vez lo hemos cogido con piscina y la habitación es más que perfecta.

Antes de salir a comer nos remojamos en la piscina. Luego, nos vestimos y vamos con la moto a buscar donde comer. Después de varios restaurantes pijos encontramos uno acorde a nuestro presupuesto y nos comemos unos nuddles bien picantes.

Seguimos unos 12 km más hasta una preciosa playa (athu Beach) . Aunque no era buena para el baño pues había infinidad de rocas. A lo lejos se divisaban unas enormes olas pero en la orilla el agua nos llegaba a puras penas a los tobillos. Nos hacemos mil fotos, buscando el lugar perfecto.

E

stábamos a punto de irnos cuando una chica nos dice si queremos una foto juntas, así que le damos la cámara y posamos. En escasos segundos, aparece una ola que nos tira al agua.
Lo bueno de todo es que la foto la hicimos, lo malo es que en mi bolsillo había mi móvil y dejó de funcionar…

Ralladisimas volvemos a la moto, nos ponemos ropa seca y volvemos hacia el hotel, no sin antes hacer algunas fotos de un estupendo atardecer que se divisaba a lo lejos.

Vamos a comprar arroz, esto dicen que siempre funciona pero en ninguna pequeña tienda tienen (y eso que aquí se dedican a cultivar arroz..) … Finalmente en una tienda de al lado del hotel nos venden arroz que han tenido que traer de su cocina. A ver si hace efecto y mañana reacciona.

Lo cierto es que estamos cansadas… Nos duchamos y medio entristecidas nos vamos a la cama. A ver si mañana amanece mejor.

Día 16.- Nusa Penida

Esta mañana hemos empezado el día un poco más animadas aunque el desayuno fuera una tortilla de verduras un poco picante!!

El plan de hoy era visitar los acantilados y playas más importantes de la Isla, asi que íbamos dispuestas a coger la moto pero esta no arrancaba… Después de varios intentos se enciende y iniciamos el camino.

A los pocos metros.. Se vuelve a parar y está vez no arranca (nos habíamos quedado sin gasolina), miramos el mapa y a 300m había una gasolinera, así que toca arrástrala y llenar el depósito.

Las primeras paradas eran para informarnos de cosas para hacer en la Isla y saber los horarios de los ferrys para mañana ir a Nusa Lembogan, pero ningun punto que indicaba el mapa que había de Información existia así que hemos ido a la aventura.

La primera parada ha sido a la Cristal Bay, una playa donde se supone que se puede hacer snorkel y submarinismo, ver mantas e incluso coger un bote y ver en el fondo la figura de un Buda hundido pero el fuerte oleaje ha dejado inaccesible la playa.

Después era el turno de unos acantilados, la Billabong y la Broken beach. El mar estaba revuelto y llegaba incluso a subir al tejado de alguna casa, así que hemos sido prudentes y no hemos hecho fotos por esa zona.

Por cierto! No he nombrado el mal estado de la carretera, en algunos tramos había turistas que el de atrás se ha bajado de la moto y ha hecho un tramo a pie por la profundidad de los baches, Cris sólo se ha bajado en 2 ocasiones!! Hay que ir con cuidado.

La carretera de camino a la playa/mirador más popular (Kelingking) estaba un poco mejor. Al llegar había mucha gente, es un acantilado bonito donde hay unas escaleras curiosas echas de mini troncos que bajan hasta la playa. Pero como hoy la mar estaba revuelta hemos descartado la opción de bajarlas.

Al lado se puede visitar el templo Pura Paluang (Car temple), lo curioso esque hay alguna figura de un coche pero al verlo por Internet no nos pareció interesante así que nos acercamos hasta la puerta y nos dimos la vuelta.

Por el camino a la siguiente playa (Suwehan beach) hemos aprovechado para comer. De camino nos hemos cruzado con unos chicos en moto que nos han visto un poco perdidas y que también iban a esa playa, así que los hemos seguido hasta allí.

Teníamos ganas de llegar a una playa en condiciones porque aquí todas tienen rocas y después de 350 escalones y unas cuántas rocas lo hemos conseguido! Sólo ha podido ser un chapuzon pero ha estado bien.(y otro million y medio de fotos).

De camino al hotel hemos parado en un templo/cueva (Pura Goah Gili Putri), donde nos obligaban a alquilar su Sarong y después debíamos dejar una “voluntad” de 20.000rp/pers. Al entrar al templo nos han “bendecido” al estilo hindú y nos han dado agua. La cueva es interesante, es grande y tienen un espacio reservado para sus oraciones pero no es una gran visita.

Finalmente queríamos ver el atardecer pero el cielo estaba tapado y sólo hemos hecho esta foto…

Al final nos hemos quedado en el hotel duchandonos y buscando maneras de recuperar el móvil.

Día 17.- Nusa Lembongan

Aunque ponemos el despertador a las 8, a las 6 y poco ya estamos despiertas. Hacemos el ganso en la cama, hacemos las mochilas y bajamos a desayunar.

Está vez pedimos la tortilla sin verduras y sin picante. Aunque la traen sin picante viene con algunas verduras. Todo no se puede tener.

Devolvemos la moto y las mismas chicas que nos hacen el desayuno nos llevan en moto hasta el Puerto. Allí cogemos una lancha que nos lleva en 10 minutos a Nusa Lembongan.

Caminamos un poco para encontrar un alquiler de moto a buen precio pero no tenemos suerte así que acabamos pagando más o menos lo mismo que en el puerto con la única diferencia que podemos dejar la moto en el Homestay donde dormimos.

Mochilas puestas y en 4 km llegamos. Nos dan la habitación, dejamos las cosas y llevamos la ropa a la lavandería. Luego, cogemos de nuevo la moto y nos vamos a descubrir la Islita.

Aunque hace buen tiempo ya se ve el oleaje fuerte. Vamos a ver diferentes miradores y playas, como el Dream Beach, devil’s Tears, mushroom Beach… Aunque como decía, el oleaje es increíble y hace imposible bañarse.

Comemos cerca de la playa en un restaurante que ofrecía comida europea a buen precio y nos ponemos las botas.

Después cruzamos un puente amarillo que nos lleva a otra pequeña isla, la Nusa Ceningan. Y ahí seguimos con el repertorio de fotos en el blue lagoon o la Secret Beach.

A falta de Mar, buena es la piscina. Así que bañito en el Homestay, relax de 30 min.

Luego nos vamos a ver el bonito atardecer en Devils Tears.

De vuelta, dejamos la moto, vamos a buscar la ropa e indagamos donde cenar por los alrededores. Ahora solo nos queda descansar.

Día 18.- Kuta- Tanah Lot

Parecemos nómadas cambiando cada día de lugar. Al despertarnos, preparamos las mochilas, desayunamos y vamos al puerto en busca de una lancha que nos lleve a Sanur. Por lo visto no salen hasta las 10.30 así que nos tomamos un batido y nos miramos el currículum de educación física, pensando en las clases de este año, mientras hacemos tiempo para poder embarcar.

Casi es la hora y vienen a buscarnos, nos llevan a otro sitio y ahí toca esperar otra media hora hasta coger la lancha. 30 minutos después y tras un oleaje interesante, llegamos a Sanur. Allí negociamos el precio con un taxista quien nos deja en la puerta de nuestro guest house.

Subimos a la habitación, nos ponemos el bikini, nos damos un chapuzon en la piscina y volvemos a cambiarnos para buscar donde comer y donde llevar a reparar el móvil.

Creo que no voy a tener suerte con la reparación, menos mal que Helena me trae mi móvil antiguo…

Después alquilamos una moto y nos vamos dirección al Tanah Lot, un templo importante y característico de la zona, a unos 23 km de aquí. Hay mucho tráfico y pasamos por muchísimas tiendas de camisetas y souvenirs. También vemos gente practicando surf, quizá mañana es un buen día para iniciarnos.

Una vez en el templo, contemplamos el atardecer, nos hacemos fotos y videos y hablamos con un chico indonesio que estaba de turismo por la zona.

En el mismo recinto, Cristina aprovecha para comprarse una pintura que hace tiempo andaba buscando. Un fantástico y colorido león.

De vuelta, acabamos cenando por 1,5 € unos tallarines a la carbonara que nos entran estupendamente.

Día 19.- Paseo por Kuta y clase de Surf

Hoy hemos dormido más de lo habitual. Son las 8.30 cuando suena el despertador así que hacemos mochilas, bajamos a desayunar y nos acercamos a la zona dd playa de Kuta.

Sólo llegar nos ofrecen a muy buen precio hacer una clase de Surf. Nos atrae la idea pero antes queremos pasear por las miles de tiendas que hay por los alrrededores. Caminamos más de dos horas hasta llegar de nuevo a la playa. Ya estábamos preparadas!!!

Nos dan las tablas, caminamos unos 10 minutos a una zona con menos oleaje y nos explican las cosas básicas (como colocarnos, levantarnos y hacer las brazadas). Después de esto ya estamos preparadas para surfear.
Como era de esperar nos cuesta ponernos en pié pero a base intentarlo lo conseguimos!!!

Acabamos la actividad y volvemos al hotel a devolver la moto. Cogemos las mochilas y las llevamos al nuevo hotel donde dormiremos. Nos duchamos y salimos a comer.

La tarde empieza con una larga caminata de 2 horas, por tiendas locales y comprando souvenirs. Finalmente acabamos en un local de belleza donde Cris se hace la menicura y pedicura y yo me decanto por sacarme las trenzas y lavarme bien el pelo (después de una semana con la cabeza llena de trenzas era misión imposible sacar los enrredos).

Sin darnos cuenta la tarde pasa volando. Vamos a cenar y en poco nos toca ir en busca de Helena, que se une un mes al viaje.

Es tarde y toca descansar. Cris y yo hemos caminado durante todo el dia y Helena lleva 17 horas de vuelos… mañana tocará despedirse de Cris…

Dia 20. Viaje a Labuan Bajo (Isla de Flores)

Hoy tenemos poco por hacer. Nos levantamos para ir a desayunar pero para nuestra sorpresa está todo cerrado. No queda otra que ir al supermercado a por unas galletas.

De vuelta nos hacemos las mochilas y salimos a cambiar dinero de Helena, a un cajero para sacar dinero para mi y a un supermercado a comprar jabones y otros. De vuelta recogemos las mochilas y vamos hacia el aeropuerto.

Cristina hace con nosotras todo el recorrido, ella tendrá que hacerlo 4 horas más tarde. A penas 15 minutos caminando, llegamos y nos despedimos de Cristina. Ha sido increible compartir estas casi 3 semanas con ella. Ahora ella se va a Croacia y en su lugar Helena le hace el relevo.

Pasamos todos los controles, nos ponemos en la cola de la compañia aerea y después de esperar unos buenos 20 minutos nos dicen que estamos en una cola que no toca, así que encontramos la que toca, otros tantos minutos y nos dirigimos a la puerta de embarque. El resultado final son casi 3 horas de retraso del vuelo…

Al llegar a Labuan Bajo, nos tenian que venir a buscar pero hemos llegado tan tarde que se han ido. Suerte que nuestro hotel está a escasos 500 metros del aeropuerto.

Dejamos las mochilas y bajamos al pueblo. Ahí, nuestro objetivo es buscar una escuela de buceo y después de preguntar en varias encontramos una donde imparten el curso, nos dan el certificado PADI y encima, en español.

El local es bonito y acogedor, se llama NEREN y está en medio de la calle principal. Aunque nos parece bastante caro para nuestros bolsillos, aceptamos. Vamos a tener el nivel para poder bucear durante toda la vida y en estas aguas cristalinas dificilmente las encontraremos de nuevo. Decidimos invertir. Van a ser 3 dias de cursillo. Mañana el teorico, unas 5 horas y los proximos dos dias ya empezaremos con las inmersiones en las aguas del parque Natural de Komodo.

De vuelta buscamos donde cenar y por 50K nos tomamos una sopa de nuddles y unos zumos naturales de piña (son 3 euros en total por las dos).

Alquilamos una moto para irnos de nuevo al Hotel, ducha y a dormir. A ver que tal mañana!

Dia 21. La teorica y el examen de Open Water

Empieza la mañana con sol y calor. Desayunamos en el mismo hotel y nos vamos ha hacer el curso teorico para tener el certificado Open Water de PADI.

Llegamos a las 9 pero la otra chica Madrileña que también lo hace con nosotras llega 30 minutos tarde, así que toca esperar y hacer el chafardero sobre como ha llegado esa empresa hasta ahí.

Empezamos las 3 con un dosier de preguntas, un test por tema y un examen final. Tenemos que releernos las preguntas antes de poner el video de cada tema, luego ver el video que, dependiendo del tema, dura entre 25-45 minutos. Una vez acabado el video comprovamos las respuestas entre las 3 y hacemos el examen final de tema. Luego viene la chica que nos corrige los examenes, resolvemos dudas y empezamos con el siguiente.

A las 14h solo hemos hecho y corregido 3 temas. Hacemos paron para ir a comer y a las 15.30h estamos de vuelta.

Acabamos los 5 temas, 4 examenes test y un examen final de 50 preguntas de todo el temario. Lo hemos acabado haciendo entre las 3 y nuestras notas son más que satisfactorias.

Son las 19h cuando salimos y regresamos al hotel a por nuestras mochilas. No tenian disponibilidad para más dias así que dormimos en otro, más alejado del centro y por donde el camino se convierte en una escena de terror. Sin luces, con baches, animales… Finalmente llegamos. Dejamos las cosas, nos duchamos y vamos en busca de donde cenar.

La cena acaba siendo toda una azaña porque no hay nada cercano y acabamos en el centro del pueblo. Son las 21.00h y, o bien los restaurantes europeos estan llenos, o se les ha acabado la comida o es demasiado tarde y ya no hacen comida.

Tristes y sin esperanza alguna, acabamos encontrando uno donde nos sirven un arroz frito con huevo.

Y nada, de vuelta al hotel a dormir que, para nuestra sorpresa no hay luz pero al estar cansadas, poco importa.

Dia 22. Primer dia del curso Open water. 

A las 6.20 suena el despertador. Sigue sin haber luz pero el sol entra por la ventana desde hace 1 hora. Así que nos vestimos y nos vamos hacia la escuela donde nos sacaremos el PADI.

Llegamos a las 7.15 y enseguida nos ponemos en marcha. Nos llevan a unos barcos, nos explican la distribución del mismo y nos subimos a la azotea a ver las vistas, así como hacernos alguna que otra foto.

En poco rato nos avisan y empieza nuestra formación. Nuestro formador va a ser Alberto, un chico madrileño que lleva muchos años dedicandose a esto. Nos explica la simbologia gestual básics que debemos saber para poder comunicarnos entre nosottos y nos hace la explicación sobre como comprovar que tenemos el material bien puesto, revisarlo y poner todo en su lugar. Lo practicamos un par de veces y ya estamos listas para entrar al agua.

Neopreno, chaleco, gafas, aletas y al mar! Nuestra primera inmersión es a unos 2/3 metros de la superficie. Ésta sirve para acabar de familiarizarnos, aprender correctamente a respirar, la posición que debemos tener, la flotabilidad… También hacemos varios ejercicios que nos serviran en caso de necesidad como sacarnos el regulador de aire y volvernoslo a colocar, dejar que nos entre un poco de agua en las gafas y sacar el agua estando dentro del mar, etc.

Volvemos al barco después de 73 minutos en el agua, nos tomamos un pequeño descanso, cambiamos de zona y nos volvemos a tirar al mar. Ahora bajamos a más profundidad, 12 metros y dedicamos esta segunda inmersión a ver mantas, tortugas, rayas, estrellas de mar, infinidad de peces (nemo y dori incluidos) e incluso un pequeño y timido tiburon.

60 minitos más tarde, estamos de vuelta al barco, listas para comer un tupper de arroz y pollo frito. Descansamos 30 minutos más y al agua patos. Última inmersión del día. Seguimos con los apendizajes. Sacarnos el chaleco dentro del agua, las gafas de bucear al completo, situaciones de emergencia como quedarnos sin aire y pedirselo a un compañero, sacarnos los pesos y volvernoslos a colocar o notar la sensación que nuestra botella se ha quedado sin aire.

Ahora sí, por hoy los chapuzones han acabado. Regresamos al barco y de ahí al puerto de Labuan Bajo. Nos lleva aproxomadamente 1 hora llegar. En la escuela rellenamos nuestros libro con los datos de las inmersiones y, después de comentar el dia de hoy, cogemos la moto y nos vamos al hotel a ducharnos, cenar y dormir.

Dia 23. Finalización del curso. Ya tenemos el título!

Empieza el día con el despertador a la misma hora que ayer, 6.20. Recogemos las cosas, acabamos de montar las mochilas y cogemos la moto con todo dirección al hotel del primer día. Le dejamos las bolsas y de camino al centro de submarinismo Neren, paramos a un super para comprar unas galletas y desayunar. Son las 7.15 cuando llegamos al centro y esperamos a que esté todo listo para iniciar nuestro segundo día de submarinismo y nuestra 4a inmersión.

El barco sale más tarde de lo que debería pero mientras nos conscienciamos de las últimas pruevas que nos quedan para superar el curso y hablar con los monitores, el tiempo se pasa volando.

Enseguida llegamos al lugar de la inmersión y, ya sabiendo lo que nos tocaba por hacer, hacemos el salto y entramos en el mar.

El primer ejercicio consistia en sacarse la mascara dentro del agua y volverla a poner y, seguidamente, volvernos a sacar la máscara, nadar 10 metros sin ella y recolocarnosla de nuevo. Con más o menos grácia las 3 lo hemos hecho. Pasábamos pues, a las dos últimas pruevas.

Debíamos de hacer una subida de emergencia a 6/7 metros bajo el nivel del mar. Eso queria decir que debiamos subir sin aire, moviendo las aletas y fijando nuestra mirada hacia el exterior. Una vez arribar, hinchar a pulmon el chaleco. 3a prueva pasada con éxito.

Para acabar debíamos simular que nos quedabamos sin aire y le pediamos a un compañero aire de su botella y nadabamos unos metros a su lado. Para ello debiamos sacarnos nuestro regulador, coger el del compañero y colocarnos a su lado. Y si, ya habíamos superado todas las pruevas.

Volvemos al barco, descansamos un poco, cambiamos de zona y al agus de nuevo. Ahors tocaba bajar hasta unos 15 metros y, por el camino, veiamos tortugas, peces de todo tipo y sobretodo, mantas. Enormes y magestuosas mantas. Esta 2a inmersión del día 5a en total, nos ha encantando.

Subimos al barco, nos cambiamos, comemos y compartimos experiencias del viaje con otros aventureros. No dejamos de prestar atención para coger ideas. Luego, simplemente, descansamos en la azotea del barco contemplando la puesta de sol hasta que, por fin, llegamos al puerto.

Una vez en el puerto, preguntamos precios para los barcos que zarpan hacia Sulawesi y vamos a rellenar los últimos datos para obtener el certificado de buceo.

Callejeamos (por la única calle que hay) hasta encontrar un sitio donde nos ofrecen sl tour de 2 dias y una noche para ver los dragones de Komodo, hacer un trekking, ver diferentes islas y hacer snorkel.

Una vez contratado, buscamos un lugar donde cenar. Todo está lleno y hoy nos apetece pizza, así que no paramos hasta encontrar el lugar. Cenamos y vamos camino al hotel, ducha y a dormir, estamos cansadísimas!!

Dia 24. Komodo

6.30, toca levantarse. Acabamos de montar las mochilas, desayunamos y bajamos al pueblo. Compramos algunas patatas y galletas por si nos entra el hambre y vamos a la oficina donde ayer contratamos el tour para ir hacia Komodo.

Un poco inpuntuales, nos vienen a buscar y vamos hacia el barco, allí esperamos junto a otra quinzena de personas a desembarcar.

Nos quedamos en la azotea donde hablamos con otras tres españolas y descansamos tomando la fresca.

Primera parada, isla de Rinca. Vemos por primera vez en nuestras vidas los dragones de Komodo. Unas lagartijas enormes que más bien parecen troncos a lo lejos (por su color de piel). Un ránger nos acompaña y nos cuenta peculiaridades como que las mujeres son más pequeñas de tamaño que los hombres, que se comen entre ellos (los mayores comen a los pequeños o jóvenes).

De vuelta al barco a comer. Han preparado arroz, verduras, soja, pescado y berenjena picante. De postre sandía.
Hace bastante viento y refresca. Así que subimos a estirarnos arriba antes de la segunda parada, en la isla de Komodo. Aquí vemos de nuevo algún que otro dragón, así como monos, ciervos y una cobra.

Para ir del barco a los puertos de las islas vamos con una pequeña balsa en grupos de 10 personas aproximadamente. Si hay oleaje vamos más lentos para no mojarnos aunque no siempre sale bien.

Ya volvemos al barco a leer y ha hablar con las españolas sobre viajes, el dia a dia y otros. No tomamos un plátano frito y observamos como algunos de la tripulación pescan sépias!

Llega la hora de la cena. Arroz, nuddles, verduras, pollo, pescado… una gran variedad. Plátano de postre.

Acabamos la jornada hablando y a las 22.00 subimos a dormir. A ver qué tal pasamos la noche. Somos 6 los que dormimos arriba, el resto en pequeños camerinos abajo. Hay un ruido infernal de algun motor suplatorio que tienen para poder tener luz. A ver qué tal dormimos…

Día 25. Seguimos en el barco. Padar. 

A pesar del ruído que había en el barco, hemos dormido bastante bien. Apresurados, a las 6.20 nos dicen que hemos llegado a Padar y en menos de 5 minutos estamos subidas al bote que nos lleva a la orilla de la isla.

Ahí empezamos a ascender 786 escalones, que se dicen rápido pero a primera hora de la mañana y sin desayunar cuestan más de lo normal. Cuando acaban los escalones seguimos por un caminito para llegar a la parte más alta y observar las vistas.

Vemos las diferentes playas que tenemos alrededor y queda una bonita estampa matutina. A parte, somos los primeros que hemos llegado y se agradece no encontrar a gente, ni subir con excesivo calor en horas puntas.

De vuelta al barco desayunamos arroz, tortilla y un panecillo dulce con semillas de sésamo muy rico. Y nos dirigimos a la pink beach para hacer un poco de snorkel (aunque eso de pink…).

Una hora más tarde volvemos al barco donde nos dan de comer gran variedad de pescado (que la tarde y noche anterior habían pescado), arroz y nuddles.

Llega el momento de hacer snorkel en el “Manta Point” y, aunque al principio parece ser que nos cuesta un poco verlas, lo conseguimos. Son pequeñas (a diferencia de las que vimos hace un par de dias buceando) pero vale la pena observar lo majestuosas que son nadando.
Para rematar el dia, acabamos en una pequeña isla de arena blanca (Panawa) , paseando por la costa junto a las murcianas.

La vuelta a Labuan Bajo se hace larga pero acabamos planeando nuestro siguiente destino. Después de hablarlo y de recibir informaciones de nuestras amigas las Murcianas, nos decantamos por seguirlas hasta el centro de la isla de Flores, para ver algún que otro volcán y un parque Natural donde, en principio, veremos 3 lagos de colores diferentes.

A nuestra llegada al puerto vamos a comprar los tiquets de autobús y vamos caminando hasta el Hotel. Toca una buena ducha y buscar donde cenar aunque a nuestros alrededores no hay nada y acabamos con unas patatas y algún dulce.

Vamos a dormir cansadas y a la espera de qué es lo que nos ocurrirà mañana.

Día 26. Viaje a Bajawa

Son pasadas las 7.30 de la mañana cuando un mini autobús nos viene a buscar. Es, a diferencia de los de Tailándia o Laos, todo un lujo. Asientos cómodos y ámplios, aire acondicionado… nos montamos y enseguida paramos a recoger a las Murcianas. En menos de 20 minutos se llena el minibús y nos hacemos a la idea de las 4 horas que nos esperan antes de llegar a Ruteng.

Hacemos un par de paradas para estirar piernas e ir al baño. Pasamos por arrozales y paisajes espectaculares.

Una vez llegamos, nos toca esperar casi dos horas antes de coger el siguiente autobús que nos lleve a Bajawa. Pensábamos que iba a ser una larga espera pero, para nuestra sorpresa, aparecen niños y niñas ha hacernos preguntas en inglés. Un chico nos pregunta si nos gustaría conocer su escuela así que, contentas, afirmamos.

La escuela estaba a escasos metros de la parada de autobús. Conocimos las aulas, al director, diferentes profesores y a la proferosa de inglés quien nos invitó a su clase para poder conocer a los alumnos/as e intentar practicar el inglés con ellos.

Ésta era una escuela de turismo, orientaban a los alumnos para que, al terminar los estudios, pudieran trabajar dn hoteles. Los modales, la sonrisa, la educación estaban presentes en todo momento. Nos convertimos en el centro de atención explicando cosas a cerca del viaje y todos parecian encantados de poder entendernos.

Enseguida se hizo la hora y tuvimos que irnos. 4 horas más para llegar a Bajawa por una carretera serpenteante. La niebla se apoderó de las vistas y la lluvía empezaba ha acercarse. El autobús nos dejó en una intersección, a 2km del pueblo y de ahí compartimos un taxi. Eramos 7 más el conductor y las mochilas. Todos íbamos a hoteles diferentes.

Helena y yo bajamos las primeras. Nos dió tiempo a instalarnos, comprovar que no había agua caliente y a buscar información acerca de lo que se podia ver a los alrededores. Más tarde fuímos a buscar a las murcianas y en busca de donde cenar.

Después de ver varios menús, acabamos en Titos Restaurant, al lado de nuestro guesthouse. Música en directo de un pequeño grupo local que sorprendia por su tremenda y espectacular voz.

Conversamos con el dueño o trabajador del restaurante acerca de nuestros planes para el día siguiente y se ofreció a ser nuestro chófer por un precio razonable. Aceptamos y quedamos con el para mañana. Esperemos que todo vaya bien.

Día 27. Conocemos Bajawa. 

El dia amanece lloviendo. Hacemos las mochilas y salimos a desayunar. El guesthouse era con desayuno incluido. Aquí todo se lo toman con muuuucha calma, así que en 30 minutos llega nuestro desayuno: huevo con unas rebanadas de pan!! Sí, sí, pan.

Habíamos quedado con el conductor a las 8.30h pero no es hasta las 9 que llega. Ponemos las mochilss dentro, recogemos a las murcianas y dejamos nuestras mochilas en ese hotelito. Hoy dormiremos allí. Estamos listas para que empieze el dia.

Una vez dentro del coche, Florian (el conductor/guía) nos pregunta si queremos ir a tomar un café a su casa. Al llegar nos dimos cuenta que vivia en un pueblo tradicional, con una gran plaza rectangular al medio, rodeada de casas bajitas hechas de bambú y techo de paja, los más modernos, metálicos. Las casas más importantes del poblado, tienen en el tejado una casita pequeña (símbolo de que vivía una mujer importante) o una figura de un hombre (símbolo de que vivia un hombre importante). En estas tribus existe el sistema de castas y en cada pueblo convive más de una casta. Cada poblado tiene su líder que es elegido por el própio pueblo (como el presidente de la comunidad) a quien se le debe consultar todas aquellas cosas que puedan afectar directa o indirectamente al pueblo.

Nos invita a sentarnos en el porche de su casa. Donde hay unas mesitas y unas sillas. Rápidamente aparecen sus hijos y vecinos, de unos 3/7 años y la hermana de la mujer de Florian nos sirvió un café de cultivo própio, bueno pero extremadamente dulce. Mientras lo tomábamos nos iba explicando las creencias del poblado. Son cristianos pero creen en el dios del cielo y de la tierra. Son naturalistas. Especialmente, nuestro guia era una persona muy espiritual y nos estuvo dando algún consejo de medicina tradicional y a todas nos dió un pequeño consejo para nuestros males o dolores. Sabe tanto de medicina tradicional por su tío que sufrío un periodo de locura, luego desapareció durante 40 días y volvió siendo un chamán.

Aprovechamos el tiempo haciendo reir a los niños y jugando a carreras de coche muy creativas. Luego nos invitó a entrar a la casa.

Por sorpresa, nos metimos en una pequeña habitación (la más importante de la casa), con paredes de madera y grabados de símbolos naturales. Estos especios no pueden ser más grandes que 3 veces la embergadura de una persona y no con más de 7 tablones de madera (por temas relogiosos). En una esquinita de la habitación, hay una hoguera encendida y el suelo está recubierto de colchones. Aquí és donde se hace de todo. Comer, dormir, meditar, matar a los animales pars cocinarlos….

Es un pueblo matriarcal. La mujer es la más importante de la família porqué tiene dos poderes. El poder dar a luz y la fortaleza. En cambio, los hombres solo tienen la fortaleza. Sin la mujer, los hombres no podrian existir. Cuando hay una boda, es el hombre quien va a vivir a casa de la mujer y debe pagar 6 caballos a la família.

Todas las famílias desean tener hijas porqué si sólo se tienen hijos es provable que se tengan que vender tierras para poder pagar las bodas.

Después de esto, nos habló acerca del significado de los lunares en la piel y nos estuvo analizando. No falló demasiado acerca de nuestra manera de ser y eso que no nos conocía de nada.

Al salir de allí, junto con dos de sus hijos, nos dirigimos en coche a otro poblado. Éste era bastante similar, aunque más grande. Nos contó como se creaba un poblado y porqué las tumbas están colocadas en medio. La razón es que las tumbas son las de los fundadores y tienen piedras más grande protegidas por otras más pequeñas. El pueblo se llama como el fundador.

Los rituales que hacen para decidir donde se construye la casa son curiosos. Han de hacer un agujero de medio metro, meter arroz, maiz y a un pollo vivo, taparlo y dejarlo una semana. Si el pollo está vivo, ahí se puede construir una casa. Sinó esas tierras serán para cultivo.

Para saber qué familias viven ahí, hay unos árboles en medio del pueblo, pintados con sangre de búfalo y dibujos representativos de cada casta.

Antes de comer fuímos parando para que nos enseñara diferentes plantas y frutos que se cultivan naturalmente por la zona (café, cánela, jengibre, anacardos, fruta de la pasión, cúrcuma, casava, taro…)

De camino vimos que se estaba despejando el cielo y decidimos subir a un mirador para ver las vistas a un volcán… tuvimos mala suerte porqué, aparte de pasar frío, arriba no pidimos ver nada.

Acabamos comiendo en un pequeño local de comida tradicional (arroz y sopa con una espécia de albóndigas).

Seguimos el viaje hacia unas termas naturales, muy grandes y preciosas. Las mejores que hemos visto nunca. Fué perfecto bañarnos en esas aguas calientes (a unos 45 grados). Ya entendemos porqué no tienen agua caliente en sus casas… todo el mundo viene con el jabón para lavarse aquí!.

Acabamos la jornada en Bajawa, listas para buscar algo para cenar y dormir.

Día 28.- Camino a Moni

6 de la mañana. Suena el despertador. Los gallos llevan cantando desde las 4 así que no hemos dormido del todo bien.

A las 6.15 ya estaba el bus esperandonos para dirigirnos hacia Moni. Esta vez era un pequeño autobús local, colorido, ruidoso y típico. Mochilas en el techo cubiertas con un plástico y pa’ dentro.

Nos esperan casi 8 horas de viaje, con una pequeña parada de escasos 30 minutos.

Nos montamos en el autobús. Los asientos no son demasisdo comodos pero lo podremos superar. La puerta no se cierra y entre los pies hay bolsas gigantes de arroz. Para acabar de rematar, hay uns música discotequera a todo volumen las curvas durante el camino van a ser las protagonistas. La mañana promete.

Pasamos el rato hablando o contemplando el camino. Todo son verdes valles, curvas y rios. Como el dia está muy nublado y llueve a trompicones, hemos podido ver un enorme y precioso arco iris.

A eso de las 11:15 el bus para. Ahí aprovechamos para tomar un café y conseguir wifi. Ayer hubo un terremoto en la isla de Lombok y debemos informar a nuestras familias qie estamos bien.

Seguimos el trayecto hasta llegar a Moni. Al llegar nos toca buscar alojamiento ya que la noche anterior al no tener cobertura no pudinos reservar ninguno. El homestay de nuestras amigas está lleno, así que cogemos chubasqueros y vamos a ver que encontramos.

El pueblo es pequeño y rápidamente encontramos donde dormir. Dejamos nuetras cosas y comemos. La tarde la aprovechamos para dar una pequeña vuelta por el pueblo y ver el pequeño mercado.

Hay unas aguas termales pero como ya es oscuro decidimos no ir. Esperando la hora de la cena aprovechamos para descansar y leer un rato.

Acabamos en un restaurante senzillo, de nombre Authentic, seguramente el que mejor comida Indonesia nos ha servido hasta ahora. Disfrutamos de la comida local y vamos a dormir. Mañana nos toca subir el Kelimutu, esperamos que haga buen tiempo!!

Día 29.-  Kelimutu

Nos hemos despertado pronto. Nose muy bien porque a las 5 de la mañana han hecho sonar las campanas. Es el primer día que oimos algo así. Ha costastado volver a coger el sueño por eso Helena a las 7 ya estaba de camino a ver el mercado.

Hoy si que era un mercado grande. Después de desayunar un buen pancake de plátano hemos ido a buscar a nuestras amigas a su homestay.

El día se ha despertado despejado así que era el momento para subir al Volcan kelimutu, que está a 13 km de Moni. Pero antes, debíamos visitar el mercado!! Un montón de paraditas de alimentos y ropa recubrian los suelos y la sonrisa de sus gentes, siempre presente.

La subida la hemos hecho con un coche que nos ha costado 75k y la entrada al parque 150k más. Hemos caminado un escaso quilómetro hasta encontrar los 3 lagos del cráter del volcán.

Nos esperabamos uno negro, otro rojo y uno azulado (eso decian en todas las guias) pero hoy los tres estaban azules… eso sí, con diferentes tonalidades. Aun así hemos llegado a tiempo para verlos porque a los 10′ unas densas nubes los han cubierto al completo.

La bajada ha sido andando. Que aventura!!! Primero hemos cogido un caminito muy estrecho que nos ha llevado, pasada la hora andando, hasta un pequeño pueblecito. Ahí nos hemos encontrado con un efusivo hombre que parecía querer casarse con todas. Cualquiera le decia que no, con el machete que llevaba…

El camino, bonito y salvaje, ha ido complicandose por culpa de la lluvia y las pocas indicaciones. Al final, 4 horas más tarde, hemos llegado a Moni, pasando antes por una pequeña cascada de agua caliente.

Muy mojadas y cansadas pero contentas del bonito trecking que hemos pidido hacer hoy nos hemks dado una merecida ducha acompañada de una comida,merienda,cena.

Mañana dejamos este bonito y pequeño pueblo para ir más al este, Maumere.

Día 30. Llegada a Maumere

Creo que hoy hemos dormido 10 horas. Vaya marmotas.

Al levantarnos, recogemos todo y desayunamos junto a las murcianas y nos despedimos de ellas. Debíamos coger el bus que nos llevaba a Maumere pero, en su lugar, el dueño del hotel nos dice que su hermano va en esa dirección y nos cobra exactamente lo mismo. Así que no lo pensamos dos veces y subimos al coche. Toca, de nuevo, sobrevivir a las curvas durante casi 3 horas, aunque el camino se hace ameno viendo formaciones de los niños!

Al llegar a Maumere nos deja cerca de un hotel que habíamos visto en la guia. Al acercanos ya vemos que no nos podemos quedar… es un antro, antiguo y sucio. Damos media vuelta con la intención de encontrar algo mejor y a menos de 1 km encontramos un pequeño hotel donde unas chicas nos atienden perfectamente y nos dan una habitación por 6 euros la noche. La más barata que hemos pagado en indonesia.

Tenemos wifi, ventilador y una cama. El baño… deja mucho que desear, sin papel y bastante sucio. Agua fria (aunque como en la mayoria de hoteles). Tampoco tenemos sábanas ni toallas. Pero dentro de lo que cabe… está bien!

Dejamos las mochilas y salimos a pasear. En breve nos damos cuenta que Maumere no tiene nada así que decidimos alquilar una moto.

Después de preguntar en varios sitios, encontramos una especie de taller donde nos atiende un hombre muy simpático y amable. Resulta que no tenian moto pero el hombre nos ha acabado consiguiendo una y nos ha dado cascos nuevos. Pronto ponemos en marcha la moto para dirigirnos hacia una pequeña playa a 10 km de aquì.

Acabamos en una especie de resort, en la playa Waiara. Ahí nos tomamos un zumo natural y un coco mientras nos bañamos en una agua cristalina y calmada.

Cuando regresamos al hotel, nos duchamos y salimos a cenar algo. Intentamos encontrar el night market pero no tenemos suerte. Así que acabamos comiendo en unas paraditas cercanas al hotel.

Una vez en la habitación, nos pican a la puerta. Es la chica de la recepción con un hombre que queria alquilarnos una moto. Le decimos educadamente que ya tenemos moto y acabamos entehablando una conversación de más de 30 minutos. Era un guía de la isla de Flores y nos da consejos sobre que visitar estos dias. Bastante bromista… en definitiva un hombre un poco loco, pero muy simpatico.

Y a dormir que mañana toca conducir mucho!!

Día 31.- Koka Beach

7 de la mañana, toca levantarse. La noche ha sido caótica. Helena tenía calor y yo frío. Música y ruido hasta las 4 y cuando acaba la música empiezan a cantar los gallos…

Salimos en busca de algo para desayunar y cogemos las cosas para ir a la playa. Tenemos 51 km de camino hasta Koka Beach. No se nos hace demasiado pesado porque las curvas son entretenidas y nos pasamos todo sl tiempo saludando a niños.

Una vez llegamos nos toca pagar 5k por entrar y otros 5k por la moto. La verdad es que la playa está bastante bien y apenas hay gente (3 familias). Descansamos tomando un poco el sol y leyendo mientras nos refrescamos cerca de la orilla.

Cuando ya estamos cansadas, cogemos de nuevo la moto hasta que encotramos unas mesitas delante del mar donde nos sirven arroz con pollo/pescado.

De regreso a Maumere contemplamos campos de arroz y sus gentes. Y a la llegada, nos tomamos una especie de batido de chocolate con sabor a oreo.

Después de la ducha salimos a callejear. Fracasamos de nuevo en la búsqueda del night market pero, a su vez, encontramos un supermercado y una tienda de dulces mejor que las de españa. Mañana desayunaremos ahí.

Estábamos a punto de pedir algo para cenar cuando llega el hombre loco de ayer, Patrick. Nos convence para ir ha cenar una sopa de nuddles y, por sorpresa, nos lleva al night market. Ahí hablamos con otros indonesios y con el mismo Patrick. Mañana, sin duda, volveremos.

Nos despedimos de Patrik en la entrada del hotel y nos vamos a descansar.

Día 32. Warang Beach

Nos levantamos temprano, como de costumbre. No son ni las 7 de la mañana que ya estamos en el hall del hotel con las mochilas preparadas. Nos tomamos un té y unas pastas antes de salir.

Nuestra primera parada es en el hotel sylvia, donde pasaremos las dos próximas noches. Hemos tenido que quedarnos más tiempo en esta ciudad (Maumere) porqué los vuelos estaban caros y preferiamos esperar un poco.

Dejamos las mochilas en el hotel y nos vamos al supermercado que encontramos ayer para comprar el aperitivo de hoy. En super donde tienen comida para guiris, así que compramos unas patatas fritas y un bote de olivas! Sí,sí, olivas. También conseguimos un par de manzanas. Lo tenemos todo listo para nuestro aperitivo (ya estamos pensando en comdr y son las 8 de la mañana…).

Vamos 27 km al este de Flores, a Warang beach. Nos piden 25k por aparcar la moto. Estamos en una pequeña playa, alrededor hay bungalows y poca cosa más.

La playa es para nosotras. Nos metemos en el mar. Hace un calor horrible!! Y descansamos en la arena leyendo la guia sobre la parte de Sulawesi que queremos visitar y unos libros de lectura que nos hemos traido.

Se nos pasa el tiempo rápido y a eso de las 11.30 damos comienzo a nuestro aperitivo.

Cuando ya estamos cansadas, recogemos y nos montamos de nuevo en la moto. Vamos camino a Maumere cuando, de pronto, aparece Patrick, el hombre loco de estos dias. Como puede ser? Estamos a 23 km o más de la ciudad… el dice que ha ido a casa de su tío a por ropa, le decimos que nos vamos a comer y dice de llevarnos a un sitio. Antes debe coger noseque en una casa que hay al lado, así que le decimos que conducimos despacio dirección Maumere. A la que le perdemks de vista, damos gas con la intención de no dncontrarlo y a 6 km de Maumere, paramos a comer en una especie de chiringuito al lado del mar.

Helena se pide un pescado, el mejor que ha provado (dice) con arroz, y yo me decanto por tortilla y arroz.

De camino al hotel vemos un desfile de niños, con chandals diferentes, haciendo pasos de militares. Contemplamos el acontecimiento y, una vez en el hotel buscamos en internet que es exactamente. Resulta que el dia 17 se celebra la independencia de Indonesia, pues fué colonia Holandesa hasta 1945. Entonces lo que hoy habíamos visto era el ensayo general que hacian los niños de los coldgios de la zona y el dia 17 habrá una gran fiesta y celebración en todo el País!.

Una vez en el hotel, nos duchamos y bajamos a una compañia aerea para comprar el vuelo de regrero desde Makassar a Bali.

Y, finalmente, acabamos en el night market cenando. Como nos gustó la sopa de nuddles y el pollo frito de ayer, volvemos a repetir!.

Volvemos al hotel, a seguir buscando información y a preparar parte del itinerario que nos queda por Sulawesi.

Dia 33. última día en Maumere y alrededores

Hoy tenemos buffet libre para desayunar, para escoger hay: arroz, arroz frito, pollo, pescado, verduras,nuddles y huevo. Nos decantamos, otra vez más, por los huevos y Helena, aparte, pudo con un buen puñado de arroz y café (según ella todo muy bueno).

Aprovechamos que es el último dia en Maumere, decidimos ir a lavar la ropa. Después de 3 intentos fallidos de lavanderia (una no quiere cogernos la ropa, otra no coge ropa interior y, la tercera está cerrada) conseguimos encontrar un sitio que nos la limpian y secan para la tarde.

Antes de empezar la ruta del día, vamos a una agencia de viajes para comprar un vuelo interno que nos falta. Lo hacemos así porqué algunas compañias aereas no nos aceptan las targetas por internet. Compramos el vuelo de Makassar a Manado y hablamos un poco con las chicas que nos atienden. Estan muy contentas de poderse comunicar con extrangeros (bules), como nos llaman a nosotros, hombres blancos.

Cogemos la moto y nos vamos hacia el noroeste. Esta zona es bastante diferente, menos poblada, muchos campos de cultivo y rodeados de montañas, colinas y el mar.

Vamos en busca de una playa que nos aparece en el mapa, después de 25 km, encontramos un lugar precioso para hacer fotos pero no apto para el baño. Así que hacemos unas cuantas fotos y retrocedemos en busca de otro luga

Acabamos en un resort enorme en el que sí que nos apetece quedarnos. Nos comentan los dueños que es un lugar perfecto para hacer snorkel si nos adentramos 30-40 metros de la orilla. Toda esta zona fué arrasada por el tsunamo de 1992 y ahora el coral ya está prácricamente sano. Aún así nos dicen que todavia falta mucho por recuperar.

Al cabo de un rato, nos entra el hambre y mientras miramos la carta, empezamos ha hablar con 3 hombres que se interesan por nosotras. Uno de ellos es la 21 generación del rey de Malaca (Agustinho de Gama) y nos explican que posee un gran número de las tierras de Flores y, es el propietario del Monasterio que forma más monjes del mundo (eso dicen). Saben mucho de historia y nos preguntan a cerca de nuestros apellidos para deducir de donde venimos. A mi, me dice que vengo de las islas Molucas y que debo ir a verlas. A Helena le dicen que viene de Malta. También nos leen las manos…

Nos invitan a ir al museo de las afueras de Maumere y, como no tenemos nada mejor que hacer, aceptamos. Casi sin dejarnos terminar de comer, nos vamos.

Es un museo muy pequeño. Han llamado al cura, al de las llaves y a unas niñas para abrirnos las puertas. Para ellos es algo muy valuoso, para nosotras…

El rato con ellos ha sido muy agradable. Nos llevan de vuelta a la moto y conducimos para buscar nuestra ropa limpia, ducharnos, devolver la moto e ir a cenar al night market, con nuestro menú nocturno de sopa de nuddles y pollo frito.

Subimos hasta el hotel y descansamos. Mañana volamos hacia Sulawesi!!

Día 34. Makassar

6 de la mañana. Bajamos al buffet a desayunar y entramos en el minibus que ofrece el mismo hotel para llevarnos al aeropuerto.

Una vez llegamos, toca esperar 30 minutos antes de que habran el check in. A las 8 en punto, estamos las primeras en el mostrador. Damos los pasaportes y el codigo de reserva de los tickets de vuelo. Algo va mal. No nos encuentran. La chica se va y vuelve diciendo que no tenemos billetes. Nuestra cara cambia completamente. Intentamos hablar con el inglés que buenamente sabemos y nos mandan a un despacho.

Por lo visto algo falló desde la web y el pago no se hizo. Pero como nosotras teniamos el codigo de reserva pensabamos que estaba todo correcto. Intentamos dialogar durante más de 40 minutos con el chico que nos está atendiendo acerca del problema. Si se nos hubiers informado que no hemos pagado los billetes hubieramos vuelto a intentarlo. Tenemos sms donde sale la fecha y precio de los billetes (pues nuestro banco nos envió el sms de confirmación)… vamos que 40 minutos perdidos porqué no conseguimos nada. Sólo poner una queja y comprar unos billetes in situ. Suerte que en Asia los billetes no son tan caros como españa sinó hubieramos cambiado nuestros planes de nuevo.

Una vez dentro del avión, pequeñismo (pensabamos que nos tocaría pedalear para elevarlo), nos relajamos y, en 1 hora y poco llegamos a Makassar, isla de Sulawesi.

Esperamos en la cinta nuestras mochilas y cogemos el autobús que lleva al centro. Aquí hay muchisimo más tráfico, coches y motos por todas partes. El autobús nos deja a 1 km del hotel, así que caminamos, dejamos las mochilas y vamos en busca de donde comer algo.

Hay bastantes sitios donde escoger y aprovechamos que es una ciudad grande para darnos un placer y comer pizza! Bueno, Helena se decanta por una ensalada que dice que es más sana… aunque en realidad es porque hace 5 días que… vamos, que necesita fibra! Ahora si, su coulant de postre no ha faltado.

Callejeamos hasta el fort de Rotterdam, una fortaleza del siglo XVII. Fue una caserna militar de los Holandeses en 1930. Y actualmente no tiene nada… un museo y un parque. Ahí, un grupo de estudiantes nos hacen diferentes preguntas en ingles y se fotografian con nosotras. Parece que no ha venido un turista en años!!!

Nos acercamos al puerto. Hay barcos que cruzan de una isla a la otra y vemos toda la suciedad que hay en la orilla. Quizá debemos recapacitar acerca del plástico…

Y tambíen contemplamos el atardecer!

Pasamos por muchas paraditas de platano a la parrilla, con dulces encima. Y también paraditas de zumos naturales. Me tomo uno de Sirska que, segun me dijo el guía de Bajawa, si me tomaba este zumo durante 9 días, mejoraría mi audición.

También entramos en una mezquita florante, enorme y bonita. Nos dejan algo de ropa para entrar y vemos como hacen los rezos.

Para acabar, vamos a un supermercado que habíamos visto durante la tarde, compramos algo de fruta para cenar y el desayuno para mañana.

Toca madrugar para coger el avión que nos llevará hacia el norte, Manado.

Día 35. Llegada a Tomohon

5.30, toca levantarse.
Acabamos de hacer las mochilas y bajamos a recepción. El taxi que nos lleva al aeropuerto está apunto de llegar.

En escasos 45 min llegamos, pasamos los controles y conseguimos no facturar. Una vez dentro, nos hacemos unos bikinis con nocilla que entran de maravilla y, a las 8.45 estamos volando hacia Manado

En 90 minutos llegamos al aeropuerto y buscamos un autobús que nos lleve a Tomohon. Pero no lo encotramos. Habíamos leído que salían de la terminal y tontas, créimos que era de la terminal de vuelos y no de buses… pero bueno, encontramos un taxista muy majo que a un precio razonable nos lleva. Por el camino ya vemos que esto es diferente. Hay mucho trafico y son mucho más católicos (hay un montón de iglesias).

Conseguimos encontrar el hotel que habíamos reservado a través booking. Dejamos las mochilas y salimos a comer.

Habíamos leido que había un restaurante donde servian pescado. Aunque no es santo de mi devoción fuímos. Todo espinas y un poco seco. Pero bueno, aceptable, jejeje…

Intentamos encontrar algún lugar donde alquilar una moto. Después de un buen rato caminando, nos damos por vencidas. Ni en los hoteles alquilan motos. Decidimos parar a una moto taxi que acaba entendiendo que queremos ir al lago Linou (de agua caliente) son 7 km, accede a llevarnos. Le pedimos el telefono, a ver si mañana nos quiere llevar…

Una vez ahí, pagamos la entrada que viene con un té o café, hacemos algunas fotos y regresamos a la carretera principal caminando. La verdad es que el lago no tenia mucho

Ya quedavan unos 5 km cuando un coche para y nos lleva hasta el centro. El señor era de la Isla de Java, pero había venido a vivir aquí para vender galletas. Jeje…

Nos apeamos en el supermercado, compramos fruta, algunas galletas y regresamos caminando. Ya es de noche y la fruta será nuestra cena.

Ducha y a organizar el dia de mañana. A ver como nos lo montamos sin moto, porque el chico que nos ha llevado hoy, se ha olvidado de darnos el telefono completo le falta un número,!!

Día 36. Volcanes y cascadas cerca de Tomohon

Hoy la intención era dormir pero a las 5.30 unos pajaritos han decidido cantar en nuestra puerta.

Al levantarnos hemos subido a desayunar y hemos acompañado todo lo que hemos pidido con nocilla.

Hemos subido a la terminal de autobuses a preguntar horarios hacia Gorontalo. Pero nada, no nos entendian y, aquellos que más o menos nos han entendido, nos han dicho que no hay bus directo y que debemos ir a Manado para allí coger el de gorontalo.

Hemos paseado por el enorme mercado. Aparte de las frutas y verduras, había carne y entre ésta, pollos, vacas, cerdos, serpientes y perros… quien se come a los perros?????

Hemos seguido intentando buscar algún lugar donde alquilaran motos, pero no había manera. Finalmente, hemos conseguido una en una casita donde hacian comida. No nos entendian, pero entre mimica y enseñando dinero y marcando la hora del reloj, lo han acabado entendiendo y nos han dejado su moto própia.

Hemos ido hasta una famosa cueva japonesa. Estaba un poco escondida y no nos hemos atrevido a entrar. Solo nos hemos adentrado unos metros con la luz de los moviles y hemos visto que había muchos pasadizos. Nada más. Unas cagadas…

De vuelta a la moto hemos conducido 6 km hasta las faltas del volcán Lokon. Una hora de subida por lo que, hemos deducido, era el río de lava (evidentemente, ahora sin lava, sinó con piedras).

Una vez arriba nos hemos hecho algunas fotos y tambien con unos indonesios de allí. Luego, hemos seguido bajando. Teniamos que aprovechar la moto!!.

 

Hemos conducido hasta el otro volcán de la zona Mahawu. Hemos subido 154 escaleras y, una vez arriba, nos hemos encontrado un hombre vestido de Minahasa. Hemos aprovechado la ocasión para fotografiarnos!

De vuelta hemos parado a comer y seguido la ruta hasta la cascada Tuminperas. 280 escaleritas.

Acabamos el dia comprando fruta para la cena y devolviendo la moto.
Mañana volvemos a cambiar de destino.

Día 37. Llegada a Bitung

No sabemos que pasa en esta zona pero a las 5.30 de la mañana vuelven a cantar los pajaritos y aullar los perritos (que les deben estar haciendo?).

Subimos a desayunar. Tostadas y la nocilla que compramos. Como el wifi funciona mejor que ayer, buscamos donde dormir los próximos dias. Según la guia lonely planet hay que ir a un pueblo que se llama Bitung y ahí moverse para ver diferentes puntos interesantes.

Debemos modificar nuestra ruta inicial. Queriamos ir a Gorontalo (9 horas en bus), de ahí coger un ferry a unas islas, estarnos un par de dias y coger un bus hacia Rantepao. Pensabamos que solo eran 2 horas de bus, pero resulta que no leímos el 0 de 20 horas… y nos hemos enterado que no todos los ferrys salen todos los dias. Por lo tanto, si no podiamos ir a las islas nos esperaba… 9h a Gorontalo, 18 horas a Palu y 20 horas a Rantepao. Suprimimos opción. Vemos lo que hay más al norte, volamos a Makassar de nuevo y pillamos el bus nocturno de 9h a Rantepao. Es lo más lógico.

Con la aplicación GoJeg, pedimos un taxi y entre su inglés y nuestro indonés nos acabamos entendiendo (imaginaros qué nivel).

Nos deja en la puerta del hotel. Pagamos y subimos a la habitación. Supongo que en su dia fué un hotelazo. Ahora es más un edificio antiguo, con habitaciónes de la série “cuéntame” y todo en bastante mal estado y dejado. Aun así, hay wifi en las zonas comunes, hay agua caliente y tenemos aire condicionado. No nos podemos quejar.

Salimos en busca de una moto. Nadie alquila, nadie habla inglés… al final encontramos a una pareja australiana que lleva 5 años viajando en barco por indonesia y nos llevan a uns tienda de pintura. Acabamos con una moto de marchas que no sabemos muy bien como va.

Me doy una vuelta sola… a ver, si me saqué el carnet con una de marchas, no ha de ser tan dificil… piensa, piensa… como era? Para empezar la moto no se enciende con el botón, hay que darle gas con la pierna. Buenooo, no pasa nada. Marchas… hacia abajo para subir y… para bajar? Hay otro pedal detras… bueno, haremos lo que podamos…

Buscamos donde comprar los vuelos. Entramos en una agencia. No aceptan targetas (típico en paises asiaticos) sacamos dinero, cogemos los vuelos y llevamos la ropa a una lavanderia que, entre señales y números nos hemos entendido.

Vamos a comer a una especie de mini centro comercial que habíamos visto. Qué decepción. Está todo abandonado. Es como las típicas películas donde tiene toda la pinta que van a morir todos… la única diferencia es que hay bastante gente. Suelo sucio, locales vacios, escaleras automáticas rotas… pero hay un local de comida rápida. Tomamos un menú de hamburguesa de pollo y patatas. Al irnos, nos damos cuenta que hay una especie de casa del terror. Pagamos y entramos. Unos pequeños sustos y pa’ la moto. Almenos hemos hecho algo diferente.

Paramos a tomar un batido y café y seguimos hacia el norte.

La moto…. algo falla. Las subidas no tira. En un cambio bruco de marcha, la moto hace el caballito, helena baja de un salto y yo consigo ponerme de pies en el suelo aun con la moto levantada. Para que luego digan que nunca he hecho un caballito. Ahora puedo decir que con bici no, pero en moto si… jajaja… enfín, practico subidas y bajadas. Creo que el cambio de marchas lo hago bien, pero la moto con dos personas en subida, no tira.

Acabamos en un resort, para hacer alguna foto y nos volvemos.

Vemos unos niños/jovenes jugando a basquet y nos apuntamos.hacemos un 3×3, un 4×4 y les enseñamos a jugar a un Cau. A costado comunicarnos y más o menos lo han entendido.

Oscurece, así que vamos al hotel a ducharnos y salimos a caminar. Todo el mundo quiere fotos con nosotras. No paran de gritar “bulé, bulé” (blancas, blancas). Aunque igual lo dicen por Helena porqué yo casi soy más negra que ellos… así que el paseo se convierte en una sesión fotográfica.

Regresamos al hotel, pedimos una sopa de nuddles y nos vamos a dormir.

Día 38. Tankoko national Park

Nos levantamos y bajamos a desayunar. Hay buffet libre, aunque todo es comida asiática y pan de molde.

Vamos a buscar la ropa que habíamos dejado en la lavanderia. Por 1,5 euros nos lavan, secan, planchan y doblan 3 kg de ropa.

Regresamos a dejar las cosas al hotel y cogemos la moto. Nos esperan casi 30 km hasta el Tangkoko nacional park, por una carreterita de curvas. Por suerte, ya conduzco mejor la moto que ayer y los cambios ya están más o menos dominados. El problema es que la moto no va del todo bien…

Llegamos al parrque para preguntar horarios y precios. Habíamos leído que la mejor hora es a media tarde (15:00h), corroboramos la información y nos acercamos a una playa de arena negra y solitaria.

Nuestra estancia en la playa es de escasos minutos. El sol pica de lo lindo, la arena quema. Es imposible estarse. Recogemos y vamos a buscar algún lugar donde tomar algo pero no lo encontramos.

El pueblo es muy pequeño y sólo son casas particulares. Así que retomamos la carreterita que llevaba hasta el parque donde habíamos visto algunos hotelitos. Son las 12.30 cuando llegamos y solo sentarnos nos traen platos de comida. Comemos. Qué otra cosa podíamos hacer?

Aprovechamos el tiempo leyendo un libro cada una y a las 15.00 vamos a la entrada del parque. Pantalones largos, calcetines cogiendo el pantalon para que no entren bichos, repelente antimosquitos como si no hubiera mañana y ya estamos listas para empezar el trekking.

Vamos con un guia poco hablador. Es biologo pero nosotras casi no tenemos idea de animales ni plantas…

Lo primero que vemos son macacos, monos de culo pelado. Pasean a sus anchas por el bosque. Abriendo cocos y correteando por la zona.

Seguimos caminando. Nos enseña insectos que, la verdad, no sabemos como los ve.

Seguimos por una caminito y, entre las ramas de unos arboles, vemos Tarsios. Unos monitos enanos, de 15 cm como máximo de grandes que sólo viven en Indonesia (Borneo o Sulawesi) o Filipinas. Son muy, muy pequeños, con unos ojos enormes. Parecen hamsters saltando de un lado a otro.

Seguimos la ruta con la intención de ver un cálau (pájaro) pero cansadas de esperar, decidimos seguir.

Nos paramos a ver como una Tarántula sale del agujero en busca de un insecto y acabamos aquí nuestro trekking de 3 horas…

Para nuestro gusto, esperábamos ver más animales…

Volvemos a Bitung, ahora de noche. Nos duchamos y bajamos a cenar, pero está cerrado. (20:30h). Compramos unos nuddles en el super. Solo tenenos que añadir agua caliente. Ya tenemos cena, así que toca irse a dormir.

 Dia 39. Tasikoki y viaje a Manado

6.30 y tenemos los ojos como platos.
Recogemos mochilas y bajamos a desayunar. Hoy había huevos, así que nos hemos acoplado al menú perfectamente.

Dejamos las mochilas en recepción y conducimos hasta Tasikoki Animal Rescue Center.

Habíamos leìdo en Lonely Planet que era un lugar interesante para visitar. Un centro donde van aquellos animales que son rescatados en puertos marítimos y aeropuertos por ser animales con los que trafican.

Luis, un chico muy amable y simpatico, nos recibe con los brazos abiertos para explicarnos qué es lo que hacen aquí cuando llega un animal.

Primero lo inpeccionan los veterinatios y lo tienen en observación. Luego estan en jaulas aisladas, para más adelante ponerlos en otras con algun animal más de su especie y, finalmente en otra mucho más grande. El objetivo es conseguir que estos animales aprendan a vivir con los suyos y otros para luego poder soltarlos en su hábitat natural.

Vimos monos, cocodrilos, aves, osos, tortugas, orangutanes… todos estan en una zona diferente y tienen un cuidado diferente. Hay animales que son muy agresivos y necesitan más tiempo de adaptación.

Hay muchos voluntarios procedentes de diferentes partes del mundo que vienen ha hacer prácticas o ayudar en la conservación del centro y de los animales. También aceptan donaciones de particulares.

Comimos ahí y luego nos fuímos a devolver la moto e ir hasta la ciudad de Manado.

A las 15 del medio dia, ya estábamos en Manado. Callejeando en la zona comercial. Manado no tiene mucho que ver, así que nos dedicamos a ver tiendas por si encontrábamos algo interesante (aunque no fué así).

Merendamos un fabuloso helado del Mcdonals, pues echábamos de menos su sabor y acabamos comprando fruta, iogurt y leche en un supermercado para cenar.

Día 40. Manado- Makassar- Rantepao

A las 4.22 de la mañana los rezos de la mezquita más cercana nos han despertado. Por suerte, hemos podido conciliar el sueño de nuevo.

Hoy había poco por hacer. Recogemos las cosas y caminamos hasta el centro en busca de desayuno. Acabamos en el Dunkin Donuts y volvemos a pasear por la zona comercial.

Regresamos al hotel a eso de las 12h a por nuestras mochilas y cogemos transporte hasta el aeropuerto.

Hacemos el chech in y conseguimos no facturar. El avión sale con 45 minutos de retraso.

Una vez en Makassar, vamos al centro a comer/merenedar/cenar (son las 17:30). Pizza, cocacola y postre!

Seguidamente vamos a la estación de autobuses Daya, donde esperamos el bus que nos lleve a Rantepao.

El bus es nocturno. (Lo cogemos sobre las 921:30). Son 9 horas de trayecto pero es una pasa de autobús. Con asientos completamente reclinables, cogin y manta. Eso sí, el tema de la temperatura no estaba muy dominado. Si te tapabas sudabas, si no te tapabas, te congelabas. Y así todo el trayecto.

Día 41. Rantepao

No son ni las 6 de la mañana que ya nos hemos bajado del autobús. Las últimas horas ha hecho bastante frío, y eso que íbamos tapadisimas.

Al bajar del bus nos vienen unos cuantos indonesios para llevarnos al hotel. Educadamente reclinamos la oferta y caminamos. No llega a 1,5 km que ya estamos en la puerta.

Nos dejan pasar y guardar las mochilas. Nos sirven té y acabamos desayunando como dos gordas que no han comido en meses.

A las 8, aunque con sueño, salimos a visitar el pueblo. Es domingo y aún está todo cerrado. A las 6 sonaban las campanas y la gente entraba a misa. Ahora empezaban a abrir tienditas.

Hemos callejeado, situado el mercado, la lavanderia y hemos subido a una colina, con 300 escalones para ver las vistas del pueblo. Arriba nos hemos hecho fotos con gente local y, de bajada, hemos vuelto al hotel…

A las 10:30 nos daban la habitación, ducha y a dormir un rato. A las 14.00 saliamos a dejar la ropa a la lavanderia y en busca de un lugar donde comer…

La tarde a avanzado tranquila. Sin prisas. Nos hemos hecho un masaje tradicional y hemos comprado un postre típico de aquí.

Estamos muertas de sueño, así que vamos a dormir temprano que mañana empezamos el tour por la extensa región de Tana Toraja.

Día 42. Funeral Toraja

Hoy empieza nuestro tour. Tres dias de tradición y cultura Toraja.

Empieza la mañana con un buen desayuno y a las 9 en punto aparece nuestro guia Andy a recogernos.

Estamos en la región Toraja, turísticamente frecuentada por sus curiosos funerales. Para ellos, el funeral es el momento más importante de sus vidas (y eso que no lo disfrutan pq ya han muerto!).

Nuestro guía Andy, es un auténtico Toraja. Nos comenta que sólo quedan 37 en toda la región. El decidió ser soltero para conservar aún más sus origenes. Bajo sus palabras, nos dice que el deber de un Toraja es aconseguir dinero para poder pagar su funeral. De esta manera, recae sobre ellos, una gran responsabilidad que, a su vez, está llena de orgullo.

Hoy hay un funeral. De hecho pueden llegar a durar una semana. El funeral al que acudimos, dura 4 días. El difunto, de cstegoria noble, de 107 años, lleva 8 meses muerto. Los difuntos pueden permanecer en las casas años, hasta que la família consigue suficiente dinero para el funeral, supera el duelo y, construye, si es necesario, las casas donde se hospedaran los invitados.

El difunto permanece dentro de las casas con una inyección de formol (que se debe inyectar 4 horas después de fallecer). Con esto consiguen conservar el cuerpo inoloro durante 4 años, aunque la piel empieza a oscurecer con el tiempo. Antiguamente se conservaba el cuerpo del difunto con medios naturales (se les sacaba las visceras y se llenava de plantas para apaciguar el olor).

Llegamos al funeral antes de las 10 de la mañana. Lo que podemos ver al salir del coche son un montón de bufalos y cerdos agonizando, aparte de invitados y turistas observando el acto.

Según nuestro guía, los invitados estan allí porqué, o bien deben algo o lo hacen para poder recibir en su funeral. Parece que es una gran fiesta. Los invitados estan reunidos en pequeñas casitas numeradas. En la número 1 está el cuerpo del difunto (no se puede ver) y, de menos a mayor número, se coloca a la gente en relación al trato con el difunto.

Lo primero que vemos es como los invitados regalan los bufalos. Se hace el recuento y se enregistra todo en un libro. Los regalos se van dando por famílias o grupos de aldeas y, la família del difunto, les ofrecen en las casitas, te, pastas y tabaco. Se dejan unas cantidades desorbitantes de dinero en estos funerales.

Al ser el segundo dia del funeral, sólo podemos ver como se dan las ofrendas. Durante todo el dia se repite el procedimiento (recuento, baile y pastas) así que nos marchamos dirección ma’nene. Otro poblado con tradiciones peculiares.

En este poblado (ma’nene) desentierran a los difuntos, los limpian, visten y pasean una vez al año, justo a finales de agosto. Hoy, al ser el primer dia, sólo han abierto la puerta de las tumbas. Intentaremos volver dentro de dos días para ver los cuerpos (momificados) fuera del ataud.

La tradición Toraja cree, por un lado, en los dioses de la tierra, el cielo y el mar. Y, por el otro, en la religión cristiana.
Según la creencia Toraja, los humanos formamos parte de la tierra y, por eso los muertos deben estar enterrados entre el mar y el cielo. De ahí sus famosas tumbas en las piedras.

Si un bebé nace y se muere, se le entierra dentro de un árbol porqué se considera que tiene el alma pura. No se le hace funeral y lo meten dentro del árbol por la noche, tapado con unas ojas.

Hemos acabado el dia visitando artesana donde hemos visto como convertian el algodón en hijo y como confeccionaban alfombras, sarones y otros elementos decorativos.

 

Día 43. Alrededores de Rantepao. 

Hoy nos hemos levantado con ganas de culturizarnos. Enseguida estamos listas para empezar la mañana.

A las 8.30 llega Anis, otro guía diferente al de ayer, a buscarnos. Éste es de habla inglesa pero nos entendemos bastante bien.

La primera parada la hacemos al mercado. Hoy, al ser martes, traen al ganado que está a la venta. Hay un montón de búfalos, cerdos y gallinas/gallos. Los bufalos y cerdos, mayoritariame te los venden para los funerales, los gallos y gallinas para consumo própio.

También callejeamos por el mercado de alimentos y artesania. Anis nos explica a cerca de diferentes productos típicos o verduras de la zona.

Volvemos al coche. Nos espera un caminito mal asfaltado, de curvas y piedras para llegar a un pequeño pueblito tradicional, llamado Ketekesu, con sus casas Toraja, rodeado de verdes campos de arroz y su própio cementerio.

Las casas Toraja estan estructuradas de una manera especial. La planta baja es para dejar al ganado por la noche, normalmente búfalos. El primer piso está dividido en tres zonas. La del medio sirve para cocinar, comer, reunirse y, por la noche, para que los hijos duerman. Una pequeña habitación a un lateral es para los padres o, en caso de haber un difunto, para que esté ahí el cadáver a la espera del funeral. La otra pequeña habitación es para rezar (encarada al norte) y también para dormir.

En muchas casas hay los cuernos de búfalo. Son una simple decoración del hogar. Las casas Toraja sólo pueden estar pintadas de 4 colores. Rojo, q simboliza la vida (sangre), blanco, q significa la pureza, negro que significa la muerte y el amarillo que significa la devoción/ protección de/a los dioses.

Visitamos su pequeño cementerio. La gente más rica tiene unas estatuillas que les representan dentro de los grandes sarcofagos. Y, en la roca, estan los ataudes de antiguos familiares (unos 400 años atrás). Muchos ataudes se han deterioriorado y caido de las paredes. Es por eso que hay esqueletos y restos de craneos por doquier.

Seguimos la visita ha un árbol de difuntos bebés. Parecido al que vimos ayer.

Anis nos lleva a ver otro cementerio en una cueva natural. Es decir, una cueva que ha existido toda la vida y donde los aldeanos han ido colocando los ataudes con los difuntos. También observamos muñecos de madera representativos de los familiares. Nos explica que, si el ataud tiene forma de búfalo es porqué el difunto era varón, en cambio, si el ataud tiene forma de cerdo, el difunto era una mujer. Eso eso es así porqué los hombres cuidan a los búfalos y las mujeres a los cerdos…

Hacemos una parada para comer y continuamos en el pueblo de Lemo, conocido por sus tumbas en la piedra. Nos recuerdan un poco a las nuestras, con más desorden. Para poner lo ataudes tiene que construir andamios de bambú.

Pasamos por arrozales donde vemos como sacan el arroz y regresamos a Rantepao.

Descansamos y caminamos por el pueblo. Hoy cenamos más temprano que otros días y decidimos anular el tour guiado de maňana para hacerlo nosotras por nuestra cuenta. Nos da la sensación que es demasiado dinero, el ritmo que llevamos es muy lento (aquí todos llevan la vida muy pausada y calmadamente).

Por lo tanto, mañana vamos nosotras a la aventura!

Día 44. Ritual funerario en Ma’nene

Nos despertamos con ganas de comernos el mundo, y eso hacemos. Nos tomamos un desayuno con zumo, fruta, huevos, pancake, tostadas y café/té. Estamos que reventamos.

Dejamos las mochilas en recepción y vamos a alquilar una moto. Finalmente ayer decidimos seguir el tour por nuestro própio pié.

Alquilamos una moto por 80k (4,8eur), ponemos 1 euro de gasolina y volvemos al mercado de ayer. Compramos unas pastas típicas, unas libretas y lapices de colores. Queremos ir a los poblados Ma’nene ha ver los rituales funerarios y pensamos en dar esto como agradecimiento.

Tenemos un largo viaje. 1 hora y media aproximadamente. A medida que avanzamos vamos subiendo una montaña bastante mal asfaltada. Y, casi sin darnos cuenta (por la belleza del paisaje que contemplamos), llegamos al primer poblado.

Vemos mucha gente, muchas motos aparcadas. Ahí está pasando algo. Aparcamos la moto, hablamos con algun giri que también estaba allí y nos metemos entre los locales.

Estan delante de las tumbas que tienen dentro de las rocas. Las puertas estan abiertas y muchos atauddz estan fuera. Vemos como sacan un cuerpo cubierto de telas. No todos tienen ataud.

Unos 500 metros mas adelante, vemos como abren un ataud y vemos el estado del difunto. En este caso, el cuerpo se ha conservado bastante bien. Tiene la piel grisacea y zonas blancas pero se puede distinguir perfectamente. El ataud está lleno de ropa y de cosas del difunto.

Hay otros cadaveres que no los abren. Simplemente vuelven a envolver el cuerpo con otra tela, para así conservar más el cuerpo.

No hemos acabado de entender si este rito se hace cada año o cada 3 o 5 años. Como decía hay cuerpos que se dejan mostrar y cambian de ropa, otros simplemente los abren para verlos y otros los vuelven a envolver para conservarlos mejor. Quizá es cada 5 años que les canvian de ropa, cada 3 que abren el ataud y cada año les vuelven a envolver con una manta nueva. No estamos seguras de esto.

Regresamos camino a Rantepao donde comemos, devolvemos la moto, hablamos con una pareja española/italiana, paseamos y, a las 20 nos montamos en el sleeper bus que nos lleva a Makassar.

A ver qué tal el viaje de hoy.

Día 45. Lleagda a Dempasar, Kuta, Bali

Dia 46.  Volvemos a Ubud

Nos levantamos tranquilamente antes de ir a desayunar y prepararnos para la mañana de hoy.

Como Helena no ha estado en Ubud, conduciré en moto hasta allí. Gracias a la aplicación MapsMe, podemos visualizar el mapa y orientarnos sin problema (aunque a veces nos meta por algunos caminitos extraños…).

A las 10:30 llegamos por la zona de Ubud y visitamos la cueva del elefante. Yo no había estado antes así que perfecto

El templo, no tiene mucho, a excepción de una pequeña cueva y alguna fuente/cascadita.

Salímos y vamos directas al mercado de Ubud donde compramos algunas cosas de recuerdo.

Callejeamos hasta el Monkey Forest (aunque esta vez no entramos) y acabamos comiendo por la zona.

No nos podíamos ir sin hacernos un masaje de 90 minutos por 6 euros!!

La vuelta a Kuta se hace bastante rápida. Dejamos lo que habíamos comprado en el hotel y volvemos a salir por la zona céntrica. Donde nos regalamos una enorme pizza de 4 quesos para cada una

Aunque no es demasiado tarde, nos vamos a dormir relativamente temprano. Mañana es el último día y hay que aprovecharlo al máximo!!

Dia 47. úLtimo día y regreso a Barcelona

Último día en Indonesia.

Hacemos las mochilas, salimos a desayunar y cogemos la moto dirección Dempasar.

Vamos en busca de una mochila que sea buena, bonita y barata. Después de entrar en un centro comercial y en varias tiendas dedicadas al deporte outdoor, Helena se compra una buena mochila Deuter, bastante más económica que en España.

Regresamos a Kuta a por los últimos regalos, comemos y vamos al aeropuerto.

Nos toca coger 3 vuelos.

El primero, con air Malasya, de 3 horas. Escala de 4 horas en Kuala Lumpur. Se pasan relativamente rápido.

Segundo vuelo con Emirates de 6 horas y pico. Nos han tocado unos buenos asientos en la segunda planta y tenemos mucho espacio para estirar las piernas. Nos pasamos la mayor parte del tiempo durmiendo.

La escala la hacemos en Dubai, de otras casi 4 horas. Emirates regala helados para todos, así que pasamos el rato paseando por el aeropuerto o escribiendo el blog.

Este es el último vuelo hasta Barcelona. Casi 7 horas. Ahora ya vemos peliculas y estamos más despiertas.

El viaje se ha acabado…. 47 fantásticos días. Esperando el próximo!!